Annaleigh vive una vida privilegiada en su mansión de Highmoor frente al mar con sus hermanas, su padre y su madrastra. Una vez fueron doce, pero la soledad reina en los majestuosos salones ahora que las vidas de cuatro de las jóvenes han llegado a su fin. Cada muerte fue más trágica que la anterior y en los pueblos de alrededor corren rumores de que la familia está maldecida por los dioses.
Acosada por una serie de visiones, Annaleigh comienza a sospechar que las muertes no fueron accidentes. Desde hace tiempo, sus hermanas se escabullen cada noche para asistir a deslumbrantes fiestas bailando hasta el amanecer con sus vestidos de seda, y Annaleigh no está segura de si intentar detenerlas o unirse a ellas en sus encuentros prohibidos. Porque ¿quién -o qué- está en realidad bailando con ellas?
Y, cuando Annaleigh conoce a un misterioso desconocido que guarda sus propios secretos, sus sospechas se convierten en una carrera para revelar la oscuridad que ha caído sobre su familia... antes de convertirse en su próxima víctima.
Seis personas están sentadas en la mesa de un lujoso restaurante. Una de las sillas está vacía. Ante la silla vacía hay un ramillete de romero en recuerdo de Rosemary Burton, fallecida en el mismo restaurante hace exactamente un año. Es poco probable, no obstante, que alguien haya olvidado la noche en que Rosemary murió en esa misma mesa, con el rostro azulado y descompuesto por el dolor. ¿Fue un suicidio o un asesinato? Sólo cuando el coronel Race aparece en escena la verdad empieza a aflorar.
Cuidar de un lujoso apartamento en el barrio más exclusivo de Manhattan parece un trabajo ideal para Jules Larsen, especialmente ahora que acaba de quedarse sin novio, sin casa y sin trabajo. Así que, a pesar de las peculiares normas que le han impuesto, se muda a su nuevo apartamento sin dudarlo. Cuando extraños sucesos empiezan a ocurrir, Jules piensa que son imaginaciones suyas. Sin embargo, poco a poco será innegable que tras la fachada de este magnífico edificio y de los amables vecinos que viven en él se enconden muchos secretos. Y será Jules la única que esté ahí para desentrañarlos.
Bienvenido a tu nuevo hogar… del que quizá nunca salgas.
Dieciséis años atrás, Caroline Crale fue condenada por asesinar a su esposo, el pintor Amyas Crale, cuando éste estaba a punto de abandonarla por una mujer más joven. Tras morir en prisión, Caroline dejó una carta a su hija de cinco años, Carla, reafirmando su inocencia. Ahora Carla sabe que necesita la ayuda del mejor detective del mundo para volver al pasado y hallar al verdadero asesino, honrando así la memoria de su madre.
Hércules Poirot someterá a sus peculiares interrogatorios a cinco sospechosos: a Elsa Greer, la última amante del difunto; a Angela, la hermanastra de Caroline; a la señorita Williams, la institutriz; y a los hermanos Blake, uno de ellos agente de bolsa y el otro aficionado a la botánica. Todos cuentan con una coartada sólida, pero uno de ellos miente. ¿Quién será el asesino?
La ambición de volar, el viejo sueño del hombre, empezaba a cobrar realidad a principios del siglo xix. Y Julio Verne, incansable viajero literario, embarcó en el globo aerostático Victoria al doctor Samuel Fergusson, junto con su amigo Dick Kennedy y su criado Joe Wilson, en un complejo y fantasioso viaje rico en peripecias, sentimientos y pasiones, por los cielos de África, desde la isla de Zanzíbar a la costa del Senegal. Su objetico: encontrar las fuentes del Nilo. Y el del autor, una vez más, mostrarnos la certeza de que la imaginación es el medio de transporte más fiable. «Con curiosidad técnica, entusiasmo sincero y una fe conmovedora», en palabras de Arturo Pérez-Reverte, porque «la ciencia no era sólo un manual de hallazgos y soluciones, sino también una nobilísima excusa para la aventura».