La historia de cómo las prácticas habituales de violencia de los imperios europeos redefinieron los contornos del mundo.
"A la rapiña, el asesinato y el robo los llaman con nombre falso gobernar, y donde crean un desierto, lo llaman paz", Tácito puso estas palabras en boca de quien defendía sus tierras ante las legiones romanas. A partir del siglo XV, los imperios europeos llevaron estas antiguas prácticas a una escala nunca vista, cimentando sus conquistas en saqueos, esclavitud y pillaje generalizados. Autoafirmándose en un derecho al uso de la fuerza unilateral, estos imperios consiguieron acumular a través de los años un poder global. En un relato que abarca desde Asia hasta América, Lauren Benton muestra cómo la violencia ejercida por los imperios definió la naturaleza misma de la guerra y la paz. Los constantes enfrentamientos y las intervenciones armadas instauraron un estado de guerra de facto perpetua en todo el mundo. Estas disputas intermitentes desencadenaron atrocidades, desde masacres repentinas hasta largas campañas de despojo y exterminio.
La robustez del gobierno de los Austrias fue esencial para que las políticas imperiales triunfaran y se expandieran por todo el orbe. La lealtad a la dinastía, la religión y la movilidad social fueron los tres pilares en las que se cimentó.
Alfredo Alvar, una de las máximas autoridades en la materia, se adentra en el complejo entramado político, social y económico que sustentó el imperio para responder a todas estas cuestiones y arrojar luz sobre su funcionamiento, crecimiento y configuración.
Una obra repleta de erudición que ofrece al lector todos los detalles sobre los aspectos más desconocidos del mayor imperio de su época.
Entre 1914 y 1918 se libró la mayor guerra que el mundo había conocido, y los ejércitos de Europa se desangraron a una escala inédita mientras en el frente se revolucionaba la forma de combatir: los ejércitos se atrincheraron y, en Francia y Bélgica, la región fronteriza entre los Aliados y las Potencias Centrales se convirtió en una letal tierra de nadie surcada de alambre de espino, castigada por los proyectiles y sembrada de cadáveres. En el Frente Occidental, como se llamó a este teatro de la guerra, los soldados decidieron el destino de Europa y el mundo.
Con firme pulso narrativo, y respaldado por una profunda investigación que ofrece nuevas perspectivas sobre la Primera Guerra Mundial, Ismael López acomete una auténtica hazaña y nos sumerge en cuatro años de combates para conocer la historia completa del Frente Occidental, desde el empuje inicial alemán y el terror francés hasta la precaria paz de Versalles, pasando por la heroica resistencia belga y las grandes batallas y ofensivas, como el Marne, Verdún, el Somme o la Kaiserschlacht. Todo ello, sin perder jamás de vista el componente social del conflicto, pues la Gran Guerra también se libró en los hogares, ciudades y fábricas del continente, con consecuencias que se dejan sentir hasta nuestros días.
La guerra de las trincheras es la obra de referencia sobre la brutal trituradora de carne que fue el Frente Occidental.
La historia del primer gran conflicto entre China y Occidente
Cuando Gran Bretaña, llevada por los intereses de sus traficantes de opio y su propia avaricia, inició su primera guerra contra China en 1839, se embarcó en uno de los conflictos más inmorales de la historia, cuyas consecuencias perduran hasta la actualidad. China salió derrotada de esta primera guerra del Opio, que puso fin a su última edad de oro y supuso el comienzo de un largo «siglo de humillación». Antes de esa guerra, los contactos con Occidente habían sido fructíferos para ambas partes y, en buena medida, pacíficos. ¿Qué ocurrió para que todo cambiara?
En esta dramática y épica historia, el galardonado historiador Stephen R. Platt nos muestra el camino que condujo a la guerra del Opio y explica su desarrollo y consecuencias, desde los primeros intentos de los comerciantes y misioneros occidentales de «abrir» China al mundo hasta la firma del tratado desigual que cedió Hong Kong al Reino Unido. A través de una vibrante y exquisitamente documentada narración, conoceremos a los protagonistas, chinos y occidentales, del diverso mundo comercial y cultural de Cantón, y entraremos en los despachos de Londres y Pekín donde se cimentó un nuevo orden marcado por la subordinación china y la preponderancia occidental. Este es un libro fundamental, pues, no solo para conocer el pasado, sino también para comprender a la China contemporánea y su actitud hacia Occidente.
Otto Weininger (1880-1903) fue sin duda la figura más controvertida del periodo histórico y cultural conocido como la «Viena fin de siglo», algo así, en palabras de Steven Beller, como su mala conciencia, pues tras su suicidio pasaría a encarnar los rasgos más censurables del periodo: misoginia, antisemitismo y antimodernismo. Después de cursar filosofía y psicología en la universidad de la capital austriaca, donde se doctoraría en 1902, publicó Sexo y carácter, un pionero y provocador estudio que influiría tanto en algunas de las principales luminarias del siglo XX —Ludwig Wittgenstein, James Joyce, Hermann Broch o Elias Canetti— como en la figura epítome de todas sus futuras desgracias, el líder del partido nazi. En El judío favorito de Hitler, el profesor Allan Janik —coautor, junto a Stephen Toulmin, del mítico ensayo La Viena de Wittgenstein—, ha completado el primer estudio verdaderamente exhaustivo en torno a Otto Weininger, disolviendo su aparente enigma, contextualizando sus aportaciones en el marco de la literatura y del pensamiento europeos contemporáneos, y explicando por qué, a pesar de su brevísima vida, infame reputación y opiniones inquietantes, dejó una huella tan profunda en el siglo que apenas vio nacer. Una lectura esencial para quienes se interesan por la filosofía, la cultura y las artes.
Entre los siglos xvii y xix, la Revolución industrial transformó Gran Bretaña de una economía agrícola y artesanal a otra dominada por la industria, dando paso a un crecimiento sin precedentes de la tecnología y el comercio, y situando al país en el centro de la economía mundial. Pero la historia comúnmente aceptada de esta revolución, anclada en imágenes de fábricas de algodón y máquinas de vapor inventadas por genios inigualables, pasa por alto la verdadera raíz de la expansión económica e industrial: la lucrativa contratación militar producto del estado de guerra casi constante del país a lo largo de cien años. La demanda de armas y material bélico que permitió a los ejércitos, armadas, mercenarios, comerciantes, colonos y aventureros británicos conquistar una inmensa porción del globo impulsó a su vez el auge de innumerables industrias asociadas, desde la metalurgia hasta la banca. Este libro pionero traza la vida social y material de las armas británicas a lo largo de un siglo de guerra y violencia casi constantes dentro y fuera del país. Priya Satia ilumina el surgimiento de Gran Bretaña como superpotencia mundial, las raíces del papel del gobierno en el desarrollo económico y los orígenes de los debates de nuestra época sobre el control de armas y la contratación militar.