Todo empieza con un trauma: el padre de Elizabeth muere cuando ella tiene sólo ocho meses. Cinco años más tarde, su madre es ingresada en un hospital psiquiátrico del que no volverá a salir. Ese trauma, esa sensación de haber llegado al mundo a destiempo y la necesidad de encontrar los términos exactos para expresar su malestar acompañarán a Elizabeth el resto de su vida y se convertirán en el motor de su obra poética, una de las más destacadas de nuestro tiempo.En este libro, la aclamada novelista Megan Marshall revela los aspectos menos conocidos de la vida de Bishop, esa poeta que apenas tuvo tiempo de aprender a escribir las palabras «soledad» y «duelo» antes de experimentarlas, pero que consagró sus días a la búsqueda de maneras de narrar y aliviar el dolor.Conforme rememora la vida de Bishop, Marshall que fue alumna de Poesía de aquélla esboza su propio retrato y descubre que su autobiografía está, como la de su maestra, llena de miedos, anhelos y traumas.
Elizabeth Taylor es la última gran estrella surgida de los clásicos estudios de Hollywood y es una leyenda conocida por su belleza y su magnética presencia en la pantalla. Su carrera abarcó parte del siglo XX, pero su vida privada fue aún más apasionante que sus oscarizadas interpretaciones en pantalla. Durante sus setenta y nueve años de amores y desamores, se casó ocho veces con siete hombres diferentes.
En la primera biografía autorizada de este icono de Hollywood, Kate Andersen Brower revela el mundo a través de los ojos de Elizabeth. Brower utiliza cartas inéditas, entradas del diario de la artista y transcripciones de entrevistas extraoficiales, así como entrevistas con 250 de sus amigos y familiares más cercanos, para contar la historia completa y sin tapujos de su extraordinaria carrera y su explosiva vida privada, que llegó a los titulares de todo el mundo.
Esta biografía capta como nunca antes a una mujer inteligente, empática, tenaz y compleja, desde su ascenso a la fama a los doce años en el largometraje Fuego de juventud hasta convertirse en la primera mujer en negociar un salario millonario por una película, desde sus ocho matrimonios y su duradera relación amorosa con Richard Burton hasta su lucha de por vida contra la adicción y sus valientes esfuerzos como activista contra el sida.
He aquí un fascinante y completo retrato digno de la legendaria estrella y de su legado.
Si hay algo que nos reúne como sociedad, es la bicicleta: todos la hemos montado alguna vez. Cada uno de nosotros tiene el recuerdo de aprender a montar y, al hacerlo, descubrir una nueva forma de relacionarse con el mundo, con los otros y con uno mismo. En su humildad, la bicicleta nos pone en armonía con el tiempo y el espacio que habitamos.
Fuertemente enraizada en nuestro imaginario cultural, goza de una doble dimensión mítica: colectiva e individual. Colectiva porque, desde mitades del siglo XX, constituye la forma de transporte de las clases obreras; e individual, pues ciclistas como Induráin o Coppi se alzan como verdaderos héroes ante la mirada del público. Ya Barthes, en sus Mitologías, analizó la manera en que los deportistas de élite se transforman en mito, aunque hoy esa idealización esté en parte mancillada por el dopaje.
No obstante, ahora la bicicleta regresa con fuerza a las ciudades, gracias a las nuevas políticas urbanísticas. Su imagen es objeto de un renovado entusiasmo popular, como atestiguan Barcelona y París. La bicicleta se alza, pues, como proyecto de futuro, como guía hacia un ideal utópico de ciudad en la que las exigencias de los ciclistas lograrán doblegar a los poderes políticos.