Princesa. Prisionera. Huérfana. Rebelde.
Un trono arrebatado. Ella deberá luchar para devolvérselo a su pueblo.
Llega la segunda parte de Princesa de Cenizas.
Theo ya no lleva la corona de cenizas, ha recuperado su título y con él, un rehén: Prinz Soren. El pueblo sigue bajo la terrible dictadura del Kaiser, y ella está a miles de kilómetros de distancia de su trono.
Theo sabe que la libertad tiene un precio, pero está decidida a encontrar un camino para salvar al pueblo sin perderse a sí misma.
Una damisela en apuros coge al dragón por los cuernos en esta épica novela de fantasía que le da la vuelta a los clichés de los cuentos clásicos.
Esta historia, basada en un guion original de Dan Mazeau, es la próxima gran adaptación de Netflix,protagonizada por la estrella de Stranger Things y Enola Holmes, Millie Bobby Brown.
Los cinco títulos hasta ahora publicados de «Canción de hielo y fuego», Juego de tronos, Choque de reyes, Tormenta de espadas, Festín de cuervos y Danza de dragones, llegan a las librerías en una nueva edición que conquistará tanto a los fans de esta saga épica como a aquellos que esperan la oportunidad perfecta para adentrarse en sus páginas por primera vez.
«Larga vida a George Martin... Sacerdote literario, sabedor de su don para el personaje complejo, el lenguaje vívido y la visión salvaje de los mejores narradores.»
The New York Times
«Mata al niño, Jon Nieve. El invierno se nos echa encima. Mata al niño y que nazca el hombre.»
La victoria de los leones Lannister ha dejado tras de sí un interminable reguero de sangre: lord Tywin yace enterrado, asesinado por mano de su propio hijo; la reina Cersei está encadenada y el pequeño rey Tommen ocupa un trono que podría matarlo. El destino de Poniente pende de un hilo.
Hace tres años, Lift pidió a una diosa que le impidiera crecer, un deseo que creyó que se le concedía.
Ahora, en Danzante del filo, la adolescente recién revelada como Caballera Radiante descubrirá que el tiempo no se detiene para nadie. Aunque el joven emperador azishiano le concedió refugio y mantenerla a salvo de un ejecutor al que conocen solo como Oscuridad, la vida en la corte está sofocando el alma libre de Lift, que no puede evitar partir hacia Yeddaw cuando oye que el implacable Oscuridad está allí, cazando a gente como ella con incipientes poderes.
Las masas oprimidas de Yeddaw no tienen nadie que las defienda, y Lift sabe que deberá afrontar esa maravillosa responsabilidad.
«Nadie pondrá en duda que soy un padre afectuoso con todos los hijos de mi imaginación, y que ningún otro progenitor puede querer a su familia con tanta ternura. Pero, como muchos padres afectuosos, tengo un hijo favorito en el fondo de mi corazón. Y su nombre es David Copperfield.»
Este reconocimiento de Dickens en el prólogo a la edición de 1867 de la novela tiene el valor de venir de su propio «padre». Pero, desde su publicación por entregas entre 1849 y 1850, David Copperfield no ha dejado más que una estela de admiración, alegría y gratitud. Para Swinburne era «una obra maestra suprema». Henry James recordaba que de niño se escondía debajo de una mesa para oír a su madre leer las entregas en voz alta. Dostoievski la leyó en su prisión en Siberia. Tólstoi la consideraba el mayor hallazgo de Dickens, y el capítulo de la tempestad, el patrón por el que debería juzgarse toda obra de ficción. Fue la novela favorita de Sigmund Freud. Kafka la imitó en Amerika, y Joyce la parodió en el Ulises. Para Cesare Pavese, en estas «páginas inolvidables cada uno de nosotros (no se me ocurre elogio mayor) vuelve a encontrar su propia experiencia secreta».