Tras el descubrimiento de un barco fantasma, cuya tripulación al parecer murió intentando llegar a la isla de Akinah, rodeada por tormentas, Navani Kholin deberá enviar una expedición para asegurarse de que la isla no haya caído en manos enemigas. Los Caballeros Radiantes que vuelan demasiado cerca de Akinah se encuentran de pronto con su luz tormentosa drenada, por lo que la travesía debe realizarse por mar.
La naviera Rysn Ftori perdió el uso de las piernas, pero ganó la compañía de Chiri-Chiri, una larkin alada que se alimenta de luz tormentosa y pertenece a una especie que se creía extinta. La mascota de Rysn ha enfermado y la única esperanza de que Chiri-Chiri se recupere podría encontrarse en el hogar ancestral de los larkin, Akinah. Con la ayuda de Lopen, el Corredor del Viento que antes era manco, Rysn tendrá que aceptar el encargo de Navani y navegar hacia el interior de la peligrosa tormenta, de la que nadie ha vuelto con vida. Si su tripulación no logra desvelar los secretos de la isla oculta antes de que caiga sobre ellos la ira de sus antiguos guardianes, el destino de Roshar y de todo el Cosmere penderá de un hilo.
El único propósito de Jess es sobrevivir al instituto sin demasiados problemas. Como alumna becada en una prestigiosa escuela, sabe que su permanencia depende de su capacidad para no llamar la atención y mantener un expediente impecable. Pero todo cambia cuando uno de los chicos más populares y ricos del instituto aparece muerto de la misma manera que un personaje de un relato que escribió para clase.
Cuando parece que nada podría ir peor, recibe un mensaje anónimo dándole las gracias por la inspiración.
Mientras los rumores sobre la identidad del asesino corren por el colegio, Jess comprenderá que su futuro no es lo único en riesgo: si no descubre quién está detrás del crimen, ella podría ser la siguiente víctima.
Es la hora de restaurar el honor familiar. Es la hora de culminar la venganza.
Tras el auto de fe que le ha dejado huérfano, Alonso acude a la Inclusa para recuperar a su hermano Diego, pero allí enfrenta la peor de las noticias cuando le comunican que el niño murió al poco de ingresar. Roto de pena, se apoya en sus amigos, Juan y Antonio, quienes le ayudan a superar esta nueva pérdida introduciéndole en el duro pero fascinante mundo de la picaresca.
Una noche rescatan de un atraco a don Gonzalo Soto de Armendía, marqués de Velarde, quien los recompensa incorporándolos al servicio de su casa. Este nuevo vuelco en la vida de Alonso le abrirá las puertas de otro Madrid muy distinto al que conoce, el de la aristocracia; le sumergirá en un sinfín de aventuras y desventuras; le pondrá en el camino a personas que marcarán su futuro y también su pasado, y, sobre todo, le brindará la oportunidad de consumar su venganza y al fin restaurar el honor de los Castro.
Presentamos una edición ilustrada de Alicia en el País de las Maravillas, clásico imprescindible tanto para niños como para adultos. La historia nos introduce en un mundo subterráneo, anárquico y maravilloso. Abundan los personajes insólitos, los juegos de lógica, los dobles sentidos en las palabras empleadas y las situaciones absurdas.
Dos de las novelas más importantes de Jane Austen reunidas en una magnífica edición estuche.
Orgullo y prejuicio
Con su amable ironía, sus diálogos chispeantes, su desenlace romántico y sus enérgicas heroínas, Orgullo y prejuicio es la novela más popular de Jane Austen. La historia de amor de Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy, que primero se rechazan, luego se desafían y al cabo se cautivan el uno al otro, es también una novela sobre la búsqueda de la felicidad y la afirmación de la identidad en un mundo de estrictas normas sociales, donde una mujer tiene que casarse bien para salir adelante.
Sentido y sensibilidad
En Sentido y sensibilidad, Jane Austen explora con sutileza e ironía las opciones de la mujer en una sociedad rígida, donde el éxito o el fracaso dependen de la elección del marido. La historia se centra en dos hermanas, Elinor y Marianne, cuyas personalidades antagónicas ejemplifican dos posibles respuestas femeninas ante la hipocresía dominante: el «sentido común» y la «sensibilidad». Sin embargo, tanto un camino como el otro entrañan sus peligros.