"La emancipada", de Miguel Riofrío (1822-1879), narra la historia de Rosaura, una joven que, sintiéndose asfixiada por las rígidas convenciones sociales de su tiempo, se niega a aceptar el matrimonio que le impone su padre y decide tomar las riendas de su vida. Publicada por entregas en 1863, se trata de la primera novela de Ecuador, aunque no fue rescatada hasta 1974, momento en que desplazó de este lugar de honor a la famosa "Cumandá" de Juan León Mera. Su gran capacidad de sintetización de temas universales -como los tópicos acerca de la conformación de la nación y la posición del Estado, el desarrollo del individuo dentro y frente a la sociedad y, sobre todo, el concepto del amor en la Latinoamérica decimonónica- la convierte en una de las más logradas narraciones de la novelística hispanoamericana del siglo XIX.
Un divertido y apasionado romance entre dos mundos unidos por el tarot.
Un despiadado guerrero con un pasado oscuro. Un falso matrimonio lleno de secretos. ¿Vale la pena arriesgarlo todo por salvar un reino que no es tuyo?
Cuando pienso que el día más horrible de mi vida no puede ir a peor… una carta de tarot me transporta a un mundo en el que los Arcanos son reales: Towerfall.
Mi prioridad es regresar a casa, y Kane, un caballero exiliado, insiste en que la única manera de lograrlo es adentrarnos en el palacio y convencer al Rey de Pentáculos de que estamos casados.
Está claro que hay algo que no encaja en Towerfall, Kane me oculta sus verdaderos motivos y alguien me trajo intencionadamente a este mundo para ayudarlos, pero ¿quién fue? ¿Y qué tendré que hacer para volver a casa?
En 1885, el conde Drácula dejó su castillo en los Cárpatos por las costas de Gran Bretaña. Sólo la intervención del profesor Van Helsing y sus aliados impidió la consumación de sus planes y causó la destrucción del monstruo. Pero, ¿y si no hubiera sido así?
En 1888, Drácula se ha convertido en príncipe consorte y Lord Protector de Gran Bretaña, y el país ha aprendido a aceptarlo. La guardia cárpata impone la ley en un Londres que ha revertido a las más brutales formas de justicia medieval: la cabeza de Van Helsing está exhibida en una pica frente al palacio de Buckingham, y los enemigos de Drácula son empalados.
Para proteger su posición, la nobleza se apresura a vampirizarse, y poco a poco las clases más bajas van haciéndolo también. Inglaterra se convierte en una sociedad dual donde conviven con dificultad los vivos, cada vez más hostigados, y los no muertos triunfantes. Pero entonces una serie de horribles crímenes sacude Londres: en Whitechapel, un asesino está destripando a prostitutas vampiras, y el pánico que desata amenaza con desestabilizar el nuevo régimen.
Después de una sangrienta batalla contra sus enemigos, Paige Mahoney se ha elevado a la peligrosa posición de Subseñora, gobernando así sobre la población criminal de Londres.
Sin embargo, después de haberle dado la espalda a Jaxon Hall, y con otros enemigos vengativos aún sueltos, la tarea de estabilizar el inframundo nunca había parecido tan desafiante.
Poco sabe Paige que su reinado puede verse interrumpido por la introducción de Senshield, una tecnología mortal que será la perdición para la comunidad clarividente y para el mundo tal y como lo conocen.
En Hibernia, los sidhe, seres dotados de magia, son perseguidos hasta la muerte por la Corte humana. Alanna lo sabe bien. Lleva veinte años huyendo y escondiéndose por culpa de lo que su familia lleva en la sangre, y lo único que le importa en la vida es pasar desapercibida y proteger a su hermana pequeña, Caeli. No tiene tiempo para nada más:ni las políticas abusivas del reino ni las desgracias ajenas. Al menos hasta que la mismísima Cacería Salvaje, los asesinos de sidhe por excelencia, entra en la panadería en la que las hermanas trabajan.
Todo da un giro espantoso cuando la diosa de la guerra, Morrigan, se lleva a su hermana y Alanna se ve obligada a tomar una difícil decisión: asociarse con la Hermandad, la organización rebelde que trabaja contra la Corte y rescata a sidhe a lo largo y ancho del reino. Se jura que solo los utilizará el tiempo necesario para recuperar a Caeli y regresar a su vida, pero algo imprevisto sucede cuando ella y uno de los cazadores se miran a los ojos por primera vez.
Algo de lo que tal vez no pueda huir tan fácilmente.
Maddox es un problema andante. Está metido en asuntos de los que Alanna no quiere oír ni hablar, escarba constantemente en sus secretos más oscuros. Es demasiado alto, demasiado atractivo, y tiene dos cosas que sabe que solo atraerán más desgracias: alas.
Dos enormes e imponentes alas de dragón.