Hay códigos sociales que rigen el complicado universo de la conquista, la seducción, el amor y hasta la infidelidad. Todas esas convenciones y rituales, que avalan el «saber estar», garantizan un comportamiento adecuado, pero son las reglas no escritas las que separan el fracaso del éxito con una fina línea. Y hasta ahora no figuraban en ningún manual.
Usted primero más que una guía es un ensayo sobre las buenas maneras, documentado a través de la literatura, el cine, el arte y el sentido común. Un manual sin precedentes en el que, además de las normas pautadas desde el uso y la costumbre, se recogen las «otras reglas», las ocultas, aún más importantes que las primeras, que existen en cualquier sociedad.
Acompañar a las familias que asisten a mi consulta buscando solución a los problemas que les aquejan me ha permitido formar parte, en muchos casos, de la solución. La esperanza siempre está presente en ellas, lo que me anima cada día a comprender el punto de vista de cada miembro que la compone, entendiendo mejor el problema dentro de su ecología, que se distingue por su idiosincrasia.
Las familias me han enseñado que tienen la elasticidad y la creatividad suficientes para reestructurarse, ampliar sus límites y cuestionar su sistema de creencias, con la finalidad de preservar su homeostasis o equilibrio, cuyo objetivo es mantener su cohesión y valorarse como entidad única.
Este libro surge de las experiencias y el acompañamiento a familias, padres y personas que salen del espacio de la intimidad, a sabiendas de que un tercero, la terapeuta, se aliará para ayudarles a buscar soluciones. La consulta es un espacio exclusivo para que cada familia y persona se exprese libremente y pueda escucharse a sí misma, entender cómo su pasado se relaciona de alguna forma con las vivencias actuales, convirtiéndose en una experiencia novedosa y desafiante.
Necesitamos jóvenes que tengan una emocionalidad rica, protegida e integrada. Ellos son el futuro. Cada uno de los capítulos de esta obra nos narra la historia de un adolescente que se ha sentido herido por la vida y rechazado por la sociedad. Sin embargo, todos han aprendido a sacar fuerzas de la fragilidad, recuperando la confianza en sí mismos y la esperanza en un porvenir mejor. Este libro nos ayudará a comprender por qué la juventud ha perdido la ilusión y la capacidad de discusión, y nos proporciona herramientas de apoyo para los jóvenes y los no tan jóvenes. El doctor Augusto Cury habla con los propios jóvenes sobre sus pensamientos, conflictos y deseos.
¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu padre lo importante que es para ti?
Este libro te da la oportunidad de hacerlo.
Dile a tu padre lo especial que es creando algo a partir de las experiencias que habeis compartido. La idea es sencilla y divertida y las posibilidades, infinitas, tan infinitas como tu deseo de hacerle feliz. Con este pequeño libro puedes contarle a tu padre todo lo que quieras. Comparte con el los mejores momentos de tu infancia, escribe sobre lo que significa para ti, explícale tus sueños o cómo os veis en un futuro. Para hacerlo, solo tendrás que responder a divertidas preguntas y decidir con que fotos, entre otras cosas, quieres viajar en el tiempo.
Haz inventario de recuerdos, descubre citas inspiradoras y da forma, de una manera fácil y rápida, a un regalo original y personalizado (¡por ti!) que tu padre atesorará durante años.
- Un pequeño libro de 80 páginas para rellenar. Una edición cuidada y elegante en tapa dura, con diseño limpio y actual.
- El reverso de la sobrecubierta te servirá de papel de regalo para envolverlo cuando hayas terminado de rellenarlo. ¡Incluye una pegatina para cerrarlo!
El alimento para sustentar el cuerpo y las caricias para alimentar el alma ni se ofrecen ni se niegan, sino que siempre están disponibles. Ofrecer a un niño más o menos ayuda de la que pide es perjudicial para su desarrollo. A la luz del principio del concepto del continuum, para un adecuado desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos necesitamos de aquellas experiencias para las que nuestra especie se ha adaptado durante el largo proceso de evolución. Para un bebé, este tipo de experiencias incluyen: Contacto físico permanente con la madre, un familiar o cuidador o cuidadora desde el nacimiento. Dormir en la cama de sus padres hasta que el bebé deje de necesitarlo por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años. Lactancia materna a demanda en respuesta a las señales corporales del bebé. Estar permanentemente en brazos o en contacto físico con alguna persona hasta que comience la fase de arrastre y gateo, en torno a los seis u ocho meses. Contar con cuidadores dispuestos a atender de inmediato las necesidades del bebé sin emitir juicios, mostrar descontento ni invalidar sus necesidades. Satisfacer sus expectativas de que es un ser innatamente social y cooperativo, un ser bienvenido y digno. Una vez reconozcamos plenamente las consecuencias del trato que damos a los bebés, a los niños, unos a otros y a nosotros mismos, y aprendamos a respetar el verdadero carácter de nuestra especie, podremos descubrir con mucha más profundidad nuestro potencial para el bienestar.