Con su zafarrancho de trenes, lunas tuertas y tartas voladoras, el cine llegó como principal testigo de un escandaloso, emocionante y terrible cambio de mundo: el paso del siglo XIX al XX, tiempo de juventud y hartazgo, de entusiasmo y profunda desesperanza. Entre esos telones, este nuevo invento terminaría por convertirse en el más compartido lenguaje de narración, embeleso y manipulación; una herramienta imprescindible con la que documentar y fabricar esa época distinta a todas las demás, en la que la historia empezó a avanzar cada vez más rápido, sin casi un minuto ya para pensar en sí misma ni recoger sus cosas. Por supuesto, nada de eso sucedió en silencio. Este libro recoge, desde sus orígenes hasta nuestros días, la historia de la música del cine: una relación simbiótica y fascinante que transformó y enriqueció por igual a estas dos disciplinas artísticas en su camino compartido hacia la modernidad.
El arte puede ser tan fascinante como frustrante. Una sola obra puede tener varios significados, y existen muchas formas de entenderla, interpretarla y apreciarla.
Este libro claro y accesible descompone grandes obras de arte en diez elementos sencillos para ayudarle a comprenderlas y apreciarlas mejor.
Además, le permitirá responder a algunas preguntas obvias, pero complicadas: «¿Cómo crea Yayoi Kusama la sensación de infinito en Luces resplandecientes de almas?» o «¿Por qué las capas de pintura de La noche estrellada de Van Gogh son tan gruesas?».
El presente libro, que junto con su complementario La imagen-tiempo se convirtió automáticamente en un clásico cuando apareció allá en 1982, no pretende ser una historia del cine, y sin embargo acaba revolucionando el concepto mismo de historiografía cinematográfica. Tampoco se plantea explícitamente como una reconsideración de la teoría fílmica, y no obstante constituye una de las aportaciones mayores de las últimas décadas al respecto. Su intención es definir lo que Deleuze llama la "imagen-movimiento", que se podría identificar con el cine clásico pero también con un conjunto de directores que establecieron una determinada tipología conceptual e iconográfica. Los grandes autores del cine inventan y componen, cada uno a su manera, imágenes y signos que los hacen comparables no sólo con pintores, arquitectos y músicos, sino también con pensadores.
Este libro nos acerca, con erudición y delicadeza, a la mirada medieval sobre el mundo. Fruto de una serie de conferencias pronunciadas por C. S. Lewis en Oxford, La imagen descartada, la última obra publicada por el autor, despliega ante nuestros ojos el “modelo” o “imagen” que encarnaba la síntesis medieval del mundo (la organización completa de su teología, ciencia e historia en un modelo mental del universo, único, complejo y armonioso), lo despoja de su hermetismo y nos ayuda a comprender los azarosos motivos por los que, con el transcurrir de la historia, resultó finalmente “descartado”.
Little Richard abrió el camino para generaciones de músicos: los Beatles, James Brown, los Everly Brothers, Jimi Hendrix, los Rolling Stones, Elton John, Prince…La lista es interminable. Él era «el Origen», «el Innovador» y el autoproclamado «Rey y Reina del rock and roll». Cuando falleció el 9 de mayo de 2020, La gran vida de Little Richard, que estaba casi terminado, se actualizó inmediatamente para cubrir la respuesta internacional a su muerte. Esta es pues la gran biografía de Richard Wayne Penniman de Macon (Georgia, Estados Unidos), quien fue, hasta su fallecimiento, el último dios vivo del rock, el gran Little Richard.
Mark Ribowsky, aclamado biógrafo de íconos musicales, explora la maestría musical de Little Richard, su vida familiar, su lucha contra el racismo, sus relaciones con otros personajes famosos de la época y con los medios de comunicación, y su eterno conflicto interior entre su religión y su sexualidad.
Uno de los profesores de cine con más prestigio en Estados Unidos ofrece el curso definitivo de la A a la Z sobre las complejidades del cine. A petición de sus alumnos, el autor condensa en pocas líneas y de modo gráfico sus mejores clases, que han inspirado a numerosas generaciones de grandes cineastas y escritores de Hollywood.
Examina los patrones que convierten las películas en populares y memorables, y logra un libro útil tanto para quienes hacen películas como para los que solo pretenden entenderlas mejor.
El 12 de julio de 1962, los Rollin’ Stones ofrecieron su primer concierto en el Club Marquee de Londres. Poco después, se añadió una «g», se encendió una chispa y su destino quedó sellado. Ya no había marcha atrás.
Estos cinco chavales blancos británicos se proponían tocar música afroamericana. Perfeccionaron un estilo rebosante de matices de blues mezclados con oscuras insinuaciones a las mujeres, al sexo y a las drogas. Denunciados como «corruptores de la juventud» y «mensajeros del diablo», crearon algunas de las canciones más electrizantes jamás grabadas.
Su sonido y actitud parecen ahora más fuertes e influyentes que nunca. Elvis ha muerto y los Beatles ya pasaron, pero Jagger y Richards dominan el mundo. Contradiciendo al proverbio inglés, puede que acumulen musgo, pero son culos de mal asiento y no pueden dejar de rodar.
Sin embargo, ¿cómo se convirtieron estos sumos inadaptados antisistema en la marca global que hoy conocemos? ¿Quiénes fueron sus víctimas? ¿Cuál es el legado olvidado? ¿Alguna vez realmente puede el artista separarse del arte?
Fundador en 1897 del Teatro del Arte de Moscú, la figura de Constantin Stanislavski (1863-1937) ocupa un puesto destacado en la reformulación de la labor interpretativa planteada a principios del siglo XX a causa de su empeño en desarrollar una concepción teatral basada en la adecuada ambientación de cada obra y en la preparación psicotécnica del actor. La construcción del personaje, su último libro, fue publicado postumamente, y el tratamiento de los temas que en él se abordan -la caracterización física de los autores, el vestuario, la expresión corporal, la plasticidad del movimiento, la contención y el control, la dicción y el canto, la acentuación y la expresividad, el ritmo en el movimiento y el lenguaje, la ética teatral, etc.- da fe de la riqueza de experiencias, el talento didáctico y el sentido dramático del gran actor y director de escena.