Hay muchas cosas que he aprendido en estos cuarenta años como psiquiatra que nunca he compartido con mi querida hija.
Tras enterarse de que su hija va a casarse y establecerse en Estados Unidos, una reconocida terapeuta se da cuenta de que nunca ha podido ayudarla como le gustaría. La distancia le hace ver que hay muchas cosas que no ha podido contarle y decide enmendarlo a través de una serie de cartas.
En ellas, la doctora Han combina su experiencia profesional, sus vicisitudes como madre trabajadora y las historias de sus propios pacientes para ofrecer píldoras de sabiduría sobre el complicado arte de sobrevivir a la vida adulta.
Si examinamos con atención y sin prejuicios la vida diaria de muchos niños, nos podemos llevar una desagradable sorpresa: presiones para ser los mejores, sobrecarga de actividades extraescolares, competitividad constante& x02026; A lo mejor, esa no es la vida que necesitan, ni quieren tener una agenda tan apretada como la de un adulto. Este libro está lejos de ser una guía con normas y preceptos para ser los mejores padres y maestros. Al contrario, propone un cambio de perspectiva sobre la educación de los niños para calmar el nerviosismo que les rodea y para que puedan disfrutar de una infancia digna de ser llamada así.
Una gran oportunidad para recordarle a tu abuela cuánto la quieres y descubrir todo lo que siempre quisiste saber sobre ella.
En estas páginas encontrarás 100 preguntas para que tu abuela pueda contarte su historia y evocar recuerdos maravillosos que podrás leer y releer para siempre: desde el tierno recuerdo de su juguete preferido de niña hasta vuestras primeras Navidades o la experiencia de cuando se convirtió en abuela. Cuando este completado, se convertirá en un recopilatorio único que tambien contendrá consejos de abuela para las futuras generaciones, además de fotografías o lo que se le ocurra pegar en sus páginas. Uno de los regalos más bonitos que le puedes hacer.
Una gran oportunidad para recordarle a tu abuelo cuánto lo quieres y aprender todo lo que siempre quisiste saber sobre él.
En estas páginas encontrarás 100 preguntas para que tu abuelo pueda contarte su historia y evocar recuerdos maravillosos que podrás leer y releer para siempre: desde el tierno recuerdo de sus juegos favoritos de niño, hasta vuestras primeras Navidades o la experiencia de cuando se convirtió en abuelo. Cuando esté completado, se convertirá en un recopilatorio único que también contendrá consejos de abuelo para las futuras generaciones, además de fotografías o lo que se le ocurra pegar en sus páginas. Uno de los regalos más bonitos que le puedes hacer.
Tu hijo de dos años tiene una rabieta en una tienda. Tu hijo de cuatro se niega a vestirse. Tu hijo de quinto curso está de suplente en el banquillo, enfurruñado, en lugar de jugar en el campo. ¿Acaso los niños conspiran para que la vida de sus padres sea un desafío continuo? No, lo que pasa es que su cerebro en desarrollo lleva la voz cantante. En este libro innovador y práctico, el neuropsiquiatra Daniel J. Siegel y la experta en educación infantil Tina Payne Bryson desmitifican las crisis y los conflictos, explicando los nuevos conocimientos científicos sobre cómo está constituido el cerebro infantil y cómo se desarrolla. Aplicando estos descubrimientos al día a día, es posible convertir conflictos, discusiones o miedos en una oportunidad para integrar el cerebro del niño y ayudarlo a ser una persona responsable, afectuosa y feliz.
En El cerebro del niño padres y educadores tendrán a su alcance pautas claras para entender y manejar los distintos conflictos propios de los niños en función de cada edad, así como herramientas para resolverlos y ayudar a la familia a progresar.
En este nuevo libro, Beatriz Cazurro nos hace reflexionar sobre cómo la forma en la que dejamos de comunicarnos con nuestros hijos tiene que ver con vínculos emocionales que no pueden verse y que nos condicionan, con lo apresurado de ciertos diagnósticos psicológicos, así como con la singularidad de la sintomatología que cada cual desarrolla en el tiempo con relación a lo que ha vivido.
Para regular la relación con nuestros hijos necesitamos centrarnos en sus necesidades, en notar lo que les sucede, e igualmente en entender que lo más importante es generar un lugar seguro para que puedan vincularse desde el afecto y en ausencia de trauma.