En 1519, la armada de Hernán Cortés, con quinientos infantes y once buques, zarpó de Cuba desoyendo órdenes directas con la intención manifiesta de llegar al corazón del mayor imperio del Nuevo Mundo. Cuando finalmente se adentraron en Tenochtitlán, fueron recibidos con honores por Moctezuma y su pueblo, quienes les reverenciaron como si de dioses se trataran. No obstante, el posterior secuestro y destitución de Moctezuma, así como la destrucción de la capital, convierten la conquista de México en uno de los episodios más cautivadores y trágicos de la historia del mundo.
El 12 de febrero de 1781 una expedición española conquistaba el remoto fuerte inglés de San José, cerca del lago Míchigan. España extendía así su dominio a ambas orillas del Misisipi y marcaba una nueva frontera en el corazón de Norteamérica. Era el apogeo de su vasto imperio.
La conquista española olvidada rescata no sólo la épica toma de aquel estratégico puesto, tras una odisea de setecientos kilómetros sobre el hielo y la nieve en lo más crudo del invierno, sino también la desconocida historia de la Luisiana española, un inmenso territorio que se extendía desde el golfo de México hasta el borde con Canadá, y la entrada de España en una guerra a gran escala contra Londres que propició la independencia de las colonias británicas y el nacimiento de los Estados Unidos de América.
Tras rastrear archivos a ambos lados del Atlántico, el autor ha accedido al acta del siglo XVIII por el que los españoles tomaron posesión del fuerte San José y la amplia región al sur de los Grandes Lagos, de Illinois a Míchigan. Nunca hasta ahora se había reproducido el original, que dormía el sueño de los justos en una biblioteca de California. Lejos de ser una mera anécdota, aquella incursión impactó de lleno en la negociación de las fronteras entre España y los Estados Unidos, como demuestran las cartas desde París del propio Benjamin Franklin, una disputa que se alargó durante años.
Esta obra monumental despliega, con rigor y admiración, la estructura institucional, cultural, científica y espiritual que España levantó durante los siglos dorados de su historia imperial. Desde la Santa Hermandad hasta la expedición de la vacuna, desde la Controversia de Valladolid hasta la creación de cátedras científicas, el lector se adentra en una epopeya civilizadora sin parangón.
A TRAVÉS DE FIGURAS ILUSTRES, INSTITUCIONES SINGULARES Y LOGROS ASOMBROSOS, ESTA OBRA INVITA A REDESCUBRIR EL ALMA DE UNA NACIÓN QUE SUPO FORJAR PUENTES ENTRE MUNDOS, LENGUAS, RAZAS Y CREDOS.
Del autor de El fin del Imperio", ahora llega este libro que reivindica la grandeza del modelo hispánico como constructor de orden, promotor de saberes y defensor de la dignidad humana en tres continentes. Frente a la leyenda negra, un relato documentado que muestra a España como potencia creadora de cultura, justicia y ciencia, comprometida con su tiempo y adelantada a su siglo.
Este libro cuenta cómo se incubó la ideología nacionalsocialista y con qué procedimientos arrasó el pluralismo cultural para erigir una estética totalitaria de propaganda a favor de la aniquilación de los judíos y el expansionismo territorial. Gracias a una titánica labor de documentación, entrevistas, e incluso su experiencia personal, Michael Kater reconstruye cómo una mezcla de leyes y decisiones arbitrarias de ministros ferozmente enfrentados entre sí amordazó la radio, la prensa liberal, las editoriales, el cine, Y pone el foco en el arte figurativo y reaccionario promovido por el hitlerismo para alentar la simpleza, la lealtad y el trabajo manual.
El 8 de mayo de 1945, los últimos representantes del Tercer Reich firmaban en Berlín la capitulación del régimen nazi frente a las fuerzas Aliadas. Ese gesto ponía punto y final a la lúgubre historia de la Alemania de Hitler, pero no necesariamente a la pervivencia del nazismo en Alemania. Para ello, hacía falta mucho más que un simple documento.
En los meses y años siguientes, los Aliados emprendieron un ambicioso proceso de desnazificación, que tenía por objetivo limpiar y reeducar a toda población alemana, a la que consideraban culpable de defender la dictadura de Adolf Hitler hasta el último aliento. A su vez, millones de alemanes se enfrentaban a la necesidad de dar sentido a sus vidas tras haber participado y colaborado en aquel régimen criminal, en un largo y tortuoso proceso edificado sobre reconstrucciones del pasado, omisiones y ocultamientos.
En este libro, el reconocido historiador francés Emmanuel Droit se sumerge en ese proceso de desnazificación para ofrecernos una perspectiva inédita de uno de los aspectos menos estudiados de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias.
Tras el brutal golpe de Estado de 1936, la represión fue uno de los pilares fundamentales para que la dictadura franquista se mantuviera durante cuarenta años en el poder, y la Dirección General de Seguridad (DGS), situada en la Real Casa de Correos, en plena Puerta del Sol, el símbolo del terror impuesto.
Por los calabozos de la DGS pasaron miles de hombres y mujeres que fueron encarcelados, torturados y asesinados: Marcos Ana, Marcelino Camacho, Enrique Ruano, Nicolás Sartorius o el histórico dirigente comunista Julián Grimau, entre otros. A pesar de que la DGS se mantuvo activa hasta entrada la democracia, actualmente no queda vestigio alguno que rememore lo que allí sucedió. Hay placas en honor a los que lucharon el 2 de mayo de 1808, a las víctimas del atentado del 11M o a los muertos por la Covid-19, pero nada que recuerde a todos aquellos que padecieron la dictadura de Franco.