El cerebro infantil es extraordinariamente plástico, capaz de adaptarse, crecer y reconfigurarse en función de las experiencias que vive. Nunca es demasiado tarde para reaprender y modificarlo. De la unión de la neuroeducación y la crianza respetuosa resulta una metodología que, basada en la evidencia, ofrece a las niñas y niños retos y experiencias que les permitan explorar sus habilidades y descubrir sus fortalezas.
Neurocriar es amor incondicional, es darles a nuestros hijos las mejores herramientas para crecer con una salud mental y emocional óptima. Porque el mayor regalo que podemos hacerles es la capacidad de vivir y sentir plenamente, con confianza en sí mismos. Cuando entendemos cómo funciona el cerebro infantil, educar resulta más sencillo.
Elvira Perejón, neuroeducadora y madres, brinda herramientas para usar ante cualquier situación que te abrume, que aumentarán tu confianza y seguridad y información que podrás aplicar fácilmente, así como consejos sobre el uso de las pantallas.
Este libro está escrito para que puedas aplicar de manera inmediata pautas muy concretas y efectivas cuando estés ante una situación desesperante; para que no tires la toalla con ese niño o adolescente en los momentos más complicados. Te ayudará a educar a personas capaces, resilientes, seguras de sí mismas y, al mismo tiempo, interesadas en cooperar con los demás.
Gracias a los conocimientos de Angélica Joya y un sinfín de ejercicios y herramientas fáciles de interiorizar, aprenderás a prevenir, entender y gestionar las conductas que te irritan o preocupan en el día a día para que logres educar desde la calma y el respeto mutuo sin perderte en el intento.
Para integrar la educación emocional en tus hijos, primero tendrás que hacerlo en ti. Solo de esta manera les proporcionarás las herramientas necesarias para conocer sus emociones, superar con resiliencia las adversidades, ser asertivos, respetarse a sí mismos y a los demás, disfrutar de la vida y hacer de la positividad, el respeto y la empatía piezas clave en sus relaciones...
Conéctate con el crecimiento de tus hijos a través del descubrimiento y el despertar de vuestra creatividad
Después del éxito que recibió en la década de los 90 El camino del artista, Julia Cameron centra ahora su atención en los niños y nos propone un libro para que los padres desarrollen la creatividad de sus hijos. La teoría de Cameron es que la creatividad es una actividad espiritual por la que los padres pueden conectar con sus hijos y la mejor forma de despertarla es precisamente cuando los padres exploran su lado creativo propio.
Cameron propone una serie de ejercicios para el fomento de impulsos creativos que se caractericen más por la naturalidad y dejen de lado el impulso obsesivo por la perfección así como toda crítica que no sea constructiva y no aporte confianza.
Al enfrentar desafíos, tareas desagradables y cuestiones contenciosas como las tareas escolares, el tiempo frente a la pantalla, las elecciones alimentarias y la hora de dormir, los niños a menudo se comportan mal o se cierran, respondiendo con reactividad en lugar de receptividad. Esto es lo que los autores superventas del New York Times, Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson, llaman una respuesta de No Cerebro.
Pero nuestros hijos pueden ser enseñados a abordar la vida con apertura y curiosidad. Los padres pueden fomentar la capacidad de sus hijos para decir sí al mundo y dar la bienvenida a todo lo que la vida tiene para ofrecer, incluso en tiempos difíciles. Esto es lo que significa cultivar un Cerebro afirmativo.
Cuando los niños funcionan desde un cerebro afirmativo, están más dispuestos a tomar riesgos y explorar. Son más curiosos e imaginativos, menos preocupados por cometer errores. Son mejores en las relaciones y más flexibles y resilientes cuando se trata de manejar la adversidad y los grandes sentimientos.
¿Has tenido la sensación de torpeza al hacer por primera vez una tarea y, tras seguir practicando, has ido adquiriendo más soltura hasta que llegas a sentir que la dominas? ¿A que sí? Pues con la maternidad pasa algo parecido. Las madres tenemos que darnos tiempo a crear nuevos hábitos y no torturarnos si no lo dominamos todo desde el principio. Es necesario aprender a manejar las expectativas y evitar que nos jueguen malas pasadas. Hay que soltar un poco el control y permitirnos flexibilidad de reacción.
Además, ¿cuántas de vosotras antes de dar a luz pensabais en vuestra transformación física y ni se os pasó por la cabeza que fueseis a cambiar mentalmente? Sí, amigas, no solo el cerebro del bebé va cambiando, también el de quien lo cuida. Es por eso por lo que cada vez hay más estudios sobre el cerebro de la madre humana, un interesante campo en actual desarrollo.