¿Qué es la verdad? ¿Cómo sé quién soy? ¿Por qué debo ser bueno? Hay muchos libros sobre filosofía, pero el libro de Richard David Precht es distinto a todos los demás. Ninguno acerca al lector a las grandes preguntas filosóficas de la vida de un modo afín a la forma de pensar y los problemas de hoy y teniendo en cuenta, además, los conocimientos científicos más recientes. Precht nos lleva por un sendero único a través de la inmensa selva de nuestro conocimiento acerca del ser humano. Desde la neurología hasta la filosofía, pasando por la psicología, Precht nos pone al día de los últimos descubrimientos y teorías. Como si de un puzzle se tratará, el autor construye la asombrosa imagen que actualmente las ciencias trazan del hombre, revela respuestas-o principios de respuesta-a las preguntas que siempre nos hemos formulado y a las que no habíamos sabido contestar. ¿Quién soy y...cuántos? es un excitante viaje hacia nosotros mismos: inteligente, ameno y divertido.
¿Qué ha ocurrido para que la libertad se haya convertido en un eslogan de la derecha y para que la obediencia parezca ser un valor de la izquierda? ¿No habrá detrás de este curioso desplazamiento ideológico una concepción diferente de la libertad en una sociedad democrática? Tomando como hilo conductor la idea de libertad, este libro analiza el futuro de la democracia y los nuevos paisajes ideológicos, ofrece algunas claves para entender el comportamiento de sus actores, se pregunta qué dimensiones de la sociedad debemos democratizar y cómo afrontar las crisis a las que nos enfrentamos.
Quien en nombre de su derecho a hacer lo que le dé la gana no interioriza el impacto que sus acciones pueden tener sobre otros termina contribuyendo a construir una sociedad en la que muchos verán reducidas las posibilidades de hacer lo que les dé la gana. Al cuidar lo común no estamos rindiéndonos a una estructura neutra o ajena, sino a algo de lo que se nutre nuestra libertad personal. Jon Elster, uno de los más destacados pensadores republicanos, glosaba la figura de Ulises dejándose atar para no sucumbir a los cantos de las sirenas. Nos recordaba así que muchas veces la mejor manera de preservar la libertad es atarse, no tanto para respetar la de los demás, sino para protegerse de las torpezas que podría uno cometer si llama libertad a cualquier cosa. El actual contrato social, sostiene Daniel Innerarity en estas páginas, está demandando una autolimitación de la libertad personal para asegurar la supervivencia de la humanidad en el planeta.
El experto en innovación tecnológica Enrique Dans escribió en 2010 un ensayo titulado Todo va a cambiar. En él analizaba las transformaciones que había supuesto la irrupción de internet en los modelos de negocio de varias industrias y cómo afectaba a la sociedad y a la vida de las personas. Más de diez años después, la vertiginosa evolución de la tecnología ha llevado a Dans a escribir un nuevo libro, porque Todo vuelve a cambiar.
En nuestros días asistimos a una nueva revolución tecnológica que afectará prácticamente a todas las actividades e industrias. Esta nueva disrupción es la Web3, la próxima generación de internet que promete transformar por completo la manera en que interactuamos y hacemos negocios en ella.
Dans traza un recorrido desde los inicios de internet y su evolución hacia la web social y participativa o Web 2.0, hasta llegar al momento actual, en el que la tecnología de la cadena de bloques o blockchain está impulsando un cambio importantísimo en las transacciones digitales y el almacenamiento de información hacia mayores cotas de seguridad, descentralización, interoperabilidad y privacidad.
Fran Hervías fue de los primeros en llegar a Ciudadanos y de los últimos en irse. Llegó al partido con la ilusión de un joven catalán que sentía aversión al clima nacionalista que crecía en Cataluña por aquel entonces y que entendía ese nuevo partido como la posición que nadie más ejercía. Tras ser el artífice de su expansión y construcción en toda España como secretario de organización, se fue de Ciudadanos tres lustros más tarde, renunciando a su acta en el Senado, con un partido que había estado a punto de llegar a la Moncloa, pero que se desgajaba a marchas forzadas.
Este libro, escrito sin medias tintas desde la posición privilegiada de quien durante mucho tiempo estuvo dirigiendo la sala de máquinas del partido y seleccionando a sus cuadros, da cuenta de la verdadera historia del partido; de sus éxitos y de sus fracasos, de sus peleas internas y de sus facciones, de sus luchas ideológicas y pugnas personales. Un relato apasionante que nos sumerge en los entresijos de la alta política y que permite entender la caída de Ciudadanos, pero también del último proyecto de un partido liberal en España.
Imagina un mundo en el que una vasta red de incels y otros misóginos son capaces de operar prácticamente sin ser detectados. Estos extremistas cometen actos terroristas deliberados contra las mujeres. Los adolescentes vulnerables son entrenados y radicalizados. No tienes que imaginar ese mundo, ya vives en él. Quizá no lo sepas porque no nos gusta hablar de ello, pero ya es hora de que empecemos. En este libro urgente e innovador, Laura Bates, autora de varios best sellers y fundadora del Proyecto Sexismo Cotidiano, se adentra en la clandestinidad para sacar a la luz vastas redes y comunidades misóginas. Una inmersión profunda en el extremismo mundial. Sus entrevistas con miembros de estos grupos y con las personas que luchan contra ellos ofrecen una visión única del funcionamiento de este movimiento. Las ideas se difunden desde los rincones más oscuros de Internet —a través de trolls, medios de comunicación y celebridades— hasta las escuelas, los lugares de trabajo y los pasillos del poder, pasando a formar parte de nuestra conciencia colectiva. Sin censura, y a veces tan chocante como aterradora, esta es la incómoda verdad sobre el mundo en que vivimos. Y sobre lo que debemos hacer para cambiarlo.
Platón enseñaba paseando y su Academia se hallaba en un bosque sagrado. Aristóteles daba sus charlas en un parque y su escuela, el Liceo, recibía ese nombre por su sombreada arboleda. Los romanos cultos acudían a los jardines para conversar y estudiar. Los jardines pueden consolar, calmar y elevar el ánimo, pero también pueden desconcertar y provocar, y este es el valor filosófico que se ha perpetuado hasta la era contemporánea.
Esta fascinante obra explora la relación íntima de grandes figuras históricas -entre otros, Proust, Rousseau, Orwell o Dickinson- con plantas, árboles y flores que tanto amaban (y en ocasiones tanto detestaban) y revela los profundos pensamientos que se llevaron a cabo al aire libre. Jane Austen buscaba el consuelo de la perfección entre el filadelfo y la peonia de su casita de campo. Los manzanos helados de Leonard Woolf le sugerían justo lo contrario: un atisbo de la precaria brutalidad del mundo. La escandalosa autora francesa Colette descubrió la paz contemplativa en las rosas. Años más tarde, Jean-Paul Sartre describía la náusea provocada por un castaño: un grito existencialista que congregó a una generación.
Los jardines son una manifestación de la naturaleza al tiempo que la metáfora de la naturaleza humana, de allí su esencia filosófica y la belleza de este libro.