Desde que, con la disolución de la Unión Soviética, Ucrania declarase su independencia en 1991, el país ha sido un peón en el tablero de la política internacional. Entre dos mundos, Rusia al este y la Unión Europea al oeste, el equilibrio de fuerzas fue siempre precario, y tomó un cariz especialmente dramático tras la anexión de Crimea por parte de Rusia, en marzo de 2014, y la invasión de Ucrania iniciada en febrero de 2022. En Ucrania, encrucijada de culturas, Karl Schlögel analiza la realidad de un país cuya historia reciente ha tenido lugar a la sombra de dos tradiciones políticas opuestas: ciudades como Lviv, Odesa, Chernivtsí, Kiev, Járkov, Donetsk y Yalta tienen un pasado complejo, a menudo extraordinariamente trágico, pero también una riquísima herencia cultural que el autor nos invita a descubrir explorando su «corpus urbano», cuyos estratos revela «en una suerte de arqueología urbana que invita a hablar al pasado». Un libro imprescindible que arroja luz sobre el conflicto ruso-ucraniano y ofrece importantes claves sobre el pasado, el presente y el futuro de Europa.
Helen Vendler, una de las críticas de poesía más autorizadas, analiza cómo cinco grandes poetas modernos estadounidenses, al escribir sus últimas obras, intentan encontrar un estilo que haga justicia tanto a la vida como a la muerte. Al no disponer ya de los consuelos religiosos tradicionales, estos poetas deben inventar nuevas formas de expresar la crisis ante la muerte y la paradójica coexistencia de un cuerpo en decadencia y una conciencia intacta. En La roca, Wallace Stevens escribe narraciones simultáneas de invierno y primavera, en Ariel, Sylvia Plath presenta el melodrama con una fría formalidad y, en Día a día, Robert Lowell resta plenitud. En Geografía III, Elizabeth Bishop queda atrapada y liberada, mientras que James Merrill, en El rocío de la sal, crea una serie de autorretratos mientras muere, representándose a sí mismo con cosas como un árbol de Navidad.
A menudo se cree que la historia no es tan importante como la teología a la hora de abordar la egregia figura de Jesús de Nazaret. Craso error. La arqueología permite aproximarnos a él desde el estudio de las piedras, del trabajo de campo y del análisis de los expertos. Ello se demuestra, por ejemplo, con el descubrimiento en 2020 de un baño ritual de hace dos mil años o del llamado «Esqueleto 4926», rescatado de las entrañas de la tierra con el fragmento de un clavo de hierro fijado en su talón, a imagen y semejanza de Jesús.
Zavala nos acerca así a todos estos hallazgos y a otros como el de la corona de espinas que ciñó la cabeza del Nazareno, el Santo Grial con el que celebró la Última Cena o los lienzos que cubrieron su cuerpo tras la crucifixión.