«¿Has buscado alguna vez una fotografía que te transporte a lo más miserable de tu existencia? Para ilustrar este libro he revisado centenares y del cien por cien de las imágenes, un 85 por ciento es alcohol... Mi vida era tomar, tomar y tomar. No había otro fin. Mi enfermedad me engañaba para que pensase que lo hacía porque quería, pero me tenía dominado.
Tengo una enfermedad: soy un adicto y lo seré toda la vida.
La adicción no tiene cura, pero si la tratas, podrás vivir una vida plena. Podrás comer, salir, divertirte… En definitiva, vivir sin alcohol y otras drogas. Esto es lo que quiero explicar en este libro. Y con mi testimonio, dar esperanza a personas y a familias que la estén viviendo.»
Creo que estamos en un mundo contaminado en el cual deberíamos hacer algo, pero, ¿qué hacer? Vivo con preguntas incesantes, con muchas ideas. Mi misión es que logremos cambiar el mundo, que dejemos nuestras huellas. Ahora pregúntate, si hoy fuera el último día de tu vida, ¿habrás vivido como realmente has querido? ¿Cómo te recordarán las personas? Tranquilo, aún no es tarde, ya verás que a medidas que vayas leyendo te motivarás a encontrar ese propósito que enseñará a las futuras generaciones el camino al éxito. Al pasar el tiempo, he descubierto respuestas; respuestas que pueden cambiar tu vida, ¡y cómo en verdad deberías vivirla! Así que prepárate para este gran viaje de conocimientos y respuestas que debes escuchar de preguntas que quizás te has hecho o tarde o temprano te harás. O quizás respuestas que Dios te quiere dar de preguntas que nunca te pasarán por la memoria, pero a través de este libro te las quiere decir.
Con la narración de su vida, Luigi Zoia explica cómo tener la onda de la energía y redirigirla desde lo interno para construir nuevos futuros. Zoia nos ilustra cómo encontró el éxito aplicando sus principios de vida espiritual y cómo se puede lograr desarrollar la propia capacidad de transformar en un modo positivo, la energía que proviene de las situaciones hostiles.
Después de sufrir un primer aborto, Paula Bonet volvió a quedarse embarazada de una niña, para quien escribió y pintó Roedores, un libro que es la vez un cuento y una carta de amor para una hija que tampoco pudo nacer; junto a su diario íntimo, donde comparte sus miedos y esperanzas, conforman un intento por comprender el trauma y la corporeidad de la ausencia.
Al pasar las páginas de este libro, leyendo las citas y los cuadros resaltados, me maravillo por la gran capacidad de inspiración de Wagner, semejante a la mostrada por el actual presidente de los Estados Unidos de América. Pienso que su fe cristiana, al igual que sucede con el presidente Barack Obama, son la fuerza y el motor para querer hacer tanto por su prójimo. Mi deseo es que Dios siga bendiciendo a Wagner y este maravilloso aporte a la sociedad dominicana. Dr. Luis Ernesto Pérez Cuevas, PH. D.