Una novela sobre aquellas historias de amor que todavía no han escrito su último capítulo.
¿Qué determina el verdadero final de una relación?
¿Es posible seguir hablando con un ex sin poner en peligro una relación actual?
Puede ser difícil, pero no imposible, siempre y cuando se sigan unas normas estrictas:
1. Limitar las conversaciones a una hora a la semana.
2. No verse nunca en persona.
3. No enamorarse de nuevo.
Este nuevo contacto casual entre dos personas que una vez compartieron una vida no debería ponerlo todo en peligro... ¿no?
Una joven lectora muy exigente no aceptará clichés en esta historia. No hay princesas en peligro, dragones y brujas malvadas. Ni violencia ni alcohol: no son buenos para los pequeños lectores. Pero los cuentos clásicos y de hadas están llenos de clichés y detalles políticamente incorrectos... y si quieres eliminarlos, puedes obtener resultados bastante extraños. Una historia que lo da vuelta todo para dejarnos con una gran sonrisa en la boca.
Ella viene de la nada.
Avery tiene un plan: pasar desapercibida, trabajar duro para aspirar a un futuro mejor. Entonces un excéntrico multimillonario fallece y le deja casi toda su fortuna. Y nadie, tampoco Avery, sabe por qué.
Ellos lo tenían todo.
Ahora tiene que mudarse a la mansión que ha heredado, que está llena de secretos y códigos, y en la que residen los parientes del fallecido: una familia dispuesta con el único objetivo de descubrir por qué Avery ha heredado todo "su" dinero.
Ahora solo hay una regla: quién gane se queda con todo.
Pronto Avery se verá atrapada en un juego letal en el que participa toda la familia. ¿Hasta dónde serán capaces de llegar para recuperar su fortuna?