«Nadie pondrá en duda que soy un padre afectuoso con todos los hijos de mi imaginación, y que ningún otro progenitor puede querer a su familia con tanta ternura. Pero, como muchos padres afectuosos, tengo un hijo favorito en el fondo de mi corazón. Y su nombre es David Copperfield.»
Este reconocimiento de Dickens en el prólogo a la edición de 1867 de la novela tiene el valor de venir de su propio «padre». Pero, desde su publicación por entregas entre 1849 y 1850, David Copperfield no ha dejado más que una estela de admiración, alegría y gratitud. Para Swinburne era «una obra maestra suprema». Henry James recordaba que de niño se escondía debajo de una mesa para oír a su madre leer las entregas en voz alta. Dostoievski la leyó en su prisión en Siberia. Tólstoi la consideraba el mayor hallazgo de Dickens, y el capítulo de la tempestad, el patrón por el que debería juzgarse toda obra de ficción. Fue la novela favorita de Sigmund Freud. Kafka la imitó en Amerika, y Joyce la parodió en el Ulises. Para Cesare Pavese, en estas «páginas inolvidables cada uno de nosotros (no se me ocurre elogio mayor) vuelve a encontrar su propia experiencia secreta».
La inquietud por la ciencia y la tecnología es el motivo que llevó a Verne a concebir el proyecto de crear una literatura que uniese el entretenimiento con la cultura científica; de esta manera logró anticiparse a los acontecimientos tecnológicos que han revolucionado nuestras vidas: los viajes espaciales, la exploración del mundo submarino, etcétera. Podemos decir que algunas de sus historias de ficción se han convertido en realidad, aunque también creemos que su perdurable popularidad no se debe sólo a este hecho, sino a la innegable calidad artística de sus obras.
Una vez concluida la Guerra Civil estadounidense, el ingeniero Impey Barbicane emprende un proyecto ambicioso, casi descabellado: la construcción de un gran cañón capaz de enviar un proyectil a la Luna. Pero el aventurero francés Michel Ardan incluso irá más lejos y propondrá que ese viaje sea tripulado, ofreciéndose él mismo para la misión. Barbicane y el capitán Nichols decidirán sumarse a ese audaz y peligroso viaje. Hasta ese momento, nadie había afrontado una aventura tan arriesgada. ¿Lograrán superar las innumerables dificultades que plantea su proyecto?
Una edición ilustrada inspirada en la original del siglo xix de Pierre-Jules Hetzel.
La edición más bella del mundo de la obra de Julio Verne.
Verne y Hetzel
La historia de Julio Verne va íntimamente ligada a la de Pierre-Jules Hetzel. Autor y editor trabajaron codo con codo durante más de dos décadas en la creación de la serie Viajes extraordinarios, colección que le proporcionaría al autor fama y reconocimiento mundial. Pero si bien las dotes literarias e imaginativas de Verne fueron la clave de tantos éxitos obtenidos, la audacia, la profesionalidad y los consejos de Hetzel también fueron fundamentales, hasta el punto de que sin él los Viajes extraordinarios probablemente jamás hubieran visto la luz.
Una chica que huye. Una banda de mercenarios vikingos. Un romance prohibido. Y un secreto que les amenaza a todos. Silla Nordvig ha sobrevivido al Camino de Huesos.
Pero su sueño de una vida sencilla se ha esfumado. Herida, traicionada y traumatizada, Silla se ve obligada a huir y esconderse junto a Reynir, el implacable líder de la Banda de las Hachas Sangrientas, y a idear un nuevo plan: dominar la magia que corre por sus venas y salvar a su hermana. Pero, para conseguirlo, deberá enfrentarse a sus demonios internos.
Saga Volsik no tiene nada que perder. Han matado a su familia, le han robado el trono y quieren casarla con los usurpadores. Cuando descubre el secreto de su madre adoptiva, sus planes cambian drásticamente: ahora está decidida a desmontar los planes de la Reina Signe. ¿El único problema? El apuesto dignatario extranjero que sabe demasiado.
Mientras, el mundo de Iseldur empieza a cambiar, avivado por la magia que renace.
¿Conseguirán Silla y Saga encontrar la fuerza necesaria para cumplir sus destinos y parar el caos que acecha a su mundo?
Una princesa desesperada por recuperar al príncipe que le rompió el corazón.
Un reino por salvar.
Un outfit que mantener.
El príncipe Domhnall y la princesa Clía son la pareja perfecta para la realeza, o eso dicen todos. Hasta que Domhnall lo arruina todo al negarse a proponerle matrimonio. Con el corazón roto pero decidida, Clía idea el plan perfecto: seguir a Domhnall hasta Caisleán Cósta, la academia militar a la que asiste y demostrarle que puede defender un reino y afianzar así su compromiso.
El guerrero Ronan se prometió a sí mismo luchar y sacrificar su vida por Caisleán Cósta, y no quiere que nada ni nadie lo despiste. Ni siquiera Clía, aunque acceda a entrenarla. Aunque su corazón se acelere por ella. Aunque Domhnall sea "su mejor amigo".
Pero como dicen, el amor es un campo de batalla, y una guerra muy real que pondrá a prueba sus corazones se avecina en el horizonte.