Ver como
Ordenar por
Mostrar por página
Imagen de EL INFINITO EN UN JUNCO (BOL)
995

EL INFINITO EN UN JUNCO (BOL)

En esta obra fascinante sobre los orígenes del libro, Irene Vallejo se adentra en la historia de un artefacto incomparable que nació hace cinco milenios, cuando los egipcios descubrieron el potencial de un junco al que llamaron papiro. Con gran sensibilidad y admirable capacidad narrativa, la autora se remonta a los campos de batalla de Alejandro, los palacios de Cleopatra, las primeras librerías y los talleres de copia manuscrita, pero también visita las hogueras donde ardieron códices prohibidos, la biblioteca de Sarajevo y el laberinto subterráneo de Oxford en el año 2000. Los tiempos se funden y refunden en la aventura colectiva de quienes solo han concebido la vida en compañía de la palabra escrita. Y este ensayo único acaba prolongando el diálogo infinito del que tan magistralmente habla.
995
Imagen de EL JARDIN DEL EDEN
1,700

EL JARDIN DEL EDEN

El jardín del Edén es un viaje a través del espacio y el tiempo que nos descubre una apasionante historia de la jardinería. La experiencia de Esteban Hernández-Bermejo, uno de los expertos mundiales en la conservación de plantas, en la comprensión de los autores de la Antigüedad —naturalistas, agrónomos, geógrafos, cronistas, literatos—, junto al estudio de restos arqueológicos de cerámicas, pinturas y bajorrelieves le permite mostrarnos cómo fueron los paisajes ornamentales de culturas olvidadas. Desde Persépolis hasta Versalles, de las dunas saharianas de Egipto a los bosques guaraníes, de los almeces de Medina Azahara en la Córdoba califal a los jardines donde duermen emperadores mogoles en el Taj Mahal, cada capítulo es una experiencia única que nos transportará a la época en la que se diseñaron.
1,700
Imagen de EL JARDIN MINERAL
800

EL JARDIN MINERAL

La atracción que las gemas ejercen sobre el ser humano se remonta a nuestros inicios como especie. Sus colores, sus brillos y su rareza han seducido nuestra mirada y provocado que, desde hace milenios, sean símbolo de todo tipo de virtudes y materialización de tesoros y riquezas. Sus mismos nombres son capaces de transportarnos a lugares lejanos y de evocarnos historias fabulosas: esmeraldas, zafiros, perlas y diamantes pueblan la cultura y las leyendas a lo largo del mundo y adornan a diosas y héroes de las más variadas mitologías. De igual modo que las facetas cristali­nas de las piedras preciosas reflejan dife­rentes puntos de vista sobre la realidad que las rodea, El jardín mineral nos ofrece, mediante una fusión de ensayo, historia del arte y libro de viajes, una visión caleidoscópica, sugerente e inolvidable.
800
Imagen de EL JUDIO FAVORITO DE HITLER
1,995

EL JUDIO FAVORITO DE HITLER

Otto Weininger (1880-1903) fue sin duda la figura más controvertida del periodo histórico y cultural conocido como la «­Viena fin de siglo», algo así, en palabras de Steven Beller, como su mala conciencia, pues tras su suicidio pasaría a encarnar los rasgos más censurables del periodo: misoginia, antisemitismo y antimodernismo. Después de cursar filosofía y psicología en la universidad de la capital austriaca, donde se doctoraría en 1902, publicó Sexo y carácter, un pionero y provocador estudio que influiría tanto en algunas de las principales luminarias del siglo XX —Ludwig Wittgenstein, James Joyce, Hermann Broch o Elias Canetti— como en la figura epítome de todas sus futuras desgracias, el líder del partido nazi. En El judío favorito de Hitler, el profesor Allan Janik —coautor, junto a Stephen Toulmin, del mítico ensayo La Viena de Wittgenstein—, ha completado el primer estudio verdaderamente exhaustivo en torno a Otto Weininger, disolviendo su aparente enigma, contextualizando sus aportaciones en el marco de la literatura y del pensamiento europeos contemporáneos, y explicando por qué, a pesar de su brevísima vida, infame reputación y opiniones inquietantes, dejó una huella tan profunda en el siglo que apenas vio nacer. Una lectura esencial para quienes se interesan por la filosofía, la cultura y las artes.
1,995
Imagen de EL JUEGO DE ODIN
2,400

EL JUEGO DE ODIN

¡Pertenecéis a Odín!», clamó un grito de guerra en cientos de gargantas en la batalla de Fyrisvollene, en el sur de Suecia, a finales del siglo X. Un grito que refleja bien el espíritu de los vikingos, guerreros paganos que durante más de dos siglos conmocionaron a la Europa cristiana. Fieles de Odín, se consideraban parte de su comitiva, por lo que la muerte en el campo de batalla no era algo que hubieran de temer: el Valhalla esperaba. Y si bien hacia el final de la era vikinga los cansados dioses nórdicos fueron sustituidos por la palabra de Cristo, el furor en el combate y una ética que privilegiaba el honor de morir en batalla no marcharon con ellos. Kim Hjardar, autor de Vikingos en guerra, obra ya de referencia, repasa en su nuevo libro cómo la incesante búsqueda de gloria y botín que llevó a los vikingos desde Escandinavia hasta el Mediterráneo, y desde Irlanda hasta el mar Caspio, desató innumerables conflictos, que aquí destila en las más destacadas batallas de la era vikinga: los salvajes choques por tronos y reinos en Suecia o Noruega, los durísimos ataques contra ciudades francas como París o Nantes, las incursiones que hicieron tambalearse a los reinos anglosajones, el increíble asalto contra Constantinopla, Miklagard, «la ciudad luminosa», o la batalla de Tablada, cuando los hombres de norte mordieron el polvo en al-Ándalus…
2,400
Imagen de EL LADO OSCURO DE LA CULTURA VICTORIANA
1,350

EL LADO OSCURO DE LA CULTURA VICTORIANA

Cada periodo histórico y cultural crea sus propios monstruos, dependiendo de los temores y valores que la sociedad va estableciendo y proclamando. La época victoriana, pródiga en seres monstruosos, constituye un momento en el que el sueño de la razón, impulsado por un avance tecnológico y científico sin precedentes, y sustentado por un vasto imperio de ultramar, produjo toda suerte de aprensiones, inquietudes, obsesiones y ansiedades que se plasmaron en la literatura y en el entorno circundante mediante monstruos ficticios e imaginarios... y tristemente reales, como es el caso de Jack el Destripador, producto de aquel tiempo y aquel momento. El primer asesino en serie «moderno» de la historia personifica y culmina de manera espeluznantemente real la monstruosidad que, de manera imaginaria, se venía forjando en las páginas de numerosos autores victorianos.
1,350