Si un corazón desea creer en algo, la razón no se lo podrá impedir.
Londres, 1922. Alan y Violet Schofield son los mayores especialistas en fotografía mágica de Inglaterra; una pareja de pícaros que se aprovecha de la fiebre por retratar seres feéricos que se extendió por la crédula sociedad londinense tras la Gran Guerra después de que dos niñas de Cottingley lograran convencer al mismísimo Conan Doyle de que habían fotografiado unas hadas. Del cielo ya han dejado de caer bombas y la ciudad entera espera turno ante el famoso estudio de los Schofield para conseguir la preciada fotografía que demostrará a sus familiares y vecinos que su desván o su jardín ha sido bendecido con la presencia de alguna de esas misteriosas criaturas.
Por desgracia para ellos, su suerte cambiará cuando un nuevo cliente llame a su puerta: el temido y poderoso Percival Drake, señor de los bajos fondos de Londres. Un hombre de gran astucia, brutalmente despiadado y, sobre todo, que no cree en la magia. Mientras emprenden una peligrosa carrera contrarreloj para salvar sus vidas, Alan y Violet descubrirán que para timar a un gánster que no cree en las hadas hay que ser más listos que ellas.
A las puertas de las vacaciones de verano, la inspectora de homicidios Manuela Mauri no pasa por su mejor momento. Ha vivido en poco tiempo varias experiencias que le han hecho comprender que hay sentimientos y vivencias que no se pueden verbalizar y cosas que es imposible nombrar. Lo percibe cuando sus hijos, Manuel y David, le hablan de la repentina muerte de su padre (su exmarido) y ella no encuentra el modo de consolarlos. Lo intuye cuando ve a los padres de Susana, una joven de dieciséis años que ejercía la prostitución y que murió de una sobredosis, exigiendo justicia para su hija en el juicio de la Operación Lesly y la inspectora está segura de que, sea cual sea la sentencia, nada reparará semejante pérdida. Lo deduce cuando afronta la mirada de Belén, que acaba de perder a su hermana Rebeca a causa de las puñaladas que le ha asestado quien fue su pareja. Lo asimila cuando su propio compañero, Alberto, le hace la proposición más importante de su relación y ella no sabe qué contestar.
Una novela negra combativa y literaria que, por un lado, explora los vínculos de la prostitución con la violencia de género y, por el otro, pone el foco en la parte más personal e íntima de una inspectora que deberá cuidar más y mejor a su pequeña familia si no quiere arriesgarse a perderla.
La Guerra de la Lanza casi ha llegado a su fin. El hechicero Raistlin Majere se ha convertido en un Túnica Negra y utiliza el Orbe de los Dragones para viajar a Neraka, la ciudad de la Reina Oscura. Parece que Raistlin quiere ponerse al servicio de la diosa, pero en realidad persigue sus propias ambiciones.
Mientras tanto, Takhisis planea acabar con los dioses de la magia en la Noche del Ojo, cuando todos los hechiceros se reúnen en la torre de Wayreth. Raistlin tiene que encontrar la forma de frustrar sus planes, aunque eso signifique enfrentarse a su propia hermana, la señora del Dragón Kitiara, y a su temible aliado, el Caballero de la Muerte lord Soth. Por no mencionar a su peor enemigo, el archimago Fistandantilus.
El futuro de Krynn está escrito. Todos creen saber cómo termina la historia. Pero una noche y una fatídica decisión de Raistlin Majere pueden cambiarlo todo.
Acabada la Guerra de la Marca Argéntea, los combatiente se toman un respiro mientras una nueva historia comienza en la serie de la Leyenda de Drizzt
La oscuridad que había descendido sobre le Norte ha desaparecido, y un nuevo día amanece sobre un Mithril Hall victorioso. Pero por brillante que todo parezca en la superficie, Drizzt y sus compañeros saben que lo que acecha bajo sus pies continúa sumido en la maldad y cargado de un poder inimaginable.
Los elfos oscuros de Menzoberranzan, y el poderoso archimago Gromph entre ellos, no han acabado aún con Drizzt. Consumidos por sus propias peleas por el poder y sintiéndose acorralados, los drow podían estar lo suficientemente desesperados para invocar a las fuerzas demoníacas que habitan en lo más profundo del Abismo, y causar un desastre tal que ni siquiera la Infraoscuridad podría estar nunca preparada para ello.