Vasili Grossman fue el primer verdadero disidente de la literatura soviética. Su decisiva obra, Vida y destino, expresa una concepción histórica, filosófica y teórica diametralmente opuesta a la ideología oficial. Pero su caso se distingue del de otros disidentes por dos motivos. El primero es que su libro, secuestrado por el KGB en 1960, sobrevivió sólo de milagro y no se publicó en Occidente hasta 1980, casi veinte años despúes de la muerte de su autor. El segundo es que Vida y destino es la obra de un hombre que durante años fue uno de los máximos representantes del realismo soviético. ¿Cómo se produjo esta metamorfosis, la transformación de un revolucionario fiel y convencido en adversario radical del poder soviético? Este ensayo de Shimon Márkish responde a esta pregunta.
España se cuenta también desde los muros de sus castillos y fortalezas: entra y escucha lo que la piedra aún recuerda.
Los castillos que jalonan nuestra geografía son una fotografía apasionante del pasado revelada en piedra. Su memoria persiste, y las leyendas también. En un tiempo fueron lugar de fiestas pantagruélicas, abrigo de niños correteando por sus pasillos, temibles mazmorras para el enemigo, fortalezas preparadas para la batalla o lugares de descanso imperial.
Los personajes que aparecen en estas páginas insuflaron a los castillos un espíritu que aún sobrevive. Isabel I sigue saliendo todos los días del Salón de Reyes del alcázar segoviano camino a su coronación, Eugenia de Montijo continúa transformando Belmonte en un palacio francés cual chiquilla caprichosa, y aún se oyen los lloros infantiles de la pequeña Constanza de Aragón, encerrada en la ciudadela de Villena, esperando que el infante don Juan Manuel la despose. Son historia de España, de sus guerras, de sus vicisitudes, de sus derrotas y de sus victorias.
Gengis Kan construyó un imperio terrestre formidable, pero jamás cruzó el mar. Sin embargo, cuando su nieto Kublai Kan conquistó la totalidad de China y fundó la dinastía Yuan, hizo lo que nadie esperaba: lanzó su imperio al océano, creó la armada más poderosa del mundo y transformó China en una potencia marítima global.
Kublai Kan es uno de los personajes más fascinantes de la historia. Llevó a matemáticos islámicos a su corte, donde inventaron la cartografía moderna y aprendieron a medir los astros. Transformó la mayor masa continental del mundo en un imperio unificado y económicamente próspero gracias a la invención del papel moneda. Lanzó una invasión contra Japón, fundó la ciudad de Xanadú e hizo de China el centro político de Asia al convertirla en un imperio marítimo. Sus barcos, de un tamaño y una tecnología que Europa tardaría siglos en igualar, prefiguraron las grandes expediciones de Zheng He en el siglo XV.