Hay una opción radical de pensamiento entre el ser y la conciencia, entre la trascendencia y la inmanencia. El autor, más que exponer el realismo metafísico, nos ofrece una reflexión sobre el inicio mismo de esa posibilidad. "No hablamos nosotros del ser en general, ni mucho menos del Ser absoluto, sino del ser de unas cosas que no tienen en sí mismas la razón por la que existen y que, sin embargo, son: este es el problema".
Tras una síntesis de la metafísica del acto de ser, con textos de Tomás de Aquino, Gilson, Fabro, etc., y unas reflexiones sobre la validez de la prueba metafísica de la existencia de Dios, el autor expone la segunda actitud: la opción de inmanencia. Al analizar la estructura de esa opción, y el paso de la opción a la certeza, señala dos componentes: libertad y fundamento. En la opción por el ser hay más fundamento que libertad. En la de inmanencia, más libertad que fundamento.
Actuar con moderación, ver las cosas no solo desde nuestra perspectiva, descubrir aquello que está fuera de nuestro control, desarrollar la empatía, asumir la autocrítica, analizar las causas de nuestra ira e impaciencia… Esto es lo que este extraordinario manual nos permite aprender al aplicar la filosofía estoica en nuestro día a día.
A través de 52 lecciones, el filósofo Massimo Pigliucci y el terapeuta Gregory Lopez nos muestran cómo superar las dificultades y hallar la tranquilidad en el mundo moderno con las enseñanzas de Séneca, Musonio Rufo, Epicteto o Marco Aurelio. Partiendo de los tres grandes objetivos del estoicismo —la Disciplina del Deseo, la Disciplina de la Acción y la Disciplina del Asentimiento—, los autores proponen una serie de ejercicios semanales y cuestionarios con el fin de llevar un registro de los progresos realizados al incorporar realmente la filosofía estoica en nuestras vidas.
Una reflexión sobre el peso del silencio en la Alemania posterior al nazismo.
Fascinado desde muy joven por la Segunda Guerra Mundial, Bas von Benda-Beckmann supo con trece años que su tía abuela Luise era la viuda del general más leal de Hitler, Alfred Jodl, que fue condenado a muerte durante los Juicios de Núremberg por crímenes de guerra. Más tarde conoció la historia de Tini, la hermana menor de Luise, que militó en el partido nazi, aunque luego tuvo una relación con un médico medio judío y entabló amistad con uno de los hombres que conspiraron para asesinar a Hitler.
A través de las cartas, las memorias y los diarios de sus familiares, y en un contexto histórico fielmente trazado, el autor reconstruye la historia de Alemania desde los días del Imperio, la creación y caída de la República de Weimar, el ascenso del nazismo, la Segunda Guerra Mundial y el posterior enjuiciamiento de los principales responsables del Holocausto.
Una sensibilidad fuera de lo común le permite recomponer magistralmente un pasado que nos interpela a todos. Mi familia nazi nos habla de los prejuicios, de la memoria, de la culpa y del sentido de la responsabilidad hacia nuestro propio pasado, un pasado que debemos conocer para comprender y entender el presente, y evitar así que los errores cometidos vuelvan a repetirse.