Escrito desde los antípodas ideológicos y espirituales de esta corriente de pensamiento, "Nacionalismo" (1960) es uno de los exámenes más lúcidos y estimulantes que jamás se hayan escrito acerca de este fenómeno. En él Elie Kedourie (1926-1992) alumbró una obra seminal para la comprensión cabal de un movimiento alumbrado por el "sueño" romántico en el siglo XIX, en el que conoció su auge, pero que se prolonga conflictivamente aún hasta nuestros días.
La prosperidad del mal es un sorprendente viaje que muestra cómo la economía da vida a la sociedad. Un inmenso fresco que va desde el Imperio Romano al de Hollywood, de la crisis de los años treinta a la de las hipotecas subprime, de la Alemania del káiser a la China contemporánea. El propósito de Cohen es responder a una p regunta: ¿cómo Occidente, que ha sacado a la humanidad de su situación de hambre y de miseria, ha podido acabar sumido en dos guerras mundiales? ¿Cuál es el defecto, el vicio oculto, que ha aniquilado Europa? El mundo se occidentaliza además hoy a toda velocidad. ¿Podrían repetirse las tragedias europeas en Asia u otros lugares? ¿Logrará el planeta evitar un nuevo suicidio colectivo, esta vez ecológico? En definitiva, ¿sabe el capitalismo a dónde arrastra al mundo?
En la actualidad, el entretenimiento se está abriendo paso en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana, propiciando un cambio fundamental en lo relativo a la comprensión del mundo. Sin embargo, esta tendencia hacia la ludificación choca con la tradición occidental. El ocio se relaciona con la distracción, la holganza y la intrascendencia, con la consecuencia e un mundo hedonista destinado a la decadencia y la nulidad. Asimismo, se opone al espíritu de la pasión, cultivada por las culturas cristianas, en la que se enaltecen el trabajo y el esfuerzo, el sufrimiento y la seriedad. Una prueba de ello es que el arte solo es considerado como tal si presenta dichas cualidades:sin padecimiento hay benalidad. Ante tal oposición, parece imposible una reconciliación. Sin embargo, ¿son realmente tan distintos y antagónicos el puro absurdo del juego con el puro sentido de la pasión?
¿Cuál es el significado de las librerías en el imaginario colectivo? ¿Cuál es su papel en la historia de las ideas y de las letras? En este brillante y ameno ensayo, Jorge Carrión crea una posible cronología del desarrollo de las librerías y de su representación artística. Cómo se transformaron en mitos culturales, en centros de tertulia o en atalayas de resistencia política. La Strand de Nueva York, las parisinas Shakespeare and Company y La Hune, la Librairie des Colonnes de Tánger, Bertrand y Ler Devagar en Lisboa, Stanfords en Londres, El Virrey en Lima, Lello en Oporto, La Central y Laie en Barcelona, la Librería de Ávila y Eterna Cadencia de Buenos Aires, Antonio Machado en Madrid, City Lights y Green Apple Books en San Francisco, las librerías del Fondo de Cultura Económica en Ciudad de México o Bogotá? Esas y muchísimas otras librerías supervivientes desfilan en estas páginas, junto con otras que fueron emblemáticas y luego desaparecieron, como la londinense Temple of the Muses, la Librería de los Escritores de Moscú, la R. Viñas & Co. de Barranquilla o la parisina Maison des Amis des Livres. Un mundo fascinante, pero también crepuscular, cuya topografía compartimos todos los amantes de los libros. Finalista 41.º Premio Anagrama de Ensayo.
Un libro que nos invita a redescubrir los cuentos de hadas de la mano de uno de los psiquiatras y psicólogos infantiles más influyentes del siglo XX.
El doctor Bettelheim nos enseñó en este libro maravilloso que los cuentos de hadas son una fuente inagotable de placer estético y tienen una gran influencia en la educación de los niños.
¿El cerebro adolescente? Ante esta pregunta es habitual oír frases divertidas o sarcásticas: «¿Y los adolescentes tienen cerebro? ». Por alguna extraña razón está aceptado socialmente burlarse de las personas en esta etapa de la vida, cuando se producen cambios en la estructura y la función cerebral que nos permiten entender los comportamientos que solemos relacionar con la adolescencia, como las conductas arriesgadas, el deseo de vivir nuevas experiencias, la influencia del grupo o la dependencia de las amistades.