Una misteriosa estatua de la antigua Roma subastada en Sotheby's de Londres por 24,5 millones de dólares es el comienzo de esta historia. ¿Por qué desapareció de la vista del público durante setenta años? ¿Quién fue su dueño, el hombre cuya muerte se convirtió en el secreto mejor guardado de la aristocracia argentina? Con la pasión, la curiosidad y la precisión del periodismo, Federico Fahsbender logró entrar en el corazón de una elite para desentrañar el enigma de la estatua y de su amo, Federico Zichy Thyssen, un conde drogadicto con una mansión en Barrio Parque, heredero del magnate alemán del acero que fue uno de los principales financistas de Adolf Hitler. En sus últimos años, Zichy Thyssen se enfrentó a sus hijos, en una disputa por una herencia multimillonaria que continuó más allá de su tumba. Internaciones forzadas, un funeral escandaloso y una guerra de sucesión con un nivel de lujo y riqueza impensado en el siglo XXI, en una investigación que se lee como una novela y que retrata el fin de una era de la aristocracia y el derrumbe de un linaje.
Frente a los prodigios de la tecnología, capaz incluso de simular la inteligencia humana, sumado a la inutilidad aparente de la reflexión sobre el lenguaje o la historia, las humanidades enfrentan en la actualidad desafíos sin precedentes. En su nueva reflexión filosófica Carlos Peña, uno de los intelectuales públicos chilenos más relevantes, da cuenta de que esta querella contra las disciplinas que reflexionan sobre nuestra propia condición es un cuestionamiento de vieja data. En Humanidades. Lo visible y lo invisible, su autor nos invita a reflexionar sobre el papel crucial que estas disciplinas juegan en nuestra cultura y sociedad. Desde los primeros comentarios a los cantos homéricos y hasta las modernas interpretaciones literarias o históricas, las humanidades han sido fundamentales para entender la condición humana y el sentido que subyace a la cultura. Mostrando un gran dominio sobre la materia en cuestión y con un estilo asequible, Peña aborda las tesis sobre las humanidades que enarbolan tanto sus promotores como sus críticos más encarnizados, y defiende su relevancia en una sociedad donde la información es abundante pero la reflexión escasea. Un libro que es, en suma, una llamada a redescubrir el valor de la lectura, la reflexión y el pensamiento crítico.
A menudo se cree que los grandes cambios históricos fueron provocados por el genio y la tenacidad de grandes hombres y mujeres, pero Jonathan Kennedy sostiene que los gérmenes, desde el Paleolítico hasta hoy, han sido los responsables de los grandes acontecimientos de la humanidad: las bacterias y los virus fueron protagonistas de la desaparición de los neandertales, la transición del feudalismo al capitalismo, la devastación causada por el colonialismo europeo y la evolución de Estados Unidos desde un remanso imperial hasta una superpotencia mundial. Incluso el cristianismo cobró importancia a raíz de una serie de pandemias mortales que asolaron el Imperio romano en los siglos II y III: el cuidado de los enfermos convirtió lo que era una pequeña secta en una de las principales religiones del mundo.
A partir de las últimas investigaciones en campos que van desde la genómica y la antropología hasta la arqueología y la economía, Patogénesis nos guía a través de sesenta mil años de historia, explorando ocho grandes brotes de enfermedades infecciosas que han moldeado el mundo moderno. Jonathan Kennedy desafía algunas de las suposiciones más arraigadas sobre nuestro pasado colectivo y nos insta a ver este momento como otro punto de inflexión que cambiará el curso de la historia. Revelador y rebosante de perspicacia, Patogénesis transformará la comprensión de nuestro pasado y nuestro futuro.
España: un país convertido en museo al aire libre.
Con 46 sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, España es uno de los países con mayor riqueza histórica del mundo, y este libro traza por primera vez una historia de España a través de su legado.
Estos enclaves cubren prácticamente todos los períodos históricos, desde los tiempos más remotos hasta la época contemporánea. Ningún otro país presenta, además, una variedad tan grande en términos de culturas o civilizaciones: desde cuevas prehistóricas hasta obras de arquitectura modernista, pasando por construcciones megalíticas, restos romanos, mezquitas musulmanas, sinagogas judías, templos cristianos o edificios renacentistas, neoclásicos o modernistas. Todos estos sitios presentan la misma diversidad que atraviesa la historia de España y están presentes en todas las comunidades autónomas del estado, incluyendo Canarias.
Eduardo Manzano nos guía en un apasionante viaje por todos y cada uno de esos lugares siguiendo un orden cronológico que abarca desde la Prehistoria más remota hasta la época contemporánea. A través de unos lugares históricos que se han convertido en referencias mundialmente reconocidas y reconocibles, el libro acerca al lector las claves de un pasado en el que existieron las condiciones sociales, económicas y políticas que permitieron que vieran la luz y se preservaran a lo largo del tiempo monumentos que han alcanzado resonancia universal.
Una nación siempre tiene más de una voz, y España no es la excepción. País de contrastes, en permanente debate consigo misma y en continua construcción, ha albergado aspiraciones múltiples y contradictorias a lo largo de los siglos. Pese a la creencia extendida de que las divisiones internas tienen su inicio en el siglo xx, cuando un grupo de escritores acuñó la expresión «las dos Españas», desencantados por los fracasos políticos y militares, e imaginaron una nación escindida en dos: una España moderna, sinónimo de derrota y decadencia, y otra tradicional, identificada con un pasado de grandeza, liderazgo y esplendor, la realidad es que, como demuestra Henry Kamen, dicha fractura se originó en el denominado Siglo de Oro. Ya por entonces los españoles estaban profundamente divididos sobre aspectos fundamentales, como su destino como nación o el poder imperial.
UN VIVO FRESCO HISTÓRICO SOBRE LA VIDA DE LOS CIUDADANOS DE UN IMPERIO.
A principios del siglo II d. C., Roma era el centro del mundo occidental. Allí eran evidentes el esplendor, el lujo y la belleza, pero también los aspectos más desagradables de la vida en una gran urbe. En esta gran obra, que marcó un antes y un después en los estudios latinistas, Jérôme Carcopino consigue trasladarnos a la Ciudad Eterna para vivir una jornada habitual y conocer, por un lado, a sus gentes, sus olores, sus sonidos y sus espacios familiares; y, por otro, su empleo del tiempo, tanto funcional como de ocio.
Para esta lúcida y apasionada reconstrucción de un momento histórico, Carcopino se apoya en autores clásicos de la época, como Petronio, Juvenal, Marcial o Plinio el Joven, además de infinidad de inscripciones arqueológicas y textos de todo tipo escritos entre los siglos I y II. El resultado es uno de los retratos más realistas que se han hecho de Roma.