Venerado desde el siglo V a.C., El arte de la guerra es en la actualidad uno de los principales manuales de vida en el que se inspiran los grandes líderes y estrategas en todo el mundo. Atemporales y sabias, las enseñanzas de Sun Tzu pueden aplicarse para triunfar en cualquier ámbito (política, negocios, relaciones personales, autodisciplina…). Sus lecciones nos enseñan a gestionar, reflexionar y abordar los problemas con mentalidad ganadora.
Este long seller sigue hipnotizando a nuevas generaciones, que buscan en él enseñanzas acerca de la toma de decisiones o la gestión de los recursos. Una lectura filosófica y una llamada a la acción que, de la mano del prólogo de Marcel Planellas, nos otorga una perspectiva imprescindible para entender los conceptos de liderazgo y gestión de grupos humanos, el éxito y el coste de nuestros esfuerzos.
El taoísmo nos enseña a alcanzar la felicidad y la perfección mediante el conocimiento de nuestra propia persona. De este modo fluimos con el mundo y conseguimos convertir las dificultades en oportunidades. Esta obra de pensamiento y estrategia parte de esa filosofía para mostrarnos cómo elegir el momento adecuado para cada acción, cómo elaborar un plan o cómo transformar cualquier contratiempo en una oportunidad. Son lecciones válidas para la vida cotidiana y la gestión de conflictos que han acabado aplicándose también a la empresa y haciendo de este un texto universal, veintiséis siglos después de su escritura.
Compuesta entre los siglos VI y V antes de nuestra era, Arte de la guerra de Sunzi es la más antigua obra de estrategia militar que ha llegado hasta nuestros días. Pero no es su antigüedad su rasgo más definido, sino el tratamiento de la confrontación como un todo dialéctico en el que cada movimiento de una de las partes suscita una reacción en la otra, en una suerte de conjunto cerrado cuyos elementos han de mantenerse siempre en equilibrio. Desde su entronque con este principio cósmico propio del más antiguo pensamiento popular chino, presente en el Libro de los cambios y en la mayoría de las primeras escuelas filosóficas, la obra desgrana algunas de las cuestiones fundamentales de la guerra, desde la planificación previa hasta el papel de los espías, subrayando los aspectos psicológicos de la contienda, y todo ello con vistas a minimizar los costes materiales y humanos o a evitar el enfrentamiento de ahí que, por paradójico que parezca, se revele en definitiva como una obra pacifista, un libro contrario a la guerra. La presente versión se basa en el original más antiguo hasta ahora conocido: las tablillas de bambú de Yinqueshan, descubiertas en unas tumbas del siglo II a. C. A partir de ellas y de otros muchos documentos, el libro plantea, por primera vez en una lengua occidental, una posible reconstrucción del que debió de ser el texto primigenio, en un intento de arrojar luz sobre una obra tan difundida como mal interpretada.