Deseada, buscada, provocada, inadvertida, la soledad puede adoptar muchas formas, pero en la mayoría de casos es una situación que nos da miedo, nos genera rechazo y tratamos de evitar a toda costa. En el mundo actual y especialmente a partir de una cierta edad, parece que la soledad se entiende como un fracaso: estar soltero, divorciado o separado es algo que debe superarse a toda costa. Sin embargo, saber estar solo es en realidad un signo de madurez, de autonomía, de riqueza personal. A solas es una oda a la vulnerabilidad, al atrevimiento, a no dejarse vencer. Silvia Congost, una de las psicólogas más conocidas de nuestro país, rompe en este libro, lleno de reflexiones y consejos, con las ideas preconcebidas sobre no tener pareja y nos invita a perderle miedo al monstruo de la soledad desde su propia experiencia. A quedarnos en silencio escuchando nuestro cuerpo, conectando con los latidos de nuestro corazón, con el ruido de nuestra respiración u observando la forma y el contenido de nuestros pensamientos. A atravesar los tortuosos caminos de la soledad hasta llegar a la propia liberación, esa que solo se consigue cuando vamos de frente, sin dejar de avanzar.
Deseada, buscada, provocada, inadvertida, la soledad puede adoptar muchas formas, pero en la mayoría de casos es una situación que nos da miedo, nos genera rechazo y tratamos de evitar a toda costa. En el mundo actual y especialmente a partir de una cierta edad, parece que la soledad se entiende como un fracaso: estar soltero, divorciado o separado es algo que debe superarse a toda costa. Sin embargo, saber estar solo es en realidad un signo de madurez, de autonomía, de riqueza personal.
A solas es una oda a la vulnerabilidad, al atrevimiento, a no dejarse vencer. Silvia Congost, una de las psicólogas más conocidas de nuestro país, rompe en este libro, lleno de reflexiones y consejos, con las ideas preconcebidas sobre no tener pareja y nos invita a perderle miedo al monstruo de la soledad desde su propia experiencia. A quedarnos en silencio escuchando nuestro cuerpo, conectando con los latidos de nuestro corazón, con el ruido de nuestra respiración u observando la forma y el contenido de nuestros pensamientos.
En el mundo actual, y especialmente a partir de una cierta edad, parece que la soledad se entiende como un fracaso: estar soltero, divorciado o separado es algo que debemos evitar o superar cuanto antes. Sin embargo, saber estar solo es en realidad indispensable y un signo de madurez, de autonomía y de riqueza personal.
A solas es una oda a la vulnerabilidad, al atrevimiento, a no dejarse vencer. Silvia Congost, una de las psicólogas más conocidas de nuestro país, rompe en este libro, íntimo y personal, con las ideas preconcebidas sobre no tener pareja y nos invita a perderle el miedo a la soledad. A quedarnos en silencio, a dialogar con nuestros miedos, a tratar de comprenderlos y calmarlos, mostrándonos una nueva manera de vivir, de sentir y de experimentar el viaje de nuestra existencia. Con ello, conseguiremos atravesar los temidos caminos de la soledad hasta llegar a la propia liberación, esa que solo se consigue cuando nos detenemos y conectamos conscientemente con la vida. Solo así logramos ver todo lo que ella quiere mostrarnos.
Nos educaron para no sentir. Nos enseñaron a esconder la tristeza, a disfrazar el miedo, a silenciar la rabia. Nos dijeron que solo valía la alegría. Pero ¿y si todo eso fue un error?
Abiertos a sentir es un manifiesto emocional dirigido a todos aquellos que se han sentido demasiado sensibles, demasiado profundos, demasiado vulnerables, demasiado humanos.
El Dr. Sergi Rufi ―psicólogo, divulgador y autor de referencia en sensibilidad y autenticidad― nos guía en un viaje sin filtros a través del miedo, la tristeza, la rabia y la alegría, señalando la represión emocional como raíz del malestar humano actual y reivindicando la sensibilidad como brújula interior y base de una vida con sentido.
Una propuesta emocionalmente valiente que rompe con la psicología oficialista y reivindica la sensibilidad como una fuerza esencial en un mundo incoherente y superficial que nos enseñó a reprimirla.
Desde que nacemos, nos enseñan que tenemos que sonreír, ser fuertes, sentirnos felices y poder con todo. Nos dicen que no tengamos miedo, no estemos tristes y no nos mostremos vulnerables. Entonces ¿por qué nos sorprende que, ya adultos, no sepamos relacionarnos de una forma sana con nuestras emociones? ¿Por qué nos extraña tener tanto miedo a lo que sentimos, no saber cómo procesar un duelo o cómo enfrentarnos a una situación estresante?
Para sanar las heridas internas y superar procesos como la ansiedad o la depresión, necesitamos entender que la vida no va de estar siempre alegres, necesitamos aprender a mirar adentro y a curar aquello que se ha roto. La psicóloga María Ros, nos invita a parar y observar, con una mirada comprensiva, cada una de nuestras heridas, pues solo desde ahí podremos empezar a cerrarlas.
Abraza tus partes rotas nos muestra el camino para conocernos, entendernos y sanarnos, con conciencia y compasión, sin juzgarnos.
A través de mi historia de vida poder llevar aprendizaje al lector para que diseñe su propia experiencia con espacios libres para hacer relatos de los principales obstáculos superados y la resiliencia para seguir el camino, es de fácil lectura.