Hades, dios de los muertos, no elige bando ni rompe las normas. No hace excepciones, ni por los dioses ni por los mortales, ni siquiera por su amante, Perséfone, diosa de la primavera.
Normalmente, el miedo impide las represalias.
Pero esta vez no.
Cuando Hera, diosa de las mujeres, se acerca a Hades con un plan para derrocar a Zeus, él se niega a ofrecer su ayuda. Como castigo, Hera lo condena a realizar una serie de trabajos. Cada hazaña parece más imposible que la anterior y desvía su atención de Perséfone, cuya propia tragedia la ha llevado a cuestionarse si puede ser reina del inframundo.
¿Podrá Hades mantener el equilibrio que tanto ansía?
Hades, dios del Inframundo, es conocido por reinar con dureza, tener lujosos clubs nocturnos y hacer tratos imposibles.
Acostumbrado a tener el control, no está listo para descubrir que las Moiras ya tejieron su destino: Perséfone, la diosa de la primavera, será su futura esposa y reina.
A pesar de su atracción por el dios, Perséfone está decidida a revelar al mundo los crueles y despiadados métodos de Hades. El dios se encuentra ante lo imposible: demostrar a su futura esposa que está equivocada. Pero hay fuerzas decididas a separarlos, y Hades se dará cuenta de que haría cualquier cosa por su amor prohibido, incluso desafiar al destino.
El jugador documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe. El jugador es una novela intensa, apasionante y repleta de humor. Sin duda, una de las cumbres literarias del realismo psicológico ruso.
«Yo mismo era un jugador; me di cuenta en aquel mismo instante».
El joven Alekséi Ivánovich se debate entre la humillación del amor imposible por Polina y la atracción febril de la ruleta en la ciudad de Ruletenburgo. Su descenso hacia la dependencia del azar revela, entre pasiones contrariadas y fortunas que cambian de manos en un instante, la lógica implacable del juego: la ilusión de control frente a la certeza de la derrota.
Publicada por primera vez en 1866, El jugador es una de las novelas sobre la ludopatía más famosas de la literatura.
La historia se centra en Alexei Ivanovitch, un joven que trabaja como tutor en el seno de una familia rusa afincada en un hotel alemán. La familia tiene problemas económicos, y Alexei se vuelve adicto a la ruleta en parte para emular la intrépida actitud de sus empleadores hacia el dinero.
Así, gana y pierde enormes sumas mientras busca el amor, la riqueza y la aceptación. Sin embargo, sus relaciones humanas son fugaces y superficiales, y acaban siendo sacrificadas en el altar de la adicción.