«El libro de Gibbon es un texto profético, que encierra un diagnóstico perfectamente aplicable a lo que está ocurriendo hoy en mi país. Se podría titular Decadencia y caída del Imperio Americano.»Harold BloomEl británico Edward Gibbon es uno de los historiadores que mayor influjo ha ejercido y, desde luego, el primero que puede considerarse auténticamente moderno. Su obra The History of the Decline and Fall of the Roman Empire, publicada en seis volúmenes entre 1776 y 1778, es un trabajo de proporciones colosales, cuya huella aún perdura. Abarca trece siglos: desde Trajano hasta la caída de Constantinopla en manos de los turcos en 1453. Por sus páginas se suceden los más diversos personajes y acontecimientos: Carlomagno, Atila, Mahoma, Tamerlán, las guerras con los pueblos germánicos, el saqueo de Roma, las cruzadas o la difusión del islam. Pero la obra de Gibbon es también, como dijo Borges, un monumento de la literatura inglesa y del arte de narrar.«Recorrer el Decline and Fall es internarse y venturosamente perderse en una populosa novela, cuyos protagonistas son las generaciones humanas.»Jorge Luis BorgesEdward Emily Gibbon (1737-1794) cursó estudios en la Westminster School y en el Magdalen College de Oxford. En 1763 viajó a París, donde estudió a Diderot y a DAlembert, y luego a Roma para conocer in situ las ruinas del Imperio. En 1770 regresó a Londres y publicó su obra capital, Decadencia y caída del Imperio Romano.
La Historia Universal que ahora representamos es el resultado de la colaboración de un gran número de medievalistas que ejercen sus funciones en diferentes universidades de toda España. Es una obra que viene, no a cubrir un vacío bibliográfico, puesto que existen algunos manuales valiosos, pero sí a hacerlo de un modo diverso, llamando a la colaboración a un nutrido grupo de autores, cada uno de los cuales, con total respeto al orden interno de la obra, aborda su tema con absoluta autonomía y desde su propia metodología y hacer historiográfico. El contenido de esta Historia Universal se ha estructurado en cuarenta temas, veinte de la Alta Edad Media y otros tantos de la Baja Edad Media. En él se ha prestado atención preferente a los acontecimientos históricos, que tienen lugar en un espacio y tiempo concretos, con unos protagonistas definidos. No es una simple «historia política», es la explicación de esos acontecimientos en un contexto socioeconómico, cultural, espiritual e ideológico. Se inicia el libro con la desintegración del Imperio Romano, tomando como punto de partida un hito generalmente aceptado. El impacto de las invasiones germánicas abre dos itinerarios históricos diferenciados entre la parte occidental y la oriental, que tienen su correspondiente ámbito.
Romántica aventura cristiana o última invasión de los bárbaros, movimiento animado por razones religiosas o saqueo guiado por la ambición y la codicia, la historia de las cruzadas constituye un acontecimiento decisivo en la Edad Media. Antes de su inicio -en el siglo XI- los grandes centros de la civilización eran Bizancio y los países del Califato árabe; antes de su conclusión -en el siglo XIV- la hegemonía de la cultura y del poder se había desplazado ya hacia Occidente.
Para comprender ese lento pero irresistible movimiento de deriva no basta con estudiar las circunstancias que dan cuenta de su génesis en Europa; es preciso también explicar las condiciones que en Oriente posibilitaron el avance de los cruzados. La mirada debe abarcar desde el Atlántico hasta Mongolia, y el espectador ha de situarse en la perspectiva tanto de los francos como de los árabes y los cristianos de Oriente.
La monumental biografía doble que sitúa los orígenes, la personalidad, la carrera y el legado de Adolf Hitler junto a los de Iósiv Stalin, su implacable antagonista y espejo moral.
Si hubiera que personalizar el siglo XX en dos individuos, sin duda estos serían Stalin y Hitler. Siguiendo la pauta de Plutarco, el insigne historiador británico Alan Bullock escribió una magna obra sobre ambos personajes que se ha convertido en un clásico contemporáneo y que ahora se rescata para el lector del siglo XXI.
Bullock no solo nos relata en detalle sus vidas, sino que destaca los enigmáticos paralelismos de sus trayectorias, y concluye que la clave para entender ambas personalidades es la misma. Su escritura ha sido ampliamente elogiada por el magnífico equilibrio entre la profundidad de los análisis y la visión de conjunto de unos personajes históricos que marcaron la época que les tocó vivir.
La era de la revolución, La era del capital y La era del imperio cubren la historia del mundo contemporáneo desde el inicio de la Revolución francesa, en 1789, hasta el estallido de la Primera guerra mundial, en 1914. En estas páginas Hobsbawm, de quien se ha dicho que es «tal vez el más importante historiador del siglo XX», y que es con toda seguridad el más leído, no sólo se ocupa de los acontecimientos políticos y de los avances económicos, sino que presta una atención especial al desarrollo de la ciencia y del arte, y se ocupa de temas como la formación de un mundo global, la construcción de naciones, las luchas obreras o la emancipación de la mujer. El resultado es una obra que se ha convertido ya en un clásico de la historiografía contemporánea, del que Norman Stone ha dicho que «figura entre los mejores libros de historia que jamás haya leído», que Niall Ferguson no ha dudado en calificar como «la mejor introducción a la historia del mundo contemporáneo», y que es, para Eric Foner, el punto de partida obligado para cualquiera que busque una comprensión adecuada de la historia de nuestro tiempo.
Una historia global de la época que vio nacer el mundo en que vivimos: un largo siglo XIX que comienza en 1760 y concluye hacia 1920. Todo lo que importa conocer, en una visión que abarca el mundo entero, está en estas páginas, que se despliegan en una doble secuencia de «panoramas» (con el análisis de ocho esferas de la realidad, como niveles de vida, ciudades, fronteras, imperios y naciones o el estado) y de «temas», que abarcan desde la energía y la industria hasta la religión. Esto permite a Osterhammel tratar las grandes cuestiones con una perspectiva de historia total, hablándonos de las migraciones, el retroceso del nomadismo, el colonialismo, la diplomacia y la guerra, las revoluciones, el oro y las finanzas, la alfabetización y la escuela?
En verano de 1812, Napoleón, en el apogeo de su dominio de Europa, marchó hacia Rusia con el mayor ejército de la historia y la convicción de que la expansión de su imperio era imparable. Sin embargo, apenas dos años después sus ejércitos fueron derrotados y Rusia salió victoriosa. Gracias a un profundo conocimiento de la singular realidad social, política y económica en tiempos del zar Alejandro I, este ensayo muestra por primera vez el papel crucial que desempeñó Rusia en las guerras napoleónicas. Dominic Lieven despliega ante los ojos del lector un auténtico fresco en el que tanto el emperador y los oficiales de su Estado Mayor como los soldados cobran vida. El fascinante relato pormenorizado de los acontecimientos que marcaron primero la estratégica retirada de las tropas rusas y finalmente la marcha sobre Europa liderada por el ejército del zar permite al autor desmantelar el afianzado mito según el cual la derrota de Napoleón fue el resultado del inclemente paisaje invernal ruso y señalar así el decisivo lugar de Rusia en la política europea, un lugar que incluso hoy merece la pena recordar.
Alemania será una potencia mundial o no será». Adolf Hitler El desembarco de los Aliados en Normandía marcó el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial e inauguró una lucha totalmente desequilibrada. Las órdenes del dictador de combatir hasta el último hombre en pie condujeron a los defensores del Reich a una masacre. Por qué, cómo y en qué medida las tropas alemanas continuaron una lucha cada vez más desesperada son las cuestiones centrales de esta obra que rompe con todos los tópicos sobre esta temida fuerza. La Wehrmacht nacionalsocialista y sus protagonistas se muestran en su máxima miseria bajo las fuentes inéditas de Jean-Luc Leleu, el historiador que más esfuerzos ha hecho por desmitificar el Tercer Reich en los últimos años. La leyenda de que las tropas alemanas mantuvieron las manos limpias en la guerra de los jerarcas nazis es simplemente una falsificación. Igual que lo es el mito de que su derrota fue exclusivamente provocada por la creciente intromisión de Hitler en la dirección de las operaciones.
Todo aquel que quiera conocer el Antiguo Egipto encontrará en esta Historia una introducción amplia, rigurosa y documentada a esta civilización milenaria. Marc van de Mieroop no solo presta atención a los periodos y las dinastías siguiendo el relato cronológico, sino que aporta otros muchos elementos como la contextualización de testimonios arqueológicos, la traducción de fuentes escritas o la discusión de documentos concretos. El texto se complementa con numerosas ilustraciones, mapas, temas especiales y cuestiones de debate, además de listas de reyes, glosario, bibliografía e índices. Una herramienta imprescindible para el especialista y una lectura apasionante para el interesado.