Comunicado oficial de la Casa de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente
Queridos niños y niñas del mundo:
Nos duele anunciaros que este año no os llegará ningún regalo a casa. Estamos hartos de no recibir cartas, de que nadie nos pida fotos, de no tener galletas ni agua, y, sobre todo, de no tener NOMBRE.
Así que, hasta que la cosa no cambie, los regalos se quedarán en el desierto.
Con mucho cariño:
Los camellos de Oriente
A partir de los seis meses de vida, la capacidad visual del bebé, que hasta entonces solo distinguía el blanco y negro y tres colores primarios, se ha ampliado hasta ser capaza de percibir el espectro completo de colores. La estimulación visual ahora tiene que incluir toda la paleta de color en las figuras de animalitos y objetos, que serán mas realistas y se acompañan de onomatopeyas y palabras sencillas para construir su primer vocabulario.
Cuando el bebé cumple un año, su capacidad visual ha mejorado mucho. Ya no se limita a las figuras en alto contraste en blanco y negro y color, sino que incorpora la percepción del volumen tridimensional. En esta etapa hay que ofrecerle libros y fichas con imágenes mucho más definidas, que reflejen la realidad con más exactitud y que le inciten a señalar y nombrar, ampliando sus conocimientos y su vocabulario.
Una colección para activar el desarrollo cerebral, fomentar la memoria instantánea, reafirmar la percepción visual y favorecer el vínculo emocional con el bebé. Beneficios cognitivos: desarrollo de la atención y la percepción visual, estimulación de la memoria temprana, fomento de la curiosidad y exploración, coordinación ojo-mano, y habilidades de procesamiento. Beneficios emocionales: fortalecimiento del vínculo emocional, regulación emocional, y refuerzo de la seguridad.
Durante los primeros meses de vida, el bebé aprende a través de los sentidos, por eso es tan importante hablarle y cantarle para desarrollar el sentido del oído, o acariciarle y abrazarle para trabajar el tacto. Su sentido de la vista al nacer tiene tan solo un 5% de la capacidad de un adulto, por lo que es muy aconsejable la estimulación visual temprana a través de libros y fichas de figuras de alto contraste en blanco y negro.
A partir de los tres meses de vida, el sentido de la vista del bebé evoluciona y, además de distinguir el blanco y negro, ya es capaz de percibir los colores primarios rojo, amarillo y azul. Esta práctica tiene múltiples beneficios, como localizar la atención, fortalecer su memoria, fomentar su curiosidad, mejorar su coordinación, ayudar al procesamiento de información y fortalecer el vínculo entre el bebé y sus progenitores.