Historia de las exploraciones prohibidas en África nos relata los viajes de los exploradores y exploradoras que penetraron en aquellos lugares de África en los que la entrada a occidentales estaba prohibida. Nos traslada a la epopeya de estos aventureros que, adoptando diversas personalidades, disfrazados o como esclavos, entraron en Marruecos, Tombuctú, en el Sáhara o en los países más conflictivos del África subsahariana, arriesgando por ello sus vidas.
Pocos acontecimientos históricos ilustran la fragilidad de la democracia de una manera tan evidente como el que se relata en El fracaso de la República de Weimar, uno de los mayores dramas de la historia mundial, que el prestigioso historiador alemán Volker Ullrich explica como nunca antes se ha contado: de una forma vívida, emocionante y tan minuciosamente contextualizada que los paralelismos con la actualidad emergen de manera sorprendente.
Es cierto que el nacimiento de la república se había producido en un contexto desfavorable: el Imperio alemán había sufrido una aplastante derrota y el país tuvo que aceptar las durísimas condiciones del Tratado de Versalles, a las que se sumó una interminable sucesión de crisis económicas (solo interrumpidas por una fase de aparente estabilización a mediados de los años veinte). Pero, a pesar de todas las penurias por las que transitó, la recién esbozada primera democracia alemana no nació predestinada a un final estrepitoso: desde la fase fundacional de la república hasta enero de 1933 hubo repetidas oportunidades de marcar un rumbo diferente. ¿Por qué no se logró? Entonces, igual que ahora, la realidad de un país dependía de las acciones concretas de los individuos. En cada página de este apasionante libro, Ullrich nos lanza un recordatorio urgente: está en nuestras manos que la democracia triunfe o fracase.
¿Sabías que los autores de la Biblia copiaron textos de la literatura egipcia?, ¿y que las mujeres de Amarna fueron las primeras en ponerse extensiones para el pelo? ¿A quién se le hubiera ocurrido pensar que el Nilo no era esa calmada corriente de agua que hoy conocemos? El antiguo Egipto no deja de aparecer en noticias y documentales que, sin embargo, parecen centrarse siempre en los mismos aspectos de esta fascinante cultura. En Historias de la historia del Antiguo Egipto, el autor amplía el espectro de cuestiones sobre el mundo de los faraones y la vida a orillas del Nilo para disfrute del interesado o el meramente curioso. Profusamente ilustrado y redactado de forma amena y asequible a todo tipo de lectores, se tratan aquí temas tan variados como el amor de los egipcios por sus jardines y su supuesto escaso uso de la violencia; pero también qué sistema utilizaron para transportar sus mercancías en un mundo (teóricamente) sin ruedas. Asimismo, Parra presta atención a los sempiternos contactos de Egipto con la zona de Siria-Palestina y las influencias mutuas entre ambas regiones. Por supuesto, siendo como es el país de las momias, no ha podido dejar de darle un repaso al negocio de la muerte. Este tránsito al otro mundo llegaba por entonces a la gente con mucha más facilidad que hoy día y las pruebas de ello que nos presenta el autor son sorprendentes. De igual modo repasa la poco conocida capacidad económica de la que disfrutaban las mujeres, la extraña relación que en general mantenían los súbditos del faraón con los sabrosos gorrinos y otros muchos aspectos del mundo faraónico, todos igual de fascinantes y seguramente poco conocidos del lector.
La figura del detective privado ha cautivado al público desde el siglo XIX, envuelta en un halo de misterio y riesgo inmortalizado por la literatura y el cine. Sin embargo, detrás del mito y el glamour de Hollywood, se esconde un empleo que exige una formación rigurosa, un profundo conocimiento de la ley y una habilidad excepcional para navegar entre la realidad y la ficción.
El jardín del Edén es un viaje a través del espacio y el tiempo que nos descubre una apasionante historia de la jardinería. La experiencia de Esteban Hernández-Bermejo, uno de los expertos mundiales en la conservación de plantas, en la comprensión de los autores de la Antigüedad —naturalistas, agrónomos, geógrafos, cronistas, literatos—, junto al estudio de restos arqueológicos de cerámicas, pinturas y bajorrelieves le permite mostrarnos cómo fueron los paisajes ornamentales de culturas olvidadas.
Desde Persépolis hasta Versalles, de las dunas saharianas de Egipto a los bosques guaraníes, de los almeces de Medina Azahara en la Córdoba califal a los jardines donde duermen emperadores mogoles en el Taj Mahal, cada capítulo es una experiencia única que nos transportará a la época en la que se diseñaron.
A menudo se cree que los grandes cambios históricos fueron provocados por el genio y la tenacidad de grandes hombres y mujeres, pero Jonathan Kennedy sostiene que los gérmenes, desde el Paleolítico hasta hoy, han sido los responsables de los grandes acontecimientos de la humanidad: las bacterias y los virus fueron protagonistas de la desaparición de los neandertales, la transición del feudalismo al capitalismo, la devastación causada por el colonialismo europeo y la evolución de Estados Unidos desde un remanso imperial hasta una superpotencia mundial. Incluso el cristianismo cobró importancia a raíz de una serie de pandemias mortales que asolaron el Imperio romano en los siglos II y III: el cuidado de los enfermos convirtió lo que era una pequeña secta en una de las principales religiones del mundo.
A partir de las últimas investigaciones en campos que van desde la genómica y la antropología hasta la arqueología y la economía, Patogénesis nos guía a través de sesenta mil años de historia, explorando ocho grandes brotes de enfermedades infecciosas que han moldeado el mundo moderno. Jonathan Kennedy desafía algunas de las suposiciones más arraigadas sobre nuestro pasado colectivo y nos insta a ver este momento como otro punto de inflexión que cambiará el curso de la historia. Revelador y rebosante de perspicacia, Patogénesis transformará la comprensión de nuestro pasado y nuestro futuro.