Confía en el milagro de la poderosa presencia de Dios en tu vida. El mensaje conmovedor de Lucado ayuda a los lectores a levantar la vista hacia un Dios que nos ama de manera extravagante y conoce las necesidades más profundas de nuestro corazón. Ningún revés es demasiado grande para resolver, y ninguna oración pasa desapercibida. Dios sigue obrando.
¿Le conocen por las maletas que se echa a cuestas? Probablemente lo hizo esta mañana. En algún punto entre su primer paso y el último para cruzar el umbral, usted tomó quipaje. Fue hasta el dispensador de maletas y cargó unos cuantos bolsos. Pero este dispensador no es la correa transportadora del aeropuerto. Es la de la mente. Y las valijas que tomamos no son de cuero, sino de cargas. La maleta de la culpa. El baúl del descontento. La mochila de la ansiedad y un bolso de tristezas colgado del hombro. Añádase un maletín de perfeccionismos, el saco de la soledad y la bolsa de lona del temor. No es raro que estemos tan cansados al final del día. ¿Hacia dónde podemos volvernos en busca de ayuda? ¿Qué le parece si consultamos a un viejo amigo, el Salmo Veitnitrés?
Temes que no saldrás. Tienes miedo que la depresión nunca te deje, que los lamentos no se detengan, que el dolor nunca se vaya. ¿Alguna vez se despejará este cielo gris? ¿Se aliviará esta carga?
¡Sí! La liberación en la Biblia es audaz y llamativa, y está en todas partes. Piensa en la historia de José en el Antiguo Testamento: arrojado a un foso por sus hermanos, vendido como esclavo e injustamente encarcelado. Pero Dios tejió en algo bueno lo que estaba destinado a ser malo.
Dios está en el negocio de redimir lo quebrantado. Él lo hacía entonces. Y lo sigue haciendo ahora. ¿Anhelas algo de esperanza para estos tiempos difíciles? Entonces este es el mensaje que necesitas. Saldrás de esta. No será sin dolor. No será de un día para otro. Pero Dios usará esta pena para bien. Mientras tanto, mantén la calma. No seas insensato, ni ingenuo. Pero tampoco desesperes. Con la ayuda de Dios, saldrás de esta.
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús».
El Jesús que no puedes ignorar es un libro que recuerda la absoluta fidelidad y autoridad de la Escritura. Éste llama al lector hacia una fe verdadera, a defender la verdad bíblica cuando es atacada y el mensaje del evangelio cuando es mutilado por falsos maestros; a luchar contra el error y defender la sana doctrina aplicando la sabiduría bíblica. Se toma como principal ejemplo el conflicto de Jesús con los fariseos, el modo en que trataba a sus adversarios de manera audaz, expresando su desaprobación clara y directamente.