Invitado a exponer sus piezas de cerámica en el museo Nissim de Camondo, Edmund de Waal disfrutó del inesperado privilegio de adentrarse en uno de los palacetes más lujosos de París, antigua propiedad de una influyente familia sefardí. Construido por deseo del filántropo y coleccionista de arte Moïse de Camondo en 1912, el edificio acoge desde entonces una extraordinaria colección de arte francés del siglo XVIII. Sin embargo, como ocurrió a los antepasados de De Waal, los Ephrussi, también los Camondo se convirtieron pronto en blanco del antisemitismo. El infausto destino de este ilustre linaje sobrecogió a De Waal, que comenzó a escribir las cartas reunidas en este libro para rendir homenaje al recuerdo de una familia perdida y «contrarrestar el silencio del desdén». El resultado es una conmovedora y personalísima reflexión sobre el precio de la asimilación, la melancolía, los vínculos familiares, el arte, las vicisitudes de la historia y el valor de la memoria.
Las Cartas de la prisión de Rosa Luxemburgo abarcan más de dos décadas –de 1896 a 1919– y componen el retrato íntimo y político de una mujer excepcional: revolucionaria marxista, pensadora libre, observadora incansable incluso tras los muros del encierro. Desde contextos históricos diversos y distintas prisiones, Luxemburgo escribe con una claridad fulgurante sobre política, pero también sobre literatura, naturaleza, amistad, amor y deseo. A veces se sorprende de su propia fortaleza: de ese impulso vital que persiste, incluso en condiciones extremas, en un cuerpo frágil y castigado. Y, pese a todo, conserva intacta su capacidad para percibir la belleza. Mira el mundo con una mezcla única de ternura, ironía y obstinación. Esta edición, cuidadosamente prologada, recupera una voz compleja y libre, que se resiste tanto al olvido como a la mitificación. Leer hoy estas cartas no es solo un gesto de memoria: es una declaración. Porque Rosa Luxemburgo aún nos interpela con su alegría radical, su ética insobornable y su defensa feroz de la libertad.
La correspondencia de los Lósev es un documento excepcional sobre la vida cotidiana en el Gulag: el frío, el hambre, el trabajo general, los criminales, los traslados, las incesantes gestiones para obtener la revisión de la sentencia, la oscuridad, la humedad, las literas estrechas, la vida en barracas donde los hombres se hacinan como arenques... En lo más profundo de este infierno dos voces resuenan, formando una sola. La primera se rebela, se muestra alterada, en búsqueda de una serenidad difícil de encontrar. La segunda voz, sin embargo, es suave, regular, tierna, íntima. Valentina Loseva solo busca consolar el alma agotada de su compañero. La correspondencia de los Lósev no fue publicada íntegramente en Rusia hasta 2005. Por tanto, es una oportunidad única para conocer el alma de un gran intelectual y buscar con él la esencia del ser humano.