Después de «Ser y tiempo», Martin Heidegger encontró en los griegos la inspiración de su «camino del pensar». No solo rememoraba así la vuelta a Grecia de un Friedrich Hölderlin, sino que adoptaba el gesto radical de Friedrich Nietzsche, quien buscó recuperar la filosofía trágica de los griegos anterior a Sócrates. En los presocráticos verá también Heidegger esa alba de la filosofía cuya comprensión del mundo y del lenguaje fue olvidada por la metafísica occidental. Las lecciones aquí editadas fueron impartidas en el semestre de verano de 1932. En ellas, al hilo de los fragmentos, se da una interpretación de dos de los pensadores presocráticos más significativos en «el comienzo de la filosofía occidental». La célebre «Sentencia de Anaximandro» y el no menos famoso «Poema de Parménides» son textos fundacionales del discurso filosófico en los que ocupan un lugar central, por primera vez, nociones como Justicia, Verdad o Ser.
Cumbre de la cultura occidental cuya indiscutible influencia planea sobre toda la historia de la filosofía, la obra de Immanuel Kant ha sido escrupulosamente analizada; sin embargo, el hombre, el Immaínuel de carne y hueso, sigue siendo un gran desconocido. Transcurridos trescientos años desde su nacimiento, el que su pensamiento se estructurara como un sistema ha contribuido a que lo juzguemos como un intelectual recluido en su torre de marfil, con una vida sin experiencias de especial interés.En estas páginas, Manfred Kuehn nos sumerge en la vida y la obra de Kant, y desmonta radicalmente el mito creado en torno al autor de las Críticas: no sólo fue el filósofo del giro copernicano, sino también un excelente anfitrión, devoto amigo y, sobre todo, un valiente defensor de la libertad frente a los poderes políticos y religiosos. Kant asistió al nacimiento del mundo moderno, y su pensamiento es tanto expresión de una época trepidante como una salida de sus aporías.