En Carry On, Simon Snow y sus amigos se dieron cuenta de que todo lo que sabían sobre el mundo estaba equivocado. En Wayward Son, se preguntaron si todo lo que sabían sobre sí mismos estaba equivocado. En Any Way the Wind Blows, Simony Baz y Penelope y Agatha tienen que elegir cómo seguir adelante. Para Simon, eso significa decidir si quiere pertenecer al Mundo de los Magos y si decide no hacerlo, ¿cómo afectará su relación con Baz? Mientras tanto, Baz salta de una crisis familiar a otra, sin poder encontrar el tiempo para hablar con alguien sobre su nuevo conocimiento vampírico. A Penelope le encantaría ayudarlo, pero ha infiltrado un Normal estadounidense en Londres y ahora no sabe qué hacer con él. Y Agatha... bueno, Agatha ya tuvo suficiente. Any Way the Wind Blows lleva al grupo de vuelta a Inglaterra, a Watford, y a sus familias para su aventura más larga y másdesgarradora hasta el momento. Este libro es un final. Cuenta secretos y responde preguntas y pone a los fantasmas a dormir. Es un final sobre finales, sobre catarsis y cerrar ciclos, y sobre cómo continuar desde los traumas y las victorias que nos quieren definir.
Tras la muerte de Luke, Hasley debe seguir con su vida, pasar página y mirar hacia delante. Cuando su madre le dice que es hora de continuar y dejar el pasado atrás esas palabras se le clavan como puñales en el alma, pero no por ello son menos ciertas. Hasley es joven y tiene todo el tiempo del mundo para rehacer su vida y conocer a alguien más. La vida está llena de oportunidad. Quizás no para Luke, pero sí para Hasley y ella sabe que él hubiese querido que ella continuase su camino y cumpliese sus sueños.
Todo cobra un nuevo sentido con la aparición de Harry Beckinsale, licenciado en derecho, dos años mayor que ella y con la vida en orden.
¿Será esta la nueva oportunidad para que los sueños de Hasley puedan descansar en paz junto a la memoria de Luke?
Su unión es la venganza perfecta.
Isolde de Lara cree que el día de su boda es el día de su muerte. Para poner fin a una guerra que no parece tener fin, tiene que casarse con Adrian Aleksandr, el rey vampiro. Y matarlo.
Pero el intento de asesinato se ve frustrado y Adrian la amenaza con convertirla en vampiresa si vuelve a intentar algo contra él. Enfrentada a la posibilidad de convertirse en lo que más detesta, Isolde busca otras maneras de luchar contra él y sobrevivir en la brutal corte de los vampiros.
Pero su peor temor no es la corte. Es Adrian. Pese a la química innegable que hay entre ellos, no entiende por qué este rey fiero, salvaje, despiadado, la ha elegido como consorte.
Cuando descubra la verdad, nada volverá a ser igual.