Escrito por un compañero peregrino en su propio viaje con la enfermedad de Lou Gehrig, esta poderosa e inspiradora guía devocional ofrece treinta breves reflexiones para nutrir tu fe y aumentar tu fortaleza. Cada reflexión es una pequeña dosis de verdad espiritual para comenzar o completar tu día. Las selecciones de la mañana incluyen una breve oración y reflexión. Las lecturas vespertinas se basan en las promesas de Dios de animarte e iluminarte.
Nunca dejaremos de conocer a Dios, solo somos todos principiantes y cada uno aprende a conocerlo a su manera. Yo, con estas líneas, te cuento la mía para que puedas entenderlo desde mis ojos.
Doy gracias a Dios porque en su misericordia me permite
comunicarte mi experiencia de oración.
La oración es la armadura de Dios en la guerra que
enfrentamos cada día. Como nos enseña el apóstol Pablo
en Efesio 6: 11, la armadura de Dios es la oración y está
disponible para todo creyente, para cada miembro del
cuerpo de Cristo.
La oración es la comunicación fundamental del cristiano
de una manera acertada y eficaz con el Padre, orando en el
espíritu a través de su palabra.
En un sueño, el Señor me tomó de la mano; iba subiendo
como cuando un avión se eleva, solo veía nube; esto era
como un ascensor. El Señor me decía “Mira”, y yo miraba
diferentes niveles de oración. El Señor me instruía que
debemos dedicar tiempo a la oración en intimidad. La
oración traerá la respuesta de Dios.
Peldaños Hacia la Fe tiene un contenido muy especial pues, cuando venimos a los pies del Señor, es como subir un peldaño cada día. El primer peldaño que escalamos hacia la fe es aceptar que Jesús es hijo de Dios y que vino a la tierra a morir por cada uno de nosotros. Debemos reconocer que hemos vivido una vida de pecado pero que ahora estamos dispuestos a seguir a Cristo por completo a través de nuestro arrepentimiento y conversión hacia él.