Cuanto más solemne y alta sea la cumbre que se quiere alcanzar, más divertidas y duras serán las caídas. Sobre todo si los alpinistas que quieren completar los 40.000 metros de la montaña más elevada del planeta son:
- Un médico que siempre está enfermo.
- Un guía experto en orientarse que siempre se pierde.
- Un lingüista que jamás entiende qué le dicen.
- Un animador desanimado. Un jefe a quien nadie (menos mal) hace caso. Y decenas de botellas de champán (con fines medicinales).
Una historia de la guerra desde sus orígenes hasta nuestros días: ese es el ambicioso objetivo de este excepcional volumen de infografías. Desde las herramientas de piedra y hueso de los albores de la humanidad hasta las tecnologías digitales contemporáneas, pasando por los primeros metales forjados, la invención de la rueda y la domesticación de los animales, el descubrimiento de la pólvora o del motor de combustión, los autores abordan todas las grandes cuestiones vinculadas al fenómeno bélico a lo largo del tiempo.
Tras sobrevivir a la caída del Imperio Romano de Europa Occidental en el siglo V, el Imperio Bizantino floreció como una de las fuerzas económicas, culturales y militares más poderosas de Europa durante mil años. En esta breve introducción, Peter Sarris introduce al lector en la singular fusión de la cultura política romana, la tradición intelectual griega y la fe cristiana que tuvo lugar en la capital imperial de Bizancio bajo el emperador Constantino y sus herederos. Utilizando ejemplos de la arquitectura, el arte y la literatura bizantinos, Sarris muestra cómo su legado fue reelaborado y reinventado en los siglos siguientes, frente a los desafíos y amenazas exteriores. A través del impacto de la guerra con los mundos persa e islámico en el este, Sarris explora la creatividad del arte de gobernar y la estrategia bizantinas, así como los repetidos (pero en última instancia infructuosos) intentos del imperio de conseguir la ayuda de las potencias cristianas de Europa occidental para asegurar su supervivencia.
¿De dónde proviene el curioso proyecto de encerrar para corregir, disciplinar, controlar, que traen consigo los códigos penales de la época moderna? ¿Es una herencia de las mazmorras medievales? Más bien, una tecnología novedosa: el desarrollo de un conjunto de procedimientos de coerción colectiva para dividir en zonas, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez “dóciles y útiles”. Vigilancia, ejercicios, maniobras, puntajes, rangos y lugares, clasificaciones, exámenes, registros: una manera de someter los cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular sus fuerzas, que fue desplegándose en los hospitales, en el ejército, las escuelas y los talleres: la disciplina.
Seis mil años de pan. Su historia sagrada y profana fue publicado originariamente en inglés en 1944 y sigue siendo hoy en día, pese a los años transcurridos, una obra que no ha perdido actualidad y ha sido a menudo reeditada. Se trata de una monumental historia del pan, el alimento del hombre más difundido y antiguo, a lo largo de más de 6.000 años, contada bajo todo los puntos de vista posibles: el histórico, el cultural, el religioso, el tecnológico… Incluso la cábala y el misticismo encuentran su lugar en estas páginas informadísimas y sutiles por vez primera presentadas al lector español. Heinrich Eduard Jacob (Berlín, 1889-1967) fue un periodista y escritor alemán especialmente activo durante los años de entreguerras. Cultivo exitosamente la narrativa y el teatro la biografía y estuvo también muy interesado por el música y cine. A causa de sus actividades antinazis fue detenido e internado, tras la anexión de Austria, donde residía, en los campos de concentración de Dachau y Buchenwald y le fueron confiscadas todas sus pertenencias. En 1939, gracias a su esposa, consiguió llegar a los Estados Unidos, país en el que vivió y trabajó hasta 1953 en que regresó a Alemania.
Con la destrucción de Cartago, Roma se quedó sin un enemigo a su altura y con el Mediterráneo convertido en una suerte de lago privado. Solo una potencia podía interponerse en su destino: la propia Roma. Los años finales de la República estuvieron marcados por las conspiraciones, las guerras civiles y la transgresión de todos los límites legales. La sangre a borbotones de las legiones y de los políticos romanos marcaron los años finales de un sistema político que colapsó antes de evolucionar hacia un imperio que dominaría medio planeta.