La Cultura es uno de los ideales prácticos de mayor rango: el Estado de Cultura ha llegado a ser un ideal de rango superior al del Estado de Derecho y, por supuesto, de más alto prestigio que el Estado de Bienestar. Sin embargo, nadie entiende qué es eso de la Cultura, como nadie entendía antaño qué era la Gracia de Dios. La cultura es un mito, y un mito oscurantista, como lo fue el mito de la Gracia en la Edad Media o como lo fue el mito de la Raza en la primera mitad del siglo XX. En cierto modo podría decirse que el mito de la Cultura incorpora, además, a través de los nacionalismos de fin de siglo, muchas funciones que el mito de la Raza desempeñó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
Una historia sobre la inocencia, el amor y el sentido de la vida.
Gustavo Bueno fue nombrado, en virtud de oposición, primer catedrático numerario de “Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos” de la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo, por orden de 18 de abril de 1960, incorporándose a esa universidad en junio de 1960, tras haber ejercido desde 1949 en Salamanca como catedrático de filosofía en el Instituto Nacional de Enseñanza Media “Lucía de Medrano”.
Las cátedras de “Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos” se habían introducido en la universidad española el 7 de julio de 1944, mediante decreto que organizaba la Facultad de Filosofía y Letras en siete secciones (Filosofía, Filología clásica, Filología semítica, Filología románica, Historia, Historia de América, y Pedagogía) y tres periodos de estudios: dos cursos comunes, tres cursos de licenciatura especializada y un curso de doctorado. En los cuatrimestres primero y segundo, del primer curso común, se establecía la asignatura “Fundamentos de Filosofía” (tres horas semanales de clase) y en los cuatrimestres tercero y cuarto, del segundo curso común, la asignatura “Historia de los sistemas filosóficos” (tres horas semanales de clase).
Pessoa, uno de los autores más enigmáticos y brillantes del siglo XX, dejó más de 25.000 folios manuscritos en un baúl, tras su prematura muerte en Lisboa. Partiendo de estre vasto archivo y de cartas familiares inéditas, Zenith no sólo recrea la infancia del escritor en Sudáfrica, los círculos bohemios lisboetas que frecuentó en su juventud, los infructuosos intentos para sobrevivir como traductor y editor, o su desempeño redactando eslóganes y cartas comerciales en inglés para diversas empresas, sino también las corrientes de pensamiento y los acontecimientos de la época. La profusa imaginacióndel autor y su asombrosa originalidad no sólo explican el desbordamiento de la autoría unívoca a través de sus heterónimos, sino también su singular mirada sobre el erotismo y la política de su época.
Esta biografía monumental rastrea la capacidad de Pessoa de encarnar y nombrar a un tiempo la experiencia moderna del desarraigo, y nos ofrece un fresco extraordinario de Lisboa, ciudad que el escritor reinventó y colmó de sus personalidades errantes.