En los siglos transcurridos entre la invención de la imprenta y el nacimiento de los derechos de autor, incluso los hombres y mujeres más ilustrados creían en la necesidad de vigilar la circulación de los libros y reprimir las ideas consideradas perjudiciales para la sociedad. ¿Qué distinguía al sistema de censura romano de los mecanismos de control vigentes en otras partes de Europa? Y, sobre todo, ¿cómo influyó la censura eclesiástica en la evolución de la cultura italiana durante la Edad Moderna? Este libro reconstruye los medios con los que Roma trató de impedir la circulación de libros considerados peligrosos y, al mismo tiempo, las estratagemas con las que autores, impresores y lectores intentaron burlar esos controles. La censura era eliminación, supresión, borrado, pero también sustitución, restitución, reescritura. El éxito de la política religiosa y cultural de la Contrarreforma pasó también por la capacidad de devolver a los fieles una serie de textos en sustitución de los libros que ya no estaban disponibles. El libro desaparecía y luego reaparecía bajo formas diferentes, alejadas, pero no totalmente nuevas al respecto su apariencia original.
EL HOMBRE, LA ECONOMÍA Y EL ESTADO (Volumen II). (3ra edición rústica). El presente volumen – en su tercera edición – es el segundo de los tres que integran la obra. Retomando los últimos capítulos de la primera parte, Rothbard examina aspectos tan sustanciales de la producción como son la función empresarial y los precios de factores e ingresos; más adelante, continúa con una serie de reflexiones sobre la problemática derivada de los monopolios en un mercado libre; concluyen el trabajo dos extensos ensayos, el primero de ellos en torno a dinero y poder adquisitivo y el último sobre las «secuelas» del intervencionismo directo en el mercado. En el prólogo a la edición de 1993 de su Man, Economy, and State señala Rothbard la fragmentación o dispersión a que ha llegado la ciencia económica. Parece haberse abandonado la vieja tradición de los Tratados de Economía destinados a la exposición unitaria de los «principios» de esta ciencia, sustituida por una enorme proliferación de monografías y de estudios sobre aspectos particulares.
¿qué es la pobreza y cuánta hay en el mundo? La persistencia de la pobreza, tanto en países ricos como pobres, es uno de los problemas más graves que enfrenta la humanidad. Una mejor medición de la pobreza es esencial para crear conciencia, motivar la acción, diseñar buenas políticas, medir el progreso y responsabilizar a los líderes políticos por el cumplimiento de los objetivos. Para ayudar a que esto sea posible, Atkinson proporciona un análisis crucial de cómo se mide, y debería medirse, la pobreza. Reuniendo evidencia sobre la naturaleza y el alcance de la pobreza en todo el mundo e incluyendo estudios de caso de sesenta países, Atkinson aborda tanto la pobreza financiera como otros indicadores de privación. Parte de los principios básicos sobre el significado de la pobreza, los traduce en medidas concretas y analiza los datos a los que se pueden aplicar las medidas. Fundamentalmente, integra las mediciones de pobreza de organizaciones internacionales con los análisis nacionales de los propios países. Atkinson falleció antes de poder completar el libro, pero a petición suya, dos de sus colegas, John Micklewright y Andrea Brandolini, lo editaron para su publicación.
Borges babilónico propone un recorrido, desde la A hasta la Z —de “1910, el año del cometa y del Centenario”, pasando por los versos “A fair field full of folk”, los nombres “Dabove, Santiago” o “Keaton, Buster”, los términos “memoria” y “censura”, los lugares “Jardín Botánico” o “Buenos Aires”, hasta “Zunz, Emma”—, por más de mil entradas que permiten descifrar temas, referencias o citas que aparecen en la obra de Jorge Luis Borges. Para algunos lectores y críticos, los cuentos, la poesía y los ensayos del escritor se caracterizan por la invención de geografías imaginarias, lugares fantásticos o animales fabulosos. Otros resaltan su forma singular de aludir al tiempo y a la historia. Borges circuló entre realidades e invenciones, fabulaciones y verdades, y proporcionó distintas e infinitas lecturas.
Esta es la historia de un club fundado en París en 1972, un club de Fanáticos de Borges, único en su género, cuyos miembros ni eran lo que creían ser, ni estaban donde pretendían estar. ¿Por qué razón? Pues muy sencillo: porque leer a Jorge Luis Borges significa ponerse los anteojos que él nos presta para que lo leamos como él quiere que lo leamos, obligándonos a perdernos irremediablemente en lo que él es, en lo que él piensa, en lo que él VE. Esta es la historia novelada de dichao extravío, el del autor de este libro, a caballo entre el relato falsamente autobiográfico, el ensayo chapucero y la invención atolondrada, aplicando así los preceptos enunciados en su día por Macedonio Fernández en su Museo de la Novela de la Eterna, de un texto frangollo (chapuza) que dé decididamente la espalda a la descortesía suprema con el lector, la del libro vacuo y perfecto.
Michel Houellebecq se ha ganado una reputación diabólica como agente provocador, pero lo cierto es que produce un deslumbramiento literario como muy pocos han conseguido en los últimos tiempos. Afrontar la obra de este autor descomunal -de los mejores de la literatura francesa de todos los tiempos, y eso es mucho decir- desde su imagen pública o desde los prejuicios personales de cada uno es otro error que se comete con demasiada facilidad. Muchos se aproximan a la obra de Houellebecq sin comprenderla. Sin entender que el planteamiento general del escritor francés es la decadencia del ser humano, en concreto, el individuo de la segunda mitad del siglo XX y el de comienzos del XXI. Lo acusan, por tanto, y lo odian, por los temas que trata: sexo explícito, violencia, machismo, racismo, islamofobia… Pero todos ellos son elementos con los que construye una obra que se interconecta y desemboca en un solo punto: la distopía cercana, próxima, porque mucho de lo que anuncia como apocalíptico ya convive con nosotros. Odiar a Houellebecq y criticarlo es lo sencillo. Lo complejo es prestarle atención y estudiarlo.
Exilios, migraciones, violencias, pero también abrazos y solidaridades, se cruzan en estos fragmentos en que el dolor que provoca el abandono del propio hogar busca transformarse en «una herida fecunda», como lo quería Clarice Lispector. La Historia con mayúsculas, la historia colectiva, atraviesa nuestra historia íntima, dejándonos marcas sobre la piel y los recuerdos. Y ahí están acompañándonos nuestros ausentes, nuestros desaparecidos, aquellos que no pudieron traspasar el umbral. Su huella está en nuestros huesos, sus voces en la nuestra. Tal vez por ello el dis-locamiento que provoca el exilio puede ser en-loquecimiento, quiebre del cuerpo y la lengua. Estas páginas hablan de la propia historia de exilio de la autora, Sandra Lorenzano, desde la Argentina de la dictadura hacia México, pero también de las historias de otros miles y miles de migrantes. Del Mediterráneo a las fronteras de Centroamérica, de los Andes a la selva colombiana, deambulamos por el fracturado sur del mundo. La geografía es una y múltiple.
Este volumen es el primer tomo de un ambicioso estudio sobre la vida de José Lezama Lima, una de las figuras más importantes e influyentes de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Además de una biografía rigurosa, es un retrato de la llamada «generación de Orígenes» y una reflexión sobre la cultura letrada en Cuba. La primera parte se concentra en el periodo 1910-1939 y está precedida por un análisis de la genealogía de Lezama y de los cruces decimonónicos entre la cultura cubana y la española, desde la guerra de independencia de 1868 hasta la fundación de la República. El autor se detiene también en las estancias cubanas de tres escritores fundamentales en la vida del joven Lezama Lima: Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez y María Zambrano.
Pasados ya 500 años de su muerte, la figura de Thomas Müntzer sigue siendo extremadamente controvertida. Nació seguramente hacia 1489, en la región minera del macizo del Harz. De joven estudió teología en distintas universidades alemanas, para convertirse primero en párroco y luego en predicador de la Reforma bajo la influencia de Lutero.En los primeros años de la década de 1520 se separó sin embargo de los teólogos reformistas que habían apostado por la alianza con la alta nobleza alemana contra la corrupción de la Iglesia del papa de Roma. Preocupado desde siempre por la suerte de los más desfavorecidos, su teología se volcó entonces en las clases populares, para las cuales pensaba que la revelación de Dios debía ser tanto o más accesible que para los sectores nobles y cultivados. Trató de reformar la misa y la liturgia, así como de promover una predicación centrada en las preocupaciones y malestares del artesanado, los mineros y la amplia clase campesina de su tiempo.
El ser humano ha sido siempre el centro del pensamiento, de la cultura y de la historia; pero ¿qué significa «humanismo»? ¿Cómo ha cambiado su sentido desde el Renacimiento hasta nuestros días? En Historia del Humanismo, José Carlos Martín de la Hoz —autor del aclamado La Escuela de Salamanca— traza un recorrido lúcido, apasionante y profundamente actual por la evolución de una idea que ha modelado la civilización occidental: la dignidad del hombre.
Desde Nicolás de Cusa y Erasmo hasta Vitoria y los grandes teólogos de Salamanca, el autor muestra cómo el humanismo cristiano corrigió el espejismo pagano del Renacimiento y sentó las bases de un pensamiento centrado en la persona como hijo de Dios. Con rigor histórico y claridad narrativa, se abordan los grandes momentos en que la humanidad redefinió su visión de sí misma: la Reforma y el Concilio de Trento, la Ilustración y la Revolución Francesa, las ideologías del siglo xx y la actual crisis de sentido de la civilización occidental.