Una persona promedio pasa veintiséis años de su vida dormida. Ese tiempo se creó no solo para disfrutar los beneficios físicos del descanso, sino para participar de la presencia de Dios y acceder a su guía para nuestros días. En El poder de tus sueños, la pastora y presentadora Stephanie Ike Okafor muestra que todos somos soñadores. Junto con anécdotas personales de cómo los sueños la han equipado con conocimiento en momentos decisivos, Stephanie aporta herramientas prácticas para ayudar a recordar y discernir los sueños, identificar significados bíblicos de símbolos comunes y números, y reflexionar a partir de ciertos temas de discusión en cada capítulo.
Este no es un trabajo hecho al azar, o con prisa, sino elaborado con las intención que sea de provecho, no solo a personas católicas, sino también a creyentes de diferentes doctrinas.
Dios tiene un plan y un propósito para cada uno de nosotros y puede convertir las cosas en buenas independientemente de la situación que enfrentamos. Estos dos principios clave, arraigados en las Escrituras y evidenciados en las vidas de los cristianos a través de las épocas, deberían colorear los lentes a través de los cuales todos los seguidores de Cristo ven la adversidad. En Cómo avanzar en la adversidad, el doctor Charles Stanley proporciona una nueva perspectiva sobre las pruebas que enfrentamos, revelando qué preguntas hacer y qué lecciones podemos aprender de estos tiempos. Entender el papel de Dios y fortalecer nuestra valentía pueden ayudarnos a avanzar a través de la adversidad en lugar de ser vencidos por ella.
Dios se revela y te hace parte de su reino, donde abunda salud, dicha, riqueza y plenitud. Gracias al poderoso entrenamiento que propone este libro lograrás fortalecer tu relación personal, y con Dios, a través de seis pilares prácticos que transformarán tu vida y la llevarán al siguiente nivel.
Este libro fue escrito en ayuno y oración, con el propósito de bendecir tu vida, tu ministerio, tu familia, en cada página que leas de este libro, encontrarás una anécdota que bendicen tu vida. Eres un ser bendecido por Dios, encontrarás en cada anécdota aquí plasmada una palabra de fortaleza, de esperanza para ti y tu familia. Recuerda que tu bendición no está en la boca del hombre, sino en la mano de Dios, ya que: «No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». Mateo 4:4