Un ilustre médico, profesor y rector de la universidad es sentenciado a muerte en un consejo sumarísimo franquista en 1941. Entre los acusadores figuran antiguos compañeros de la facultad, que no le perdonan su pasado de izquierdas. La novela se adentra en las tres últimas horas de la vida de este profesor, en sus dudas y expectativas más íntimas, al tiempo que se despliega como un extraordinario coro de voces, en el que las angustias de los compañeros de patíbulo sirven de contrapunto al profesor y a las consideraciones de los verdugos. Martí Domínguez logra componer un relato desgarrador sobre la vida y la muerte y sobre los abismos de la naturaleza humana, así como un canto a favor de la cultura y el progreso frente a la barbarie.
Entre las figuras que influyeron poderosamente en la configuración de Oriente Medio tras la Primera Guerra Mundial, quizá la más olvidada sea Gertrude Bell (1868-1926), conocida como la «reina del desierto». Aventurera incansable, escaladora, arqueóloga, políglota y espía, trazó fronteras y participó en los complejos juegos de poder del Imperio británico. Esta novela rescata su intensa vida, con sus luces y sus sombras, en un contexto trufado de conflictos territoriales, sangrientos intereses coloniales y nacionales (tanto de Gran Bretaña como de Francia y Alemania) y sed de petróleo en una región mítica y maldita, tierra del diluvio y de Babel, tumba de Alejandro Magno: la codiciada Mesopotamia. Gertrude fue también una hija amada de una rica familia victoriana, pero incomprendida por sus pares. Junto a esta mujer apasionada en el amor, idealista y enigmática, desfilan por estas páginas personajes tan fascinantes como el torturado Lawrence de Arabia o un joven Winston Churchill (secretario de Estado para las Colonias tras el desastre de Galípoli), que marcaron, junto a otros, el devenir de territorios como Siria, Palestina, el Kurdistán y el futuro Irak.
En 2010, dos décadas después del fin de la Guerra Fría, diez espías rusos fueron arrestados en Estados Unidos tras ocultar su verdadera identidad a sus amigos, sus vecinos e incluso a sus hijos. Formaban parte de un programa de espionaje iniciado casi un siglo antes, cuando el gobierno revolucionario bolchevique comenzó a enviar a ciudadanos soviéticos a otros países para hacerse pasar por aristócratas, comerciantes y estudiantes extranjeros. Unas misiones encubiertas algunas, notables hazañas de espionaje, otras, sonados fracasos que podían durar décadas. Shaun Walker revive esta historia en una fascinante crónica que profundiza en el núcleo de lo que se convirtió en el programa de espionaje más ambicioso de la historia.
En el 330 a. C., tras derrotar a Darío III y tomar Persépolis, Alejandro parecía haber alcanzado la cima de su reinado. Pero su ambición era mayor que cualquier mapa conocido. Decidió continuar hacia el este, persiguiendo un horizonte mítico: el confín del mundo. Ese viaje lo llevó a enfrentarse no solo a enemigos poderosos y a los elementos más extremos ?monzones, desiertos y cordilleras heladas?, sino también a las consecuencias imprevistas de su propia gloria.
La biografía novelada de una heroína olvidada.
A finales del siglo XIX, una dama victoriana llamada Alice Seeley Harris se internó por primera vez en la selva del Congo como misionera y acabó convirtiéndose en la primera gran fotógrafa de la era moderna. Provista de una primitiva cámara Kodak, fue testigo del más cruel holocausto de la historia de la humanidad: el régimen establecido en el Estado Libre del Congo por el rey belga Leopoldo II. Retrató sus abusos y crímenes enfrentándose como nadie lo había hecho al poder establecido, con la fotografía como única y poderosa arma. Su figura fue determinante para que la historia cambiara. Sin embargo, su vida y su leyenda se perdieron en la noche de los tiempos. Hasta ahora.
El 7 de octubre de 1571 tuvo lugar uno de los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos más importantes de la Historia. Aquel día, el mar se tiñó de rojo: murieron ocho mil cristianos y más de treinta mil musulmanes, pero la coalición católica, formada por España, Venecia y los Estados Pontificios, consiguió derrotar al todopoderoso Imperio otomano.
España actuó como muro de contención de la expansión musulmana en el mundo, y esta es la nueva perspectiva desde la que parte Marcelo Gullo para explicar las consecuencias que tuvo en el desarrollo de la cultura occidental y de Europa, poniendo de relieve, una vez más, la importancia del Imperio español.