Tras perder a sus padres en la India a causa de una epidemia, Mary Lennox, una niña de nueve años insoportable y malcriada, viaja a Inglaterra para ir a vivir con su tío, Archibald Craven, que no parece dispuesto a mostrar ningún tipo de interés por ella. Por si fuera poco, el nuevo hogar de Mary es una mansión perdida en medio de la nada, con más de cien habitaciones, la mayoría de ellas cerradas bajo llave.Solo Martha, la joven criada de la casa, parece dispuesta a perder el tiempo con Mary, contándole cosas sobre la casa, los campos que la rodean y un misterioso jardín cerrado desde hace años; tantos que ya nadie recuerda exactamente dónde está.
Un rey enjauló mi cuerpo. Otro ha enjaulado mi mente. La guerra ha estallado entre Annwyn y Orea, aunque esa no es la única batalla que se libra. Hay una lucha dentro de mí, y estoy decidida a ganarla, por mucho que intenten dejarme vacía. Sin embargo, han olvidado una cosa: la fuerza ancestral del vínculo entre dos seres predestinados.
Uno nunca puede perderse de verdad cuando dos almas ya están unidas. Slade y yo estamos conectados por algo más que la magia del destino, y siempre nos encontraremos. En cualquier vida. El rey feérico está tratando de destruirme: mi legado, mi memoria... Pero de lo que no se ha dado cuenta es de esto: el oro se dobla, pero la piedra se rompe. Y un jilguero jamás cae. Vuela.