Objeto de escándalo en su momento, la novela hubo de sortear la censura del regimen de Napoleón III y sentó las bases del realismo literario. Emma Bovary representa la rebelión contra el encorsetamiento que impone la opresiva sociedad burguesa de la Francia rural decimonónica y su profunda insatisfacción vital. Emma huye de un matrimonio infeliz, pero tambien de un mundo que no está hecho a su medida, de una epoca que no es la suya.
Emma Rouault es una joven de origen campesino y huérfana de madre que contrae matrimonio con el médico Charles Bovary. El afán por ser la protagonista de una vida romántica presidida por el amor, ambición que su marido no puede satisfacer, será la perdición de la ingenua muchacha, que buscará por todos los medios, con aventuras y con amantes, escapar al tedio, la monotonía y la exasperación que se han apoderado de su vida. La presente edición, en reciente traducción de Mauro Armiño, incluye los fragmentos, descubiertos entre los manuscritos de Flaubert, que el autor decidió a última hora no incluir en la novela.
Wynd ha crecido odiando a los sidh: le arrebataron a todos sus seres queridos. Por eso, está dispuesta a cualquier cosa con tal de vengarse, incluso a infiltrarse en el palacio para llegar al Deirnas, su gobernador. Para ello, se presenta a las pruebas para entrar en su guardia. Sin embargo, y aunque consigue superarlas, nada ha salido como esperaba: se ha enamorado de uno de sus compañeros, ni más ni menos que de Aren, el hijo del Deirnas.
Wynd deberá decidir si deja el pasado atrás y apuesta por un nuevo futuro o… da muerte a aquello que ahora más ama.
De viaje por Estados Unidos para estudiar los métodos de la policía de ese país, Maigret asiste a una audiencia en la que se busca determinar si la muerte de una muchacha arrollada por un tren debe clasificarse como suicidio u homicidio.
Con una reflexión de fondo sobre la justicia, la novela es una historia típicamente norteamericana en la que aparecen grandes espacios, carreteras en el desierto y soldados sin escrúpulos, lo que demuestra la rapidez con que Simenon comprendió el imaginario estadounidense que por entonces empezaba a globalizarse
Me llamo Medra. Dicen que soy la última jinete de dragón, aunque ya no queda ni un solo dragón. Aún así, los vampiros han decidido capturarme para convertirme en una pieza más de su perverso juego de poder. Estoy atrapada en la Academia Bloodwing, donde los altasangres están al mando y los sangrepútridas como yo no somos más que alimento en sus venas, peones en su tablero.
Bloodwing no es una escuela: es un campo de batalla, y si eres débil, estás muerto. Me paso el día luchando por mi vida en clase y tratando de descifrar un secreto con forma de dragón que podría explicar quién soy. Facil, ¿no?
Y eso ni siquiera es lo peor. Que entre Blake Drakharrow: un altasangre frío, arrogante y tan atractivo como peligroso. Me ha estado haciendo la vida imposible desde que nos conocimos, y ahora, por culpa de un antiguo ritual, estamos prometidos. Pero no pienso rendirme a él sin pelear.