Dieciocho de los yates clásicos más hermosos del mundo, verdaderas obras maestras de la arquitectura naval.
Una invitación privada a un universo excepcional: desde las regatas de las Voiles de Saint-Tropez hasta la Copa América, los veleros logran que quienes los contemplan sueñen con regatas por todo el mundo.
Las historias de estos barcos son siempre singulares: desde el Manitou, que fue propiedad de John Fitzgerald Kennedy, hasta el Atlantic, una goleta de tres palos de proporciones espectaculares.
La nueva biografía de Sheff sobre Yoko Ono, la artista de 92 años y viuda de John Lennon, argumenta convincentemente su relevancia como feminista, activista, innovadora vanguardista y una descarada de clase mundial. Sheff—prolífico periodista y autor que realizó una de las últimas entrevistas significativas con John y Yoko para Playboy, y posteriormente se hizo amigo de ella—ha escrito lo más cercano a una biografía autorizada que el mundo puede encontrar. El libro es sustancioso y, como era previsible, compasivo pero no adulador, escrito principalmente con una prosa directa que sugiere que la compasión está plenamente justificada por una figura que no solo fue desestimada sino demonizada.
Ese azul…
El artista a quien se le debe el azul de ultramar
A mediados de la década de 1950, Yves Klein (1928-1962) declaró que “un mundo nuevo exige un hombre nuevo”. Su peculiar estilo idiosincrático y su gran carisma llevaron a este audaz artista a desarrollar una breve pero fructífera carrera, pues pintó más de mil cuadros en un periodo de siete años, cuadros que hoy se consideran clásicos del arte moderno de posguerra.
Klein se labró un nombre sobre todo con sus lienzos monocromos de gran formato pintados con el tono de azul que él mismo patentó. El International Klein Blue (IKB), compuesto de pigmento puro y un aglutinante, es a un tiempo denso y luminoso, evocador y decorativo, y Klein lo concibió para evocar la cualidad inmaterial e infinita del mundo. Las obras de esta revolución azul parecen transportarnos a otra dimensión, como si cayéramos hipnotizados por un cielo de verano perfecto.