La novela Viaje al centro de la Tierra se publicó por primera vez en noviembre de 1864 con el título Voyage au centre de la Terre. Es la segunda de las grandes novelas de aventuras que le dieron fama universal en vida a Julio Verne. El autor de los grandes Viajes Extraordinarios nos invita en ella a un viaje tan excepcional como en De la Tierra a la Luna, en este caso nada menos que en un trayecto por el interior del planeta Tierra.
Más de siglo y medio después de su publicación, Viaje al centro de la Tierra sigue siendo una de las grandes novelas de aventuras de todos los tiempos y una de las obras más imaginativas de Jules Verne.
Cuando el profesor de mineralogía Otto Lidenbrock descifra el enigmático pergamino de un alquimista medieval, descubre un mensaje que apunta hacia una ruta imposible: un camino hacia el interior del planeta. Junto a su sobrino Axel y guiados por el imperturbable Hans, emprenden una expedición que comienza en la cima de un volcán islandés.
A medida que se adentran en las profundidades de la Tierra, los viajeros descubren mares subterráneos, bosques de hongos gigantes y criaturas prehistóricas en un mundo oculto bajo la superficie. Un viaje extraordinario hacia lo desconocido que combina ciencia, imaginación y aventura.
Dalinar Kholin desafió al malvado dios Odium a un duelo de campeones en el que se decidirá el futuro de Roshar. Los Caballeros Radiantes solo tienen diez días para prepararse... y la repentina ascensión del taimado e implacable Taravangian al puesto de Odium lo ha sumido todo en una tremenda confusión.
La lucha desesperada prosigue simultáneamente a lo largo y ancho del mundo: Adolin en Azimir, Sigzil y Venli en las Llanuras Quebradas y Jasnah en Ciudad Thaylen. El exasesino Seth deberá purgar Shinovar, su tierra natal, de la oscura influencia de los Deshechos. Lo acompaña Kaladin, que afronta una nueva batalla ayudando a Seth a combatir sus propios demonios... y tendrá que hacer lo mismo con Ishar, el demente Heraldo del Todopoderoso.
La esperada y explosiva conclusión del primer arco de la saga El Archivo de las Tormentas, obra cumbre de Brandon Sanderson, con más de diez millones de lectores en todo el mundo.
Dalinar Kholin desafió al malvado dios Odium a un duelo de campeones en el que se decidirá el futuro de Roshar. Los Caballeros Radiantes solo tienen diez días para prepararse... y la repentina ascensión del taimado e implacable Taravangian al puesto de Odium lo ha sumido todo en una tremenda confusión.
La lucha desesperada prosigue simultáneamente a lo largo y ancho del mundo: Adolin en Azimir, Sigzil y Venli en las Llanuras Quebradas y Jasnah en Ciudad Thaylen. El exasesino Seth deberá purgar Shinovar, su tierra natal, de la oscura influencia de los Deshechos. Lo acompaña Kaladin, que afronta una nueva batalla ayudando a Seth a combatir sus propios demonios... y tendrá que hacer lo mismo con Ishar, el demente Heraldo del Todopoderoso.
Al mismo tiempo, Shallan, Renarin y Rlain se esfuerzan en desentrañar el misterio que hay tras la Deshecha Ba-Ado-Mishram, el de qué papel tuvo en la esclavización de la especie cantora y en el hecho de que los antiguos Caballeros Radiantes mataran a sus spren. Y Dalinar y Navani buscan una ventaja contra el campeón de Odium que solo puede hallarse en el Reino Espiritual, donde el recuerdo y la posibilidad se combinan en el caos. El destino de todo el Cosmere pende de un hilo.
Mi mundo ha cambiado para siempre. Estoy atada a los herederos del Inframundo por un matrimonio imposible, y encima he provocado un terremoto que ha sacudido los cimientos del Olimpo…
Nada de esto debía ocurrir. Ahora me encuentro irremediablemente unida a mis monstruos, pero no pienso aceptar el destino que otros han decidido para mí.
Dispuesta a vengarme y a descubrir la verdad que se oculta tras mis letales poderes, me alisto junto a mis mentores en el Escuadrón de la Muerte. Allí aprenderé hasta dónde llega mi fuerza… y qué precio quiero pagar por ella.
Creen que pueden controlarme. Que un dios puede ser encadenado. Que un monstruo puede ser encerrado… Pero están a punto de descubrir su mayor error.