DIEZ DÍAS PARA SALVAR UNA VIDA.
UN SEGUNDO PARA PONERLE FIN.
Hace quince años, Mitch McDeere esquivó a la muerte. Y a la mafia. Tras hacerse con diez millones de dólares y desaparecer, vio cómo sus enemigos acababan en la cárcel o en la tumba. Ahora Mitch y su mujer, Abby, viven en Manhattan, donde él se ha abierto camino hasta convertirse en socio del bufete más importante del mundo.
Pero cuando su mentor en Roma le pide un favor que le llevará a Estambul y Trípoli, Mitch se ve inmerso en el centro de un siniestro complot con ramificaciones por todo el planeta y que una vez más pondrá en peligro a sus colegas, amigos y familia. Mitch se ha convertido en un experto en mantenerse un paso por delante de sus adversarios, pero ahora que el tiempo se está agotando, ¿será capaz de volver a lograrlo? Esta vez, no hay donde esconderse.
Sydney Shaw, como todas las mujeres solteras de Nueva York, tiene una suerte nefasta con las citas. Lo ha visto todo: hombres que mienten en su perfil online, hombres que le endosan la cuenta de la cena y, lo peor de todo, hombres que no pueden dejar de hablar de su madre. Pero, por fin, la fortuna se ha puesto de su parte.
Acaba de conocer a un chico que resulta absolutamente perfecto. Es guapo, encantador y trabaja como médico en un hospital. Sydney está deslumbrada. Entonces, el brutal asesinato de una joven -la última en una serie de muertes similares por toda la ciudad- comienza a desesperar a la policía. ¿El principal sospechoso? Un hombre misterioso que había tenido una cita con sus víctimas antes de matarlas.
Sydney debería sentirse segura. Después de todo, está saliendo con el hombre de sus sueños. Pero no consigue librarse de la sospecha de que el novio perfecto puede no serlo tanto como parece.
Porque alguien está vigilando todos sus movimientos y, si no descubre la verdad, podría ser la próxima víctima...
Es difícil encontrar a alguien que te dé trabajo sin preguntar demasiado sobre tu pasado. Así que le agradezco al universo que, milagrosamente, los Garrick me hayan dado empleo limpiando su impresionante ático con vistas a todo Manhattan y preparándoles comidas sofisticadas en su inmensa cocina. Puedo trabajar aquí durante un tiempo, ser discreta hasta conseguir lo que quiero.
Es casi perfecto. Sin embargo, todavía no he conocido a la señora Garrick ni he podido ver lo que hay dentro de la habitación de invitados. Estoy segura de que la oigo llorar. Veo las pequeñas manchas de sangre en el cuello de sus camisones blancos cuando hago la colada. Y, un día, no puedo evitar llamar a su puerta. Cuando esta se abre lentamente, lo que veo lo cambia todo...
Leah ha vivido con akinetopsia, o ceguera al movimiento, desde que era niña. Durante los últimos veinte años, no ha podido percibir el movimiento. Mientras pasea por su vecindario en Upper Manhattan con su bastón blanco guiando el camino, la mayoría de la gente asume que es ciega. Pero la verdad es que Leah ve mucho, y con sus agudos sentidos del olfato y la audición, muy poco escapa a su atención.
Lleva una vida tranquila y ordenada, con poco contacto humano más allá de su ama de llaves de toda la vida, su psicólogo y su anciana vecina. Todo eso cambia cuando Alice se muda al apartamento de al lado y Leah puede oler de inmediato la ansiedad que emana de ella. Lo que es peor, Leah no puede evitar escuchar a Alice y a un visitante nocturno involucrarse en una violenta discusión. Preocupada, entabla amistad con su vecina y descubre que Alice está en medio de un complicado divorcio de un esposo abusivo.
Luego, una noche, Leah se despierta con alguien en su apartamento. Pierde el conocimiento y por la mañana se pregunta si soñó el episodio. Sin embargo, el aroma del intruso la sigue a todas partes. Y cuando escucha a Alice al otro lado de la pared suplicando su ayuda, Leah toma una decisión que pondrá a prueba su valentía, su fuerza y, en última instancia, su cordura.
A Paedyn y a Kai vuelve a separarles una realidad que se impone a sus deseos, y deberán enfrentarse a una terrible decisión en esta emocionante conclusión de la exitosa trilogía romántica, perfecta para fans de Sarah J. Maas.