Para los Aliados occidentales, el 11 de noviembre de 1918 siempre ha sido una fecha solemne: el fin de los combates que habían masacrado a una generación, y también la reivindicación de un tremendo sacrificio, con el desmoronamiento total de sus principales enemigos, el Imperio alemán, Austria-Hungría y el Imperio otomano. Sin embargo, para gran parte del resto de Europa se trataba de una fecha carente de significado, ya que una interminable serie de terribles conflictos fue afectando a un país tras otro. En este libro, sumamente original y absorbente, Robert Gerwarth nos pide que volvamos a reflexionar sobre el verdadero legado de la Primera Guerra Mundial. En gran medida, lo que acabó siendo un factor tan desastroso para el futuro de Europa no fueron los combates en el Frente Occidental, sino las devastadoras secuelas de la Gran Guerra, a medida que los países de ambos bandos del conflicto original sufrían el azote de las revoluciones, de los pogromos, de las expulsiones masivas y de nuevos conflictos a gran escala.
La arteterapia es una disciplina que utiliza las artes visuales como un medio para fomentar la expresión y el autoconocimiento, así como el bienestar emocional, físico y social de las personas. En la actualidad la arteterapia se practica y se enseña en universidades y centros de todo el mundo y ha demostrado ser una herramienta muy eficaz para tratar conflictos emocionales y psicológicos, tanto en ámbitos asistenciales como educativos. Este manual nace como una contribución a la expansión de la arteterapia en el ámbito hispanoparlante, basada en la amplia experiencia clínica y docente de las distintas autoras, todas ellas arteterapeutas en ejercicio. Organizado en cuatro bloques temáticos, pone el foco en la importancia del vínculo en la relación terapéutica, en los medios y materiales utilizados en la intervención, en el alcance de la arteterapia más allá de la clínica y en la formación según las recomendaciones de asociaciones nacionales e internacionales.
Un texto que reflexiona sobre la realidad contemporánea, la dificultad de lidiar con la contingencia y complejidad del mundo actual debido a sus continuos e inesperados cambios. Este ensayo, dice Alain Badiou, se dirige principalmente a todos aquellos que están perplejos ?al menos desde el estallido de la pandemia? por el evidente desorden del mundo contemporáneo, su complejidad y sus múltiples dificultades, sus vanas pretensiones, sus anuncios sin consecuencias, sus graves problemas no reconocidos y muchos otros detalles oscuros.
Una de las primeras y más importantes reflexiones acerca de la vida buena y su aprendizaje.
Reflexiones éticas ofrece una selección de textos especialmente significativos dentro del pensamiento moral de uno de los puntales de la Grecia Clásica. El análisis de las virtudes, concebidas como término medio entre los dos extremos del exceso y el defecto, la importancia de la amistad o la felicidad como tarea propia del vivir humano son algunos de los temas tratados.
A juicio de Thoreau, ningún gobierno, ni siquiera el democrático, está basado en la justicia, de modo que el ciudadano libre debe vivir de acuerdo con una ley superior; tiene el derecho y la obligación de retirar su apoyo al gobierno cuando este actúa de manera condenable, incluso si ello conlleva una pena: «Bajo un gobierno que encarcela a cualquiera de forma injusta, el lugar en el que debe hallarse al hombre justo es también la cárcel». Esta defensa de la conciencia privada e individual frente al gobierno de la mayoría, publicada por primera vez en 1849, recibió escasa atención en su día, pero en el siglo XX iba a ejercer una gran influencia en Tolstói, Gandhi y Martin Luther King, entre otros, así como en el movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos.
Sócrates no solo fue uno de los filósofos más conocidos e influyentes de la historia de la humanidad, sino también el primer mártir de sus ideas. El proceso judicial que lo condenó expone cómo la democracia más grande de la época podía empujar a la muerte a sus mejores ciudadanos. Atenas, 399 a.C. En el que podría considerarse el primer juicio por crímenes de opinión, Sócrates es condenado a muerte. Acusado de corromper a la juventud y negar a los dioses de la ciudad, el filósofo despliega una defensa intransigente y provocativa. No obstante, una mayoría de jurados lo insta a ir a prisión y beber la cicuta. Una vez prisionero, mientras espera su ejecución rodeado de sus amigos y discípulos, se niega a escapar para no violar las leyes a las que siempre ha sido devoto.
En esta obra que fusiona magistralmente el arte y la ciencia, Fernando Giráldez, catedrático emérito y experto en neurociencias, nos guía a través de las grandes obras del Museo del Prado para revelarnos cómo ya los pintores clásicos, desde El Bosco hasta Sorolla, utilizaban técnicas pictóricas que, sin saberlo, avanzaron los descubrimientos científicos sobre la percepción visual.
El autor explora cómo estas técnicas, como el sfumato de Leonardo o la perspectiva aérea de Velázquez, reflejan los complejos mecanismos del cerebro humano, y no solo nos muestra cómo los artistas han sido neurocientíficos intuitivos, sino que también nos invita a reconsiderar la experiencia estética desde una perspectiva científica, revelando la estrecha relación que hay entre cómo vemos el mundo y cómo lo representamos.
En el mundo occidental, la primera figura que encarna el arqueVpo del mediador sapiencial entre la comunidad humana y lo divino es Pitágoras de Samos. Las implicaciones de sus doctrinas en la historia de las ideas son enormes, pues sus invenciones abarcan todos los campos del saber: matemáVcas, astronomía, filosoca, retórica, políVca, adivinación, medicina y religión. Nada escapa a este sabio griego, al que se atribuyen un famoso teorema matemáVco, las escalas musicales y la noción de la inmortalidad del alma.
El poema toca la vida. Quizá porque, como en la vida, en cualquier obra de arte el sentido no es algo dado, sino algo que hay que encontrar, asignar o estar en disposición de recibir. En este ensayo, Mariano Peyrou investiga las maneras en que determinadas obras intentan suprimir la distancia entre el arte y la vida e integrar el ámbito de la obra y el de lo real. Para alcanzar una mayor espontaneidad, una mayor naturalidad, a veces se pone el foco, más que en el producto, en el proceso creativo; para generar un espacio más libre y dinámico, a veces la atención se centra en el impulso creador. Se trata de una aspiración antigua, que puede rastrearse desde los orígenes de nuestra cultura, pero que se manifiesta con gran intensidad y de un modo nuevo a partir del siglo pasado.