Ésta es la historia del siglo XX a través de su música, desde la Viena de antes de la Primera Guerra Mundial hasta el París de los años 20; desde la Alemania de Hitler o la Rusia de Stalin al Nueva York de los años 60. Transportando a los lectores por el laberinto del sonido moderno, Alex Ross nos descubre las conexiones entre los acontecimientos más importantes y los compositores más influyentes, hombres que se rebelaron contra el culto al pasado clásico, lucharon contra la indiferencia del gran público y desafiaron a dictadores.
Examinando retórica, normas políticas, literatura popular y las teorías científicas a lo largo de 400 años, Nancy Isenberg rechaza las suposiciones sobre la sociedad libre de clases de Estados Unidos, donde la libertad y el trabajo duro te garantizan una verdadera movilidad social. Los blancos pobres miserables y sin tierra han existido desde la época del primer asentamiento colonial británico hasta los actuales 'hillbillies'. Marginados como clase, la escoria blanca siempre ha estado en el centro de los principales debates políticos sobre el carácter de la identidad estadounidense. Reconocemos la injusticia racial como una mancha desagradable en la historia de Estados Unidos. Con este libro tendremos que enfrentar la verdad sobre la naturaleza duradera y malévola de la clase también.
Al-Ándalus y Bizancio, orillas enfrentadas de un mismo mar.
Cuando, en los albores del siglo VII, Mahoma inició la era musulmana, el equilibrio de poder en el antiguo Mare Nostrum resultó profundamente alterado. El Imperio bizantino, hasta entonces la indiscutible potencia naval y territorial del Mediterráneo, se vio forzado a convivir con el pujante poder islámico. Al-Ándalus, en occidente, y Bizancio, en oriente, son las orillas extremas de un mar atravesado por el enfrentamiento religioso, pero también por el intercambio de ideas, viajes, embajadas y experiencias comunes.
De la mano de Carlos Martínez, experto en el mundo bizantino y sus conexiones con el islam, vislumbraremos, a través de la neblina de las fuentes históricas, el fascinante panorama de los mundos andalusí y bizantino a finales de la Alta Edad Media, y descubriremos sus relaciones. Conoceremos la aventura de los andalusíes que fundaron un emirato en Alejandría para después conquistar Creta, navegaremos en embajadas con destino a Córdoba y Constantinopla, encontraremos a viajeros ávidos de saber como Ibn Habib y León el Filósofo y seremos testigos de las turbulencias sociales que sacudieron los dos poderosos Estados. Todo ello, junto con otras escenas, tejerá el sugerente tapiz de una época y lugar igualmente cautivadores y complejos.
Una crónica de los hibakusha, los supervivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki,
dos de los acontecimientos más impactantes del siglo XX.
En Hiroshima, la angustia de los afectados se mezcla con la compasión, y cierta dosis de ternura, para componer el relato de sus vidas en las dos ciudades japonesas, convertidas en símbolos de paz; justo cuando regresa el miedo global a las armas nucleares.
A través de entrevistas, Agustín Rivera recoge las voces, en primera persona, de las víctimas de una tragedia que marcó su existencia para siempre: el dolor, las secuelas e incluso el sentimiento de culpa por no haber podido ayudar a otros afectados en peor situación.
El libro narra además la experiencia del autor como reportero de Diario 16, El Mundo y El Confidencial en las coberturas periodísticas en Hiroshima y Nagasaki en 1995, 2001 y 2012.
Una obra para descubrir el ruido eterno de los muertos y la capacidad de superación, sin olvidar que somos memoria.
Hay un viejo rey, Juan Carlos, trágico y dos nuevos reyes, Felipe y Letizia, que caminan sobre alfombras rojas que cubren cadáveres. Hay una princesa, Leonor, protegida como si fuera el Santo Grial. Ella es la gran esperanza de la familia y su futuro. Hay amor, sexo y dinero. Hay muchísimo dinero. También hay traiciones, amenazas y ambición. Hay un álbum de fotos de la Familia Real de la revista ¡Hola! que no era real. Hay una frase de Shakespeare que resume lo sucedido: «La corona ha devorado al que la lleva» y otra que cuenta lo que sucede: «Inquieta yace la cabeza que lleva una corona».
Esta historia es un cuento que se acaba. Pero también otro que continúa.
Este libro es el relato esencial de los episodios que han sumido a la Casa Real en una crisis tan imprevisible como grave y el análisis que esos hechos requieren en tiempos de posverdad y desafección. El autor nos invita a conocer el qué, primero, y comprender el por qué, después, para entender la caída de Juan Carlos, por qué su derrumbe no causó el estruendo que debería haber provocado y cómo este se ha convertido hoy día en la mayor amenaza del trono de Leonor. De ella depende el incierto porvenir de la corona. Porque el reino se hereda siempre con todos sus fantasmas. Si es que se hereda...
«Para que todo siga como está, es necesario que todo cambie».
En enero de 1907, cuando solo tenía veintiún años, Natacha Klimova fue condenada a muerte por participar, junto a otros miembros del movimiento maximalista, en un atentado contra el ministro del Interior del régimen zarista. La pena fue conmutada por cadena perpetua, pero antes, mientras esperaba la sentencia, Klimova había escrito a su familia una extensa carta que acabó publicada en la prensa y que conmovió a buena parte de la sociedad rusa. La historia de Natacha Klimova no había hecho más que empezar.
Pero ¿quién fue Natacha Klimova? ¿Cómo llegó una joven de la nobleza de Riazán a colaborar en el mayor atentado terrorista de la Rusia prerrevolucionaria? ¿Cómo consiguió escapar de prisión y qué fue de ella durante su vida como fugitiva?
Maud Mabillard decidió seguir la pista de Klimova y reconstruir su historia a través de cartas, documentos policiales y testimonios de quienes la conocieron. El resultado es esta Flor roja que, además de llenar los vacíos biográficos de Natacha Klimova, ayuda también a componer el complejo puzle político y social de la Rusia de comienzos del siglo xx.
Un texto en el que habitan ideólogos, espías, campesinos o literatos —Tolstói y Mayakovski, entre otros, transitan por estas páginas— y que, sin perder el rigor del documento histórico, adquiere por momentos la tensión de una trama policial.