Esta obra, por primera vez en castellano, ofrece una visión de aquellos días -alejada de dogmatismos, tópicos y modas políticas y académicas- sobre el origen y la historia de la República de Weimar. Rosenberg tuvo a su disposición material desconocido para ofrecer explicaciones sobre el desarrollo del movimiento obrero alemán, tierra de nadie y a veces tabú en la literatura internacional. Rosenberg, como exponía quien fuera editor de parte de su obra, Kurt Kersten, pone en debate interpretaciones que han calado como dogmas y da a conocer al lector la naturaleza y las intenciones de figuras como Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht. Quizá todo ello explica su olvido como gran historiador marxista.
Hace unos años, Linda Kinstler se enteró de que un hombre que llevaba décadas muerto —un nazi que había pertenecido al mismo comando asesino que su abuelo— era objeto de una investigación judicial en Letonia. Se trataba de Herberts Cukurs, el «carnicero de Riga», un célebre aviador que, tras la Segunda Guerra Mundial, huyó a Brasil hasta que el Mosad lo asesinó en 1965. Debido a la desidia de la fiscalía y al blanqueamiento de la biografía de Cukurs en nombre del orgullo patrio, existía el riesgo de que el proceso desembocara en su absolución. Como sucedía en otros lugares de Europa, algunos hechos incontestables y arduamente probados del Holocausto eran puestos en tela de juicio al mismo tiempo que morían sus últimos supervivientes, es decir, sus últimos testigos legales.
Guiada por las reflexiones del estudioso Yosef Yerushalmi, que se pregunta si el antónimo del olvido no es la memoria sino la justicia, Kinstler investiga la historia de su familia y se sumerge en los archivos de diez países para reflexionar sobre los desafíos legales y morales que presentan los crímenes del nazismo en pleno siglo xxi. ¿Cómo defender la verdad y la dignidad de las víctimas cuando se apagan sus voces? ¿Qué papel le corresponde a la justicia en una época en que, al amparo de ideologías ultranacionalistas, proliferan la negación y el revisionismo?
¿Cuál fue el origen de todo? ¿Podemos viajar en el tiempo? ¿Que es la vida? ¿Podría haber otras vidas en el Universo? Estas son algunas de las preguntas que el científico Carlos Briones nos propone en su nuevo libro, un apasionante viaje a traves de los principales retos que la ciencia actual tiene planteados. A lo largo de 52 breves y sugerentes capítulos, uno por cada semana del año, repasa diferentes campos científicos, tecnológicos y sociales, sin olvidar temas de gran actualidad como la inteligencia artificial, la crisis climática, las pandemias, o el auge de las pseudociencias y los bulos. Reivindica la importancia del espíritu crítico y la curiosidad, y lo hace con una insuperable de combinación de rigor científico, frescura y calidad literaria. En sus propias palabras: "creo que este libro puede gustarte tengas la edad que tengas: seas un boomer, pertenezcas a la Generación X, a la Y de los millennials o a la Z.
Explora los aspectos más desconocidos y sorprendentes de la Segunda Guerra Mundial de la mano de uno de los mayores expertos sobre el conflicto bélico en nuestro país.
Un volumen lleno de anécdotas curiosas y poco transitadas que ofrece a los lectores una perspectiva novedosa y única del conflicto que cambió el devenir de la historia moderna. A través de breves y amenos capítulos conoceremos historias como la inusual vuelta al mundo en velero en plena guerra, el enigma del Salón de Ámbar, la escalera de la muerte de Mauthausen o el complot del Vaticano contra Hitler. También descubriremos los secretos detrás de figuras tan míticas como el escritor inglés Ian Fleming —quien, además de ser el creador de James Bond, vivió sus propias experiencias dignas de una novela de espionaje—, la verdad de la «Gran Evasión» de prisioneros alemanes en Estados Unidos y desentrañaremos los episodios más ignorados de la vida de personajes destacados como Winston Churchill o Eisenhower.
Juanjo Ortiz desempolva estos sucesos que, a pesar de haber permanecido en la sombra, fueron los que condicionaron y dieron forma al acontecimiento más atroz y relevante del siglo XX.
Nada puede restar valor al hecho de que incluso en medio de la brutalidad sin precedentes de la guerra ruso-alemana en el frente oriental, Stalingrado ocupa un lugar especial de horror en la imaginación humana. No fue una batalla librada en mitad de la estepa, el desierto o la selva, sino en las casas, fábricas y calles que tantos de nosotros reconocemos hoy en día en nuestra propia existencia urbana. El mismo nombre de Stalingrado evoca imágenes de humo, fuego y escombros, con vigas retorcidas sobre montones de ladrillos destrozados; no hay nada glorioso ni romántico en ella. Esta es la destrucción total y absoluta de todo un ejército de hombres y sus máquinas. Esta es la batalla tal como la vieron los alemanes que la libraron y sus aliados. Esto es Stalingrado».
La historia más urgente de la tecnología moderna no comienza en Silicon Valley, sino hace doscientos años en la Inglaterra rural, cuando los trabajadores conocidos como los luditas se rebelaron para no morir de hambre a manos de los dueños de las fábricas que usaban máquinas automatizadas para aniquilar sus medios de vida. Los luditas organizaron incursiones guerrilleras para destruir esas máquinas —bajo pena de muerte— y consiguieron el apoyo de Lord Byron, enfurecieron al príncipe regente e inspiraron el nacimiento de la ciencia ficción. Esta lucha de clases, casi olvidada, sometió a la Inglaterra del siglo XIX.
Hoy en día la tecnología pone en peligro millones de empleos, los robots abarrotan las fábricas y la inteligencia artificial pronto impregnará todos los aspectos de nuestra economía. ¿Cómo cambiará esto nuestra forma de vida? ¿Y qué podemos hacer al respecto? Las respuestas se encuentran en Sangre en la máquina.