La figura del detective privado ha cautivado al público desde el siglo XIX, envuelta en un halo de misterio y riesgo inmortalizado por la literatura y el cine. Sin embargo, detrás del mito y el glamour de Hollywood, se esconde un empleo que exige una formación rigurosa, un profundo conocimiento de la ley y una habilidad excepcional para navegar entre la realidad y la ficción.
El amotinamiento corrió como un reguero de pólvora por los buques de guerra de madera durante la Era de las Revoluciones. Mientras por toda Europa los comuneros asediaban a la nobleza y los trabajadores esclavizados incendiaban las islas-plantación, en los océanos, decenas de miles de marinos de guerra apuntaban sus armas al alcázar y derrocaban el gobierno absoluto de los capitanes. A comienzos de la década de 1800, entre un tercio y la mitad de todos los marineros que prestaban servicio en el Atlántico Norte habían participado en al menos un motín, muchos de ellos en varios, y algunos incluso en navíos de diferentes armadas.En Bandera de sangre, el historiador Niklas Frykman relata con una vibrante prosa, cómo una década de conflictos violentos a bordo dio origen a una forma distinta de radicalidad política que aunaba la cultura igualitaria de las comunidades marítimas del Atlántico Norte con el republicanismo constitucional de la era revolucionaria. El intento de establecer una república marítima radical fracasó, pero la bandera roja que ondeaba en los mástiles de los buques amotinados sobrevivió hasta convertirse en el símbolo más duradero de la lucha de clases, la justicia económica y la libertad republicana hasta nuestros días.
El relato de la mayor campaña de la Segunda Guerra Mundial
El 22 de junio de 1941, más de tres millones de soldados alemanes cruzaron la frontera soviética en la mayor ofensiva militar de todos los tiempos. En pocos meses, las fuerzas del Eje avanzaron hasta las puertas de Moscú, mientras millones de personas se vieron atrapadas en una espiral de destrucción sin precedentes. Batallas como Minsk, Kiev, Moscú o el sitio de Leningrado convirtieron el frente en un escenario de muerte y devastación a una escala nunca vista: había comenzado la guerra absoluta.
Con un pulso narrativo magistral, los historiadores Jean Lopez y Lasha Otkhmezuri, dos de los mayores especialistas mundiales en el frente oriental, reconstruyen todos los niveles de la campaña: desde las decisiones políticas en Berlín y Moscú hasta la propaganda, las disputas entre mandos, la retaguardia y el infierno del frente y la ocupación. Para ello han recurrido a una monumental base de fuentes, muchas inéditas (archivos rusos, alemanes y occidentales, correspondencia, memorias y estudios soviéticos desclasificados), que revelan una cantidad asombrosa de información hasta ahora desconocida.
Fruto de quince años de investigación, Barbarroja 1941 es la obra definitiva sobre la invasión alemana de la Unión Soviética. Una historia total de la campaña más brutal de la Segunda Guerra Mundial.
La naturaleza optimiza sus formas para alcanzar una eficiencia biológica mayor, que va acompañada de una marcada tendencia evolutiva hacia lo bello y la extinción de lo inarmónico.
Es recurrente la presencia de la Proporción Áurea en elementos tan diversos como el sistema solar, el desarrollo embrionario, la evolución del cráneo humano o la trayectoria de caza de los halcones. La naturaleza optimiza sus formas para alcanzar una eficiencia biológica mayor, que va acompañada de una marcada tendencia evolutiva hacia lo bello y la extinción de lo inarmónico.
Son ejemplos de planteamientos y estrategias que, aprovechando esta proporción, conectan mediante diferentes algoritmos ámbitos como el color y la música. La traducción de estos algoritmos los colores de la naturaleza (flores, conchas, mariposas o minerales) en notas musicales permite la contemplación de estas formas naturales en una experiencia audiovisual única.
Los Juegos Olímpicos de 1936 fueron concebidos como herramienta de propaganda del nazismo. En estas circunstancias se enfrentaron en la prueba de salto de longitud Luz Long, uno de los atletas más destacados de Alemania, y el estadounidense Jesse Owens. Pero sucedió lo imprevisible: el americano falló sus dos primeros saltos. El alemán se acercó y le hizo algunos comentarios. Y Owens consiguió el récord olímpico. Al final de la carrera, los dos emocionados se abrazaron y dieron la vuelta al estadio, en medio de los rugidos de la multitud. Este libro es la crónica, en paralelo, de dos existencias muy diferentes y al mismo tiempo la historia de un encuentro y una amistad capaz de romper las barreras del odio."Se podrían fundir todas las medallas y copas que gané, y no valdrían nada frente a la amistad de 24 quilates que hice con Luz Long en aquel momento". Jesse Owens
El 15 de septiembre de 1916, los soldados alemanes se quedaron petrificados al contemplar cómo monstruos de acero de treinta toneladas armados con cañones y ametralladoras avanzaban sobre sus posiciones en la batalla del Somme. Aunque la mayoría de los carros británicos fueron aniquilados, la irrupción de estos ingenios en la Primera Guerra Mundial provocó un terremoto a nivel mundial. El temblor se dejó sentir también en España, donde el Ejército quiso hacerse con los más letales vehículos.
Bestias de acero es el relato de cómo el Ejército español se dotó con sus primeros medios blindados y organizó sus unidades para las sangrientas guerras de Marruecos. Sin experiencias previas, tocó aprender sobre la marcha cómo se combatía en aquellas cajas talladas en acero. La Guerra Civil sería testigo del primer gran enfrentamiento de la historia entre carros de combate. La posguerra fue el tiempo de sobrevivir, aunque nació la primera gran unidad acorazada: «la Brunete». Posteriormente vendría un periodo de pujanza, de modernización, de eclosión de medios y unidades. Y, tras años de vaivenes, hoy España dispone de un exiguo número de unidades, aunque excelentemente preparadas para afrontar las misiones que les sean encomendadas.