Esta segunda entrega de la aventura lunar de Tintín fue publicada en 1954. Como en la primera parte, Objetivo: la Luna, no explicamos aquí el argumento, para no estropearles el placer a los que lean estos álbumes por primera vez.
Cuando Tintín recoge una cartera olvidada en un banco no puede imaginarse que ello le va a llevar al país de Syldavia, situado en el centro de los Balcanes. Allí se entera de que hay una conspiración para robar el cetro del rey, Muskar XII, sin el cual este no puede seguir reinando. Y su país vecino, Borduria, tiene claras intenciones de invasión. La trama está claramente influida por la época. La historia se publicó en Le Petit Vingtième del 4 de agosto de 1938 al 10 de agosto del año siguiente. Los signos que anunciaban la Segunda Guerra Mundial eran numerosos y la Alemania de Hitler preparaba la invasión de Austria, que quedó anexionada convirtiéndose en una provincia más del tercer Reich.
Tintín viajará esta vez a la milenaria China. En Shangai descubre el origen de un poderoso veneno que hace enloquecer. Se enfrenta con una terrible banda de traficantes de opio y con unos agentes japoneses que hasta el final del libro mantienen el suspense del lector. Al finalizar Los cigarros del faraón, Hergé había anunciado en Le Petit Vingtième que Tintín iba a proseguir su viaje hacia Extremo Oriente. Entonces recibió una carta del Padre Gosset, capellán de los estudiantes chinos en la Universidad de Lovaina, que le aconsejó documentarse bien sobre China y su cultura y le presentó a Tchang Tchong-Jen, joven chino estudiante de arte en la Academia de Bellas Artes de Lovaina. Enseguida simpatizaron y se hicieron grandes amigos. (Podemos reconocerlo en el personaje Tchang, el chico chino amigo de Tintín).
Esta obra empezó a publicarse en el semanario Tintín a partir del 30 de marzo del año 1950, diecinueve años antes de la llegada del hombre a la luna. No se trata de ciencia ficción sino de una anticipación tan precisa como le fue posible. Hergé entró en contacto con el doctor Bernard Heuvelmans, autor del libro L'homme parmis les étoiles (El hombre entre las estrellas), especialista en el tema, que colaboró con el equipo. Se realizó una maqueta extraordinaria del cohete, que fue sometida a la aprobación de Ananolf, autor del libro La astronáutica.
El tráfico de esclavos es el eje del argumento de esta aventura, y como casi siempre, Tintín y el capitán se ven involucrados por una serie de casualidades. Este álbum es una especie de continuación de Tintín en el país del Oro Negro y en él resurgen un gran número de personajes aparecidos en episodios anteriores.
Tintín y el Capitán Haddock acompañados de Milú han viajado hasta Perú en busca del profesor Tornasol, que ha sido raptado por ponerse la pulsera de la momia inca Rascar Capac.
Este álbum marca un regreso a la aventura. Comienza a aparecer en el semanario Tintín, en septiembre de 1966, cuatro años después del fin de Las joyas de la Castafiore. Aquí nos reencontramos con Rastatopoulos, al que creíamos ahogado al final de Stock de coque, y a su amigo Allan. Aparece una nueva figura: el riquísimo Lazlo Carreras, el hombre que no ríe jamás. Carreiras es un millonario propietario de aviones, de compañías petroleras, de la bebida Sani-Cola. Este personaje fue inspirado por Marcel Dassault.
Un meteorito se dirige hacia la tierra y muchos presagian el fin del mundo. Tintín acude al observatorio astronómico donde conoce al profesor Calys. Por suerte los presagios no se cumplen y solo llega a la tierra un fragmento del meteorito, que cae en el océano Ártico. Al advertir la presencia de un elemento desconocido, el profesor Calys organiza una expedición en el navío Aurora, de la que forman parte Tintín y el capitán Haddock. La estrella misteriosa será en primer álbum diseñado ya directamente a color y fue publicado en el año 1942.
Tintín emprende esta vez un viaje a Escocia siguiendo la pista de unos malhechores. Descubrirá el secreto que encierran los muros del castillo de Ben More, en la isla Negra, y a su misterioso monstruo. La isla Negra aparece en Le Petit Vingtième del 15 de abril de 1937 al 16 de junio de 1938. El álbum fue editado por primera vez a finales de 1938 en blanco y negro. En 1943 se pasó a color reduciendo el número de páginas a 62. En el año 1965 , al realizarse la traducción inglesa, el editor británico señaló a Hergé numerosos errores que contenía este volumen desde el punto de vista inglés. Hergé envió a su colaborador Bob de Moor a Inglaterra con la lista de errores y el encargo de rejuvenecer y autentificar la historia. Así La isla Negra fue totalmente redibujada y modernizada. Es de observar que ya en la edición de 1937 sale un televisor, y aunque los primeros ensayos datan de 1923 era aún entonces un invento relativamente confidencial.