Este ensayo ofrece un análisis a la vez profundo y divulgativo de los puntos decisivos de la filosofía del pensador suizo, vertebrado en torno a una pregunta principal: ¿cuáles son las sendas que se abren ante el hombre enredado en la existencia y qué le espera a este al final de cada recorrido? Para responder a este interrogante, Todorov recurre a una lectura humanista y moral de los textos rousseaunianos. Existen tres caminos posibles: el de la naturaleza, el de la civilización y ―camino intermedio― la senda moral, que reconcilia los dos primeros. Pero esta senda no conduce automáticamente a la perfección. Rousseau conocía mejor que nadie las debilidades humanas y nuestra necesidad de conformarnos con la precariedad existencial, de lidiar con los obstáculos de la vida y aprender a convivir con una frágil felicidad.
Fragmentos de un discurso amoroso es un libro sobre el amor. Sobre la trivialidad y a la vez sobre la radicalidad del amor. En palabras de Roland Barthes este libro se vuelve necesario porque 'el discurso amoroso es hoy de una extrema soledad. Es un discurso tal vez hablado por miles de personas (¿quién lo sabe?), pero al que nadie sostiene; está completamente abandonado por los lenguajes circundantes: o ignorado, o despreciado o escarnecido por ellos'. Asfixiado detrás del erotismo, la sexualidad la pornografía, la publicidad, el cuidado del cuerpo y el consumo mediático. La decisión de Barthes de ocuparse del amor adquiere, en este contexto, un carácter subversivo. Publicado originalmente en 1977, es el libro más ambicioso de la última época de Barthes, ¿Pero cuál es su ambición? Darle escritura a la crítica, convertir la teoría en la gran novela del siglo XX. Un delicado relato de aprendizaje (o mejor dicho: del aprendizaje como algo imposible) sobre el deseo, el amor, la soledad, los celos y la respiración agitada. Un libro sobre las posibilidades de la crítica literaria de pensar el mundo, que para Barthes es, ante todo, discurso: 'Dis-cursus es, originalmente, la acción de correr aquí y allá; son las idas y venidas, andanzas, intrigas. En su cabeza, el enamorado no cesa en efecto de correr, de emprender nuevas andanzas y de intrigar contra sí mismo'.
En Free Play, Stephen Nachmanovitch propone una meditación magistral sobre cómo la improvisación se puede aplicar no solo al arte sino también a la vida y sobre cómo, al hacerlo, desbloquearemos nuestra creatividad.
«¿Cómo se aprende a improvisar? ¿O, en todo caso, cómo se aprende cualquier arte? ¿O cualquier cosa? Es una contradicción, un oxímoron. Ve y dile a alguien: “¡Sé espontáneo!”. O trata de que alguien te lo diga. Nos sometemos a maestros de música, de baile o de talleres literarios que pueden criticar o sugerir, pero lo que realmente nos piden es que “seamos espontáneos”, que “seamos creativos”. Y eso, por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo. ¿Cómo se aprende a improvisar? La única respuesta es otra pregunta: ¿Qué nos lo impide? La creación espontánea surge de lo más profundo de nuestro ser. Lo que tenemos que expresar ya está en nosotros, somos nosotros, de manera que la creatividad no es una cuestión de encontrar el material, sino de desbloquear los obstáculos para que fluya naturalmente.
Durante el siglo XX, las controversias sobre el funcionalismo en arquitectura oscilaron entre los polos de los hechos y los valores, y la tendencia moderna a ponderar los hechos sobre los valores fue muy polémica desde el principio. La premisa que ha motivado este libro es la desaparición del término «función» en los discursos arquitectónicos actuales y su caída en el desprestigio. En su lugar, preferimos hablar de performance, traducible como «comportamiento», «desempeño» o «rendimiento». Sin embargo, performance se ha vuelto un término tan polisémico, ambiguo y polémico como lo fue el término «función» en la modernidad: es un significante vacío que debe repensarse junto a su contraparte crítica, la «representación», que es vista hoy con la más alta suspicacia.
La sociedad que iba emergiendo del proceso de la transición a la democracia y las actuaciones de los sucesivos gobiernos a que dio lugar encontraron en él a un temible francotirador, que se anticipaba a poner en evidencia las fraseologías adoptadas por unos y otros y a incidir con implacable lucidez y severidad en asuntos que han marcado y siguen marcando la historia reciente de este país. El patriotismo y los nacionalismos de uno y otro signo, el terrorismo etarra, los GAL, el papel de la policía y del ejército, la tortura, la censura, las políticas culturales, la corrupción rampante y otras relevantes cuestiones encuentran precoces y certerísimos diagnósticos en estas páginas, que reúnen casi todo cuanto ha escrito Ferlosio al respecto y admiten ser leídas, en conjunto, como una saludable «contrahistoria» de la España de las cuatro últimas décadas.Hacia el final del volumen, el repudio de los fastos conmemorativos del Quinto Centenario del Descubrimiento, en 1992, y el recuerdo de los sangrientos desmanes de la Conquista, sirven de correlato crítico de los mitos de una «españolidad» convertida aquí en objeto del más lacerante escrutinio.Esta obra ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
¿Existe una "filosofía judía" o un pensamiento que pueda caracterizarse como "judío"? Este volumen da cuenta de una serie de pensadores, cuya vinculación con el judaísmo, a pesar de su origen judío, no es clara, a veces es ambigua y, en ocasiones, incluso es de rechazo. Los especialistas que participan en este volumen proceden de diferentes países (España, Italia, Alemania, Argentina) pero todos comparten una visión abierta de la filosofía no siempre estrictamente académica. Esto ha permitido construir un libro orgánico y a la vez plural redactado con un objetivo común a todos los capítulos: dar cuenta del pensamiento de cada autor, por supuesto, pero incidiendo siempre en la relación con los elementos judíos que los configuran. De este modo, el lector podrá comprender tanto las principales ideas de cada filósofo judío como la importancia que lo judío ha tenido en su pensamiento. Al final, cada lector, estará en condiciones de responder a la pregunta de si se puede afirmar que existe o no existe una filosofía "judía". La cuestión sigue abierta. Este volumen sólo es un peldaño en la larga escalera que, como la de Jacob, ha de llevarnos hacia el conocimiento.