Para Dácil, querer a Thiago fue el mayor error que se le ocurrió cometer.
Para Thiago, querer a Dácil fue la peor idea que le pasó por la cabeza.
Las vidas de ambos han cambiado cuando se reencuentran en un crucero. Dácil no esperaba encontrarse con el chico al que lleva intentando olvidar un año entero. Thiago no sospechaba que volvería a ver los ojos de la chica que le tocó el corazón. En teoría deberían estar acostumbrados al otro, pero hay demasiados asuntos pendientes entre los dos y ninguno ha enterrado el hacha de guerra. Hasta que llega el nuevo acuerdo. Pero jugar con fuego siempre es peligroso...
Ella solo quiere poner a Thiago en su lugar.
Él solo quiere recuperar a Dácil.
¿CUÁNTOS JUEGOS MÁS LOS ESPERAN?
Primera parte de la bilogía "Deja que ocurra" de Alice Kellen: Leah está rota. Leah ya no pinta. Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, a pesar de que sean casi familia, ni de que toda su vida está a punto de cambiar. Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel. Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles. Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.
Porque a veces basta con un «deja que ocurra» para arriesgarlo todo.
Leah está rota. Leah ya no pinta.
Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, ni que toda su vida está a punto de cambiar.
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel.
Leah está rota. Leah ya no pinta. Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, a pesar de que sean casi familia, ni de que toda su vida está a punto de cambiar.
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel.
Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles.
Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.
Él siempre obtuvo lo que quiso, hasta que la conoció.
Whit Lancaster llegó a mi vida como una tormenta que arrasó con todo. A pesar de que muchos le temen, nadie puede negar que es tan atractivo como las estatuas griegas que adornan los jardines de nuestra escuela, la misma que fundó su familia.
Aunque intenté mantenerme lejos de él, todo cambió la noche que lo golpearon por defenderme. Mi instinto gritaba que debía abandonarlo a su suerte, pero decidí ayudarlo. Al final, caí en sus mentiras: me sedujo con sus fríos ojos azules y, cuando se fue de mi cuarto, se llevó mi diario.
Ahora sabe todos mis secretos y promete usarlos en mi contra. Si los demás se enteran de lo que he escrito en esas páginas, mi vida quedará arruinada para siempre. La única opción es hacer un pacto con el diablo y, a cambio de su silencio, acceder a todo lo que Whit me pida.